Si, como algunas me lo pidieron aquí está, el sueño [alternativo] de Nessie. [Como no tenía Internet creé dos, pero me gustó más el segundo, así que ése fué el que usé para el cap Original. ;D]
Una suave brisa acariciaba mi rostro.
Podía notar un poco de luz colándose a través de mis párpados cerrados.
Me sentía tan ligera, tan tranquila que no quería abrir los ojos.
La brisa se agitó a mi alrededor.
“Abre los ojos Renesmee”. Escuché junto a mí, como si alguien me lo hubiera susurrado al oído.
Un azul infinito me recibió cuando abrí los ojos.
Noté que mis rizos color cobre flotaban etéreamente alrededor de mí y comprendí que estaba flotando.
Alcé mi rostro u y ví un leve resplandor sobre mí. El Sol.
Tintineaba un poco; lo achaqué a que yo estaba bajo el agua.
A pesar de estar sumergida, el agua no se metía a mis pulmones, como si no estuviera respirando.
Arrecifes de coral se arremolinaban a ms pies. Mientras miles de pececillos de varios colores entraban y salían de ellos, nadando apresuradamente.
Sentía como los rayos de luz se colaban entre el agua, dando en mi piel, haciéndome sentir extrañamente reconformada.
Si fijabas la mirada más allá de los arrecifes, podías notar algunas cuevas submarinas, deseosas de ser exploradas.
Unos pececillos nadaron a mi alrededor.
Ésa era la primera vez en la vida que algún animal no me rehuía instintivamente.
No había necesidad de mover los brazos o las piernas para flotar, tal y como enseñan en las clases de natación, si no al contrario, mis brazos y mis piernas se movían al ritmo de la calmada corriente que había allí debajo.
Incluso mi vaporoso vertido blanco se alzaba en etéreas curvas.
La escena que estaba debajo de mí era de las cosas más hermosa que jamás pudiera haber visto, de esas que sólo las puedes ver si te puedes costear el buceo en aguas profundas o a través de un televisor canalizado en National Geographic.
La superficie del agua que estaba sobre mí tembló un poco, alcé el rostro y ví que éran flores, flores blancas.
Las mismas que había visto en mi primer sueño. Sabía lo que significaban, sabía lo pasaría a continuación, pero la parte racional de mi mente parecía no tener poder alguno sobre mí.
Algunas de las flores empezaban a hundirse, acercándose a mí.
Las flores eran tan perfectas que parecían tener un efecto hipnotizante en mí.
Me rodearon como en un pequeño torbellino debajo del mar.
Sin pensarlo, extendí mi brazo y cuando las yemas de mis dedos las rozaron…
…Estallaron.
La sangre se disolvió en el agua como si fuera tinta.
Por aquí y por allá había cascadas de ese líquido color escarlata, como si estuvieran vertiéndolo directamente en el agua.
Los colores se empezaron a apagar y el arrecife que estaba a mis pies me pareció más triste y desolado que nunca.
Incluso mi vestido que antes me había parecido hermoso y delicado, tenía manchas en todos lados de sangre; incluso estaba desgarrado en algunas partes.
El corazón se me encogí y la garganta me ardió al notal el metálico y dulce sabor de la sangre fresa en mi boca.
Sentía cada vez más fuerte esa sensación de angustia en mi pecho; un capullo que se iba abriendo lentamente.
Intenté nada hacia arriba, salir de aquel macabro lugar, pero algo tiraba de mi pierna hacia abajo.
Miré hacia abajo y un chillido de horror y sorpresa salió de mi boca, al mismo tiempo que unas burbujitas de aire.
Me escuché a mí misma muy lejos, como si tuviera tapados los oídos.
Una joven, un poco más grande que yo, de apariencia triste y menuda, me sujetaba la pierna con su delicada mano.
Los cabellos color cobre flotaban alrededor de ella, creando un halo refulgente.
Su vestido flotaba al igual que el mío.
Su hombro estaba casi destrozado; la sangre salía en delgados hilillos que iban flotando a la superficie, como si se estuviera deshilachando.
Me rigió el estómago al ver la sangre; pero a pesar de eso, noté una marca, allí donde la habían mordido.
Su rostro era casi redondo, diferente al mío, al igual que la nariz; pero en las demás facciones podría decirse que era igual a mí. Y a pesar de tener esa mueca triste, se notaba que había sido hermosa.
Un escalofrío me recorrió por completo al mirar sus ojos.
No tenían ni pupila ni iris, sólo un blaco apacible y refulgían ligeramente.
Aunque no sabía a ciencia cierta que o a quién estaba mirando, tenía esa extraña sensación de que a quien estaba viendo era a mí.
Sentí su nívea mano apretarse más contra mi tobillo y otra exclamación ahogada se me escapó.
Ví como las burbujas de oxígeno salían de mi boca y desaparecían en la superficie.
Fue como si me hubieran sacado el aire de golpe.
De pronto necesitaba respirar, como si todo ese tiempo que no había necesidad estuviera pasando la cuenta. Sentía se me oprimía el pecho.
Sin querer tragué agua y el pánico me empezó a invadir…
Moví desesperadamente los brazos en un intento de llegar a la superficie, pero esa delicada y fría mano me seguía sujetando; negándose a soltarme. Mi acelerado ritmo cardiaco empezó a disminuir notablemente, hasta sólo ser un pequeño y débil resonar…
--------------
Se bueno, no hay nada que decir por ahorita sólo...
¡¡Llegamos a los 100 post!!
Estoi muy feliz y en parte es garcias a ustedes!
MIL gracias! Las amo con locura y desesperación!! XD
[no sé si haya chicos por acá así que por eso sólo usé femenino; pero si los hay... ¡Los amo a ustedes también! hehe]
miércoles, 23 de junio de 2010
lunes, 21 de junio de 2010
Apoyo. Cap.69
…La nieve caía en pequeñas y delicadas volutas desde el cielo.
Éste tenía un suave color blanco, propio del invierno.
La pequeñas nubes que se alcanzaban a distinguir eran tan esponjosas y vaporosas como un vestido de novia.
El pasto se había cubierto de nieve completamente, al igual que el río que pasaba a mi lado. Más allá, a lo lejos se alcanzaba a divisar el pequeño puente de madera abombado, medio cubierto por la nieve.
Tenía un aspecto quebradizo y por un momento, me dieron ganas de ir a comprobarlo por mí misma.
El arroyo que corría junto a mí estaba congelado, dejando a las suaves piedras atrapadas por el hielo.
Me recordó levemente cuando era niña y paseaba por el encrucijado bosque nevado de Forks; siempre con mi Jake.
Tuve una leve punzada de culpabilidad cuando al pensarlo no tuve esa sensación de mariposas en el estómago; pero no podía pensar en nada más que la escena que tenía frente de mí.
Parecía tan etérea, tan imposiblemente perfecta…
…Sentía mis brazos y piernas como si tuvieran flotadores. Ninguna preocupación llegaba a molestarme todo se quedaba notablemente disminuido en ése lugar…
Miré con más atención y noté que a pesar de ser invierno, las flores de los árboles no se habían caído; como si el otoño nunca hubiera pasado por ese lugar…
Me acerqué unos pasos hacia el árbol de Jazmín que tenía cerca.
Sus flores blancas como la nieve a mis pies estaban abiertas, como si fuera primavera, pero tenían una delgada capa de escarcha en lo pétalos, como si alguien los hubiera rociado, dejándoles un aspecto exóticamente encantador.
Las flores temblaron ligeramente, como si hubiera soplado el viento.
Pero ningún viento invernal corría allí. Sólo se sentían los delicados copos cayendo en mi rostro y hombros desnudos.
A pesar de llevar un vestido, no tenía frío, aunque bueno, estando a 40 C° difícilmente alguna vez tenía frío.
La florecilla volvió a temblar y un escalofrío me recorrió la espalda.
Parecía estar invitándome a tocarla.
Una vocecilla dentro de mí me advirtió. Era el mismo sueño; sabía lo que iba a pasar después, sabía que esa misma sensación de horror me iba a llenar… pero no me importó.
Alargué el brazo y cuando mis dedos rozaron los fríos pétalos de la flor, estalló…
…Gotas color escarlata me salpicaron el rostro y la parte de enfrente del vestido. Todo el aire se me salió de golpe y no tuve ni tiempo para gritar.
Los colores se apagaron. El blanco pareció llenarse de ceniza hasta convertirse en un gris sucio. Los esponjosos copos se convirtieron en una fría aguanieve que sólo calaba.
Se me hizo un nudo de lágrimas reprimidas en la garganta cuando noté el dulce sabor de la sangre fresca en mi boca.
Alcé el rostro y me dí cuenta de que las demás florecillas habían imitado a la primera, estallando y manchando todos con gotas de sangre.
El árbol parecía sacado de una película de horror; cubierto con sangre que bajaba en pequeños hilillos manchando a su alrededor.
Mi garganta ardía y mi estómago rugía. Ambos pedían sangre.
Instintivamente, tapé mi rostro con las palmas de mis manos, como si con ese simple movimiento todo fuera a desaparecer.
Mi respiración era entrecortada y me constaba trabajo pensar con el llameante dolor de garganta.
Bajé mis manos y sin pensarlo las ví.
Una sensación de pánico me llenó y no pude evitar lanzar un chillido.
Estaban manchadas de un líquido dulce, espeso y color rojo. La lluvia me caía en las manos, pero no me limpiaba la sangre; ésta se quedaba allí, resaltado entre todo lo demás, como prueba de lo que soy.
Miré más allá de mis manos y otro escalofrío me recorrió violentamente.
Era el cuerpo de una joven.
Tenía el hombro desgarrando, allí donde le habían mordido. La sangre salía a borbotones, creando un contraste contra su nívea piel.
Sentí una ramalazo de ardor en la garganta.
Llevaba un vestido blanco, estilo años 50’s, el cual también estaba manchado de sangre en la parte frontal y superior.
Mi respiración se había vuelto a hacer más agitada, dí unos pasos hacia atrás. Estaba temblando; tropecé con mis propios pies y me caí de sentón a la nieve color humo.
Su cabeza yacía ladeada, con los cabellos color cobre rodeando su rostro como un halo.
Noté que se parecía mucho a mí, tal véz la nariz un poco más recta y el rostro más redondo, pero en lo demás, podría decir que era igual a mí.
Subía la mirada hasta sus ojos y reprimí un grito.
Su ojos no tenían ni pupila ni iris, sólo blanco, que cubría todo el ojos, resplandeciendo de una manera sutil. Sentía que me estaba mirando, de alguna forma culpándome por lo que le había pasado.
Sentía que me faltaba el aire, como si hubieran sacado todo el oxígeno de aquel lugar. Sentía que me oprimían el pecho. Cerré los ojos…
…Y desperté.
Me encontraba bocabajo en mi cama, hecha un ovillo. Respiraba desesperadamente bocanadas de aire mientras las lágrimas corrían sin parar por mis mejillas. Me ardía el pecho. Sentía las suaves sábanas bajo mi rostro, mientras las mojaba de lágrimas.
Me sentía más sola y desamparada que nunca.
Sentí unas caricias en los desnudos brazos y repentinamente alcé el rostro.
Era Jake. Intenté decir algo pero el nudo de miedo que tenía en la garganta me impedía hablar. Noté como el labio inferior me temblaba y ví mi miedo reflejado en los ojos de Jake.
Se acostó frente a mí y me rodeó con sus brazos. Me acurruqué en su pecho y lloré a lágrima viva. Apretaba mis manos alrededor de su cintura, tratando de sentirme un poco más segura y por primera vez… no esa pequeña acción no lo resolvió todo.
No era la primera vez que me despertaba llorando a mitad de la noche.
No era la primera vez que tenía esa pesadilla.
No era la primera vez que Jake estaba allí para mí.
Me tenía cansada esa pesadilla recurrente en la cual la situación era la misma, y sólo cambiaba la estación.
Tenía medios círculos oscuros debajo de los ojos. Mi piel estaba cada vez más pálida. Tenía suerte si dormía unas tres horas de corrido en las noches.
Y lo que más me dolía de todo, era que Jake también sufría conmigo.
Se quedaba despierto por las noches, fuera de mi ventana; montando guardia para irme a despertar cuando las cosas se pusieran feas.
Mi familia llegaba mañana. Habían viajado hasta las Amazonas para asegurarse de que Nahuel y su familia habían estado bien. Me parecía que una de sus hermanas no había sobrevivido a la matanza del catillo de los Vulturi. Por lo cual el único apoyo que tenía era el de Jake. Y odiaba que él tuviera que cargar con todos mis derrumbes y aunque me había repetido mil veces que aunque estuvieran mamá y papá sería lo mismo, no dejaba de sentirme mal.
- Lo siento – susurró Jake a mi oído.
- ¿Lo siento? – pregunté incrédula con un hilillo de voz Y alcé mi rostro para verle a la cara– Soy yo la que tengo que pedir perdón por hacerte pasar tantas noches en vela – dije mentalmente.
Cerró los ojos y sacudió ligeramente la cabeza. Él también tenía esas medias lunas oscuras bajo sus ojos.
- No por eso. Tuve que cortarte la respiración para que despertaras – parecía sentirse culpable.
En otra situación me hubiera rápido por lo bajo, pero en esos momentos estaba muy cansada como para bromear.
- No te preocupes. Fue mucho mejor que seguir soñando.
Me dio un beso en la frente y yo me apreté más contra él.
Estaba apunto de decir que ya que estábamos solos se me ocurría una mejor manera de pasar la noche juntos, cuando su acompasada respiración y el relajado latir de su corazón me advirtieron que ya estaba dormido.
- Te amo Jake…- le dije mentalmente para después sumergirme en sus brazos y dejar que el sueño volviera por mí…
---------------------------
¡¡Mátenme si quieren!! Me lo merezco. Aunque no fue mi culpa que no hubiera Internet en mi casa!! ¬¬
Les puedo jurar que casi MATO por el teléfono al monito de la compañia de Internet.
E ir a un café-internet no es lo más recomendable CRÉANME siempre hay alguien que se la pasa espieando a ver qe haces. ME DESESPERAN
Pero bno, por otra parte el cap fue medio larguito no??
Como no tenía nada más que hacer más qe escribir hice dos versiones del suéño avísemne si quieren que lo publique ;))
AYER VI TOY STORY 3!!!! Lloré como un bebé D:
Esque siento que esa paelicula es muy importante para toda nuestra generación, ya que CRECIMOS con Toy Story. Y me ENOJA que algunas personas sólo la vayan a ver para pasar el tiempo o canten las canciones sólo por llamar la atención. ¬¬ los odio... XD
Pero Bueh!!
Mañana juega MEXICO VS. URUGUAY obviooo estoy del lado del Tri!! hehe Al menos a Octavos de final si pasamos! VAMOS MÉXICO
P.D: ODIO a los aguados que no apoyan a México!
P.D 2: Voten en la encuenta para saber si más adelante quieren LEMMON*!!!
*lemmon = Situaciones sexuales.
Yo me despidoo! Besos.
The got nothin o you babe... ;D
Éste tenía un suave color blanco, propio del invierno.
La pequeñas nubes que se alcanzaban a distinguir eran tan esponjosas y vaporosas como un vestido de novia.
El pasto se había cubierto de nieve completamente, al igual que el río que pasaba a mi lado. Más allá, a lo lejos se alcanzaba a divisar el pequeño puente de madera abombado, medio cubierto por la nieve.
Tenía un aspecto quebradizo y por un momento, me dieron ganas de ir a comprobarlo por mí misma.
El arroyo que corría junto a mí estaba congelado, dejando a las suaves piedras atrapadas por el hielo.
Me recordó levemente cuando era niña y paseaba por el encrucijado bosque nevado de Forks; siempre con mi Jake.
Tuve una leve punzada de culpabilidad cuando al pensarlo no tuve esa sensación de mariposas en el estómago; pero no podía pensar en nada más que la escena que tenía frente de mí.
Parecía tan etérea, tan imposiblemente perfecta…
…Sentía mis brazos y piernas como si tuvieran flotadores. Ninguna preocupación llegaba a molestarme todo se quedaba notablemente disminuido en ése lugar…
Miré con más atención y noté que a pesar de ser invierno, las flores de los árboles no se habían caído; como si el otoño nunca hubiera pasado por ese lugar…
Me acerqué unos pasos hacia el árbol de Jazmín que tenía cerca.
Sus flores blancas como la nieve a mis pies estaban abiertas, como si fuera primavera, pero tenían una delgada capa de escarcha en lo pétalos, como si alguien los hubiera rociado, dejándoles un aspecto exóticamente encantador.
Las flores temblaron ligeramente, como si hubiera soplado el viento.
Pero ningún viento invernal corría allí. Sólo se sentían los delicados copos cayendo en mi rostro y hombros desnudos.
A pesar de llevar un vestido, no tenía frío, aunque bueno, estando a 40 C° difícilmente alguna vez tenía frío.
La florecilla volvió a temblar y un escalofrío me recorrió la espalda.
Parecía estar invitándome a tocarla.
Una vocecilla dentro de mí me advirtió. Era el mismo sueño; sabía lo que iba a pasar después, sabía que esa misma sensación de horror me iba a llenar… pero no me importó.
Alargué el brazo y cuando mis dedos rozaron los fríos pétalos de la flor, estalló…
…Gotas color escarlata me salpicaron el rostro y la parte de enfrente del vestido. Todo el aire se me salió de golpe y no tuve ni tiempo para gritar.
Los colores se apagaron. El blanco pareció llenarse de ceniza hasta convertirse en un gris sucio. Los esponjosos copos se convirtieron en una fría aguanieve que sólo calaba.
Se me hizo un nudo de lágrimas reprimidas en la garganta cuando noté el dulce sabor de la sangre fresca en mi boca.
Alcé el rostro y me dí cuenta de que las demás florecillas habían imitado a la primera, estallando y manchando todos con gotas de sangre.
El árbol parecía sacado de una película de horror; cubierto con sangre que bajaba en pequeños hilillos manchando a su alrededor.
Mi garganta ardía y mi estómago rugía. Ambos pedían sangre.
Instintivamente, tapé mi rostro con las palmas de mis manos, como si con ese simple movimiento todo fuera a desaparecer.
Mi respiración era entrecortada y me constaba trabajo pensar con el llameante dolor de garganta.
Bajé mis manos y sin pensarlo las ví.
Una sensación de pánico me llenó y no pude evitar lanzar un chillido.
Estaban manchadas de un líquido dulce, espeso y color rojo. La lluvia me caía en las manos, pero no me limpiaba la sangre; ésta se quedaba allí, resaltado entre todo lo demás, como prueba de lo que soy.
Miré más allá de mis manos y otro escalofrío me recorrió violentamente.
Era el cuerpo de una joven.
Tenía el hombro desgarrando, allí donde le habían mordido. La sangre salía a borbotones, creando un contraste contra su nívea piel.
Sentí una ramalazo de ardor en la garganta.
Llevaba un vestido blanco, estilo años 50’s, el cual también estaba manchado de sangre en la parte frontal y superior.
Mi respiración se había vuelto a hacer más agitada, dí unos pasos hacia atrás. Estaba temblando; tropecé con mis propios pies y me caí de sentón a la nieve color humo.
Su cabeza yacía ladeada, con los cabellos color cobre rodeando su rostro como un halo.
Noté que se parecía mucho a mí, tal véz la nariz un poco más recta y el rostro más redondo, pero en lo demás, podría decir que era igual a mí.
Subía la mirada hasta sus ojos y reprimí un grito.
Su ojos no tenían ni pupila ni iris, sólo blanco, que cubría todo el ojos, resplandeciendo de una manera sutil. Sentía que me estaba mirando, de alguna forma culpándome por lo que le había pasado.
Sentía que me faltaba el aire, como si hubieran sacado todo el oxígeno de aquel lugar. Sentía que me oprimían el pecho. Cerré los ojos…
…Y desperté.
Me encontraba bocabajo en mi cama, hecha un ovillo. Respiraba desesperadamente bocanadas de aire mientras las lágrimas corrían sin parar por mis mejillas. Me ardía el pecho. Sentía las suaves sábanas bajo mi rostro, mientras las mojaba de lágrimas.
Me sentía más sola y desamparada que nunca.
Sentí unas caricias en los desnudos brazos y repentinamente alcé el rostro.
Era Jake. Intenté decir algo pero el nudo de miedo que tenía en la garganta me impedía hablar. Noté como el labio inferior me temblaba y ví mi miedo reflejado en los ojos de Jake.
Se acostó frente a mí y me rodeó con sus brazos. Me acurruqué en su pecho y lloré a lágrima viva. Apretaba mis manos alrededor de su cintura, tratando de sentirme un poco más segura y por primera vez… no esa pequeña acción no lo resolvió todo.
No era la primera vez que me despertaba llorando a mitad de la noche.
No era la primera vez que tenía esa pesadilla.
No era la primera vez que Jake estaba allí para mí.
Me tenía cansada esa pesadilla recurrente en la cual la situación era la misma, y sólo cambiaba la estación.
Tenía medios círculos oscuros debajo de los ojos. Mi piel estaba cada vez más pálida. Tenía suerte si dormía unas tres horas de corrido en las noches.
Y lo que más me dolía de todo, era que Jake también sufría conmigo.
Se quedaba despierto por las noches, fuera de mi ventana; montando guardia para irme a despertar cuando las cosas se pusieran feas.
Mi familia llegaba mañana. Habían viajado hasta las Amazonas para asegurarse de que Nahuel y su familia habían estado bien. Me parecía que una de sus hermanas no había sobrevivido a la matanza del catillo de los Vulturi. Por lo cual el único apoyo que tenía era el de Jake. Y odiaba que él tuviera que cargar con todos mis derrumbes y aunque me había repetido mil veces que aunque estuvieran mamá y papá sería lo mismo, no dejaba de sentirme mal.
- Lo siento – susurró Jake a mi oído.
- ¿Lo siento? – pregunté incrédula con un hilillo de voz Y alcé mi rostro para verle a la cara– Soy yo la que tengo que pedir perdón por hacerte pasar tantas noches en vela – dije mentalmente.
Cerró los ojos y sacudió ligeramente la cabeza. Él también tenía esas medias lunas oscuras bajo sus ojos.
- No por eso. Tuve que cortarte la respiración para que despertaras – parecía sentirse culpable.
En otra situación me hubiera rápido por lo bajo, pero en esos momentos estaba muy cansada como para bromear.
- No te preocupes. Fue mucho mejor que seguir soñando.
Me dio un beso en la frente y yo me apreté más contra él.
Estaba apunto de decir que ya que estábamos solos se me ocurría una mejor manera de pasar la noche juntos, cuando su acompasada respiración y el relajado latir de su corazón me advirtieron que ya estaba dormido.
- Te amo Jake…- le dije mentalmente para después sumergirme en sus brazos y dejar que el sueño volviera por mí…
---------------------------
¡¡Mátenme si quieren!! Me lo merezco. Aunque no fue mi culpa que no hubiera Internet en mi casa!! ¬¬
Les puedo jurar que casi MATO por el teléfono al monito de la compañia de Internet.
E ir a un café-internet no es lo más recomendable CRÉANME siempre hay alguien que se la pasa espieando a ver qe haces. ME DESESPERAN
Pero bno, por otra parte el cap fue medio larguito no??
Como no tenía nada más que hacer más qe escribir hice dos versiones del suéño avísemne si quieren que lo publique ;))
AYER VI TOY STORY 3!!!! Lloré como un bebé D:
Esque siento que esa paelicula es muy importante para toda nuestra generación, ya que CRECIMOS con Toy Story. Y me ENOJA que algunas personas sólo la vayan a ver para pasar el tiempo o canten las canciones sólo por llamar la atención. ¬¬ los odio... XD
Pero Bueh!!
Mañana juega MEXICO VS. URUGUAY obviooo estoy del lado del Tri!! hehe Al menos a Octavos de final si pasamos! VAMOS MÉXICO
P.D: ODIO a los aguados que no apoyan a México!
P.D 2: Voten en la encuenta para saber si más adelante quieren LEMMON*!!!
*lemmon = Situaciones sexuales.
Yo me despidoo! Besos.
The got nothin o you babe... ;D
jueves, 10 de junio de 2010
También él es importante. Cap.68
Ethan. Él forma parte de eso que Jake quiere que dejemos atrás. Fue en lo único que pude pensar…
No lo podía dejar solo, no me iba a rendir sin al menos haberlo buscado.
A estas alturas no podía negar que era parte importante de mí.
No lo iba a dejar atrás…
- Muy bien. Dispara – dijo despreocupadamente Jake. Era obvio que mi pequeño derrumbe emocional todavía no era evidente. Me alivié un poco.
- ¿Q-que? – dije con un hilillo de voz. Temía que saliera quebradiza.
- Pregunta. Lo que quieras.
Miré por el ventanal que teníamos junto; mientras me tragaba mis lágrimas.
- ¿Qué sucedió con Ethan? – pregunté por lo bajo.
La línea de su mandíbula se tensó y aquellos ojos que segundos antes habían sido dulces como miel, estaban secos.
Supuse que le dolió, que lo primero que quisiera saber se tratara sobre Ethan, pero necesitaba saber que había pasado con él. La incertidumbre me estaba carcomiendo.
- Le arranqué la cabeza y lo dejé por allí, ya sabes, lo usual. – su voz era seca como el polvo.
- ¡Jake! – sollocé mientras mis manos se cerraban en puños.
No, no podía ser cierto. Aquel Jacob al que yo conocía no era capaz de hacer algo así.
Con movimientos torpes me intenté parar de la silla mientras las lágrimas se acumulaban en mis ojos.
- Nessie, espera sólo…
Me intentó tomar por el brazo.
- ¡No!. Aléjate de mí – sollocé aún más fuerte.
En su cara ví la preocupación, pero en ese momento no podía pensar en otra cosa que no fuera Ethan. En cierto modo… me sentía rota.
Salí corriendo de la cafetería. El aire hizo que mis rizos revolotearan a mi alrededor. Me sentí un poco menos confundida.
La casa que habíamos rentado quedaba muy lejos de donde estábamos y sabía que no recorrería ni la mitad del camino antes de desmoronarme frente a los transeúntes.
Noté que había un callejón tres locales hacia abajo. No lo pensé dos veces.
El callejón olía un poco a moho y humedad. Había algunos botes de basura, pero por suerte no había ratas saliendo de ellos; como en las películas.
La oscuridad que proyectaban los dos edificios de junto me resultó extrañamente acogedora y confortable.
Me senté en una caja de madera y apoyé mi rostro en mis manos.
Las lágrimas comenzaron a salir libremente, en silencio.
No sabía que pensar, ni que sentir. Mi corazón era una maraña de emociones nada agradables.
- ¿Nessie? – llamó Jake desde el inicio del callejón. Su voz no reflejaba más que dolor, culpa y preocupación.
Sólo alcé el rostro; aún sentía las lágrimas en mis manos.
Entró despacio, midiendo mi reacción.
Supuse que estaba esperando que me echara a correr, por que al ver que no hacía nada suspiró y tomó asiento junto a mí.
Me seguía viendo con esa mirada de culpa.
- No me dejaste terminar – dijo en tono calmado – Sólo estaba bromeando.
Fruncí el ceño y me sentí engañada.
- Idiota – dije por lo bajo.
- Estoy de acuerdo contigo. Lo siento, me pasé de la raya.
No contesté.
- Yo sólo quería…hmm – parecía indeciso si decirlo o no- medir tu reacción.
- Jake, yo no lo amo – pero es importante para mí.
- Lo sé, pero es importante para ti. – dijo como si hubiera leído mis pensamientos.
- ¿Lo..sabes? –dije extrañada. No recordaba haber hablado del tema.
- Bien… - rió un poco avergonzado- cuando estabas en coma…pues…ehmm… me tomé la libertad de echar un vistazo a tu mente.
Reí por lo bajo.
- Sólo no me enojo por que me has ahorrado una conversación complicada. – recargué mi cabeza sobre su hombro.
El suspiró aliviado.
- Por cierto – continué - ¿cuánto tiempo estuve en coma?
- Pues, primero tardaste unos días en estabilizarte, después tardamos unos .. dos días en conseguir un avión para sacarte de la Toscana. Al final llegamos aquí, pero Carlisle tuvo unos contratiempos para traer el equipo médico así que nosotros llegamos unos días después que los demás. Así que si hacemos cuentas… unas dos semanas y cinco días.
- Wow, llevaste muy bien la cuenta.
- Contaba cada minuto y cada segundo que seguías en coma. Cada segundo estaba más cerca del plazo que había dado Carlisle. – dijo para después darme un beso en la frente.
- ¿Plazo? – se me hizo un dudo en la garganta- Para no… ¿despertar jamás?
- ¡No! – parecía un poco asustado – Tus heridas bastante graves. Incluso a mí me hubiera tomado algunos días en recuperarme. Carlisle estimó la fecha en la que estarías recuperada. Me asustaste ¿sabes?.
Enarqué una ceja en señal de confusión.
- Te pasaste casi una semana del plazo.
- Mis sueños eran demasiado hermosos como para despertar – bromeé sin pensarlo, pero la pesadilla que tuve antes de despertara hizo que me estremeciera.
- ¿Estás bien? – Jake me tomó de la mano.
- S-si, no es nada – intenté sonar convincente – volvamos ¿si?
- De acuerdo.
Aún tomados de la mano, nos paramos, pero justo antes de salir del callejón me detuve y jalé a Jake para que quedáramos frente a frente.
La pálida luz que provenía del cielo nublado iluminaba a Jake de un modo descorazonador. Lo deseé con todas mis fuerzas.
Me puse de puntillas y a centímetros de su boca inhalé su intoxicante aliento. Rocé mis labios con los suyos, él inmediatamente atrajo mis labios a los suyos, juntándose en una dulce y placentera danza.
Al final del beso, juntamos nuestras frentes; yo tenía los ojos cerrados.
Suspiré una vez y los abrí, viéndolo a los ojos.
- Jake, necesito encontrar a Ethan.
Me cubrió con sus brazos y hundí mi rostro en mi pecho.
- Lo sé Nessie – suspiró – lo sé…
----------------
Sueños que van en bolsas de hielo, amor...
FINALLY!!! Estoy TOTALMENTE libre de los malditos exámenes!!
I'm soo fucking happy! :DDDDD
Creo que saben lo que eso significa ciertoooo???
Demoniooos!! en este verano el BLOG CUMPLE UN AÑO!!!
aaah!! la vida me sonríe :))
Espero que para ustedes también! ;)
Los dejoo
Biie. Se cuidan
No lo podía dejar solo, no me iba a rendir sin al menos haberlo buscado.
A estas alturas no podía negar que era parte importante de mí.
No lo iba a dejar atrás…
- Muy bien. Dispara – dijo despreocupadamente Jake. Era obvio que mi pequeño derrumbe emocional todavía no era evidente. Me alivié un poco.
- ¿Q-que? – dije con un hilillo de voz. Temía que saliera quebradiza.
- Pregunta. Lo que quieras.
Miré por el ventanal que teníamos junto; mientras me tragaba mis lágrimas.
- ¿Qué sucedió con Ethan? – pregunté por lo bajo.
La línea de su mandíbula se tensó y aquellos ojos que segundos antes habían sido dulces como miel, estaban secos.
Supuse que le dolió, que lo primero que quisiera saber se tratara sobre Ethan, pero necesitaba saber que había pasado con él. La incertidumbre me estaba carcomiendo.
- Le arranqué la cabeza y lo dejé por allí, ya sabes, lo usual. – su voz era seca como el polvo.
- ¡Jake! – sollocé mientras mis manos se cerraban en puños.
No, no podía ser cierto. Aquel Jacob al que yo conocía no era capaz de hacer algo así.
Con movimientos torpes me intenté parar de la silla mientras las lágrimas se acumulaban en mis ojos.
- Nessie, espera sólo…
Me intentó tomar por el brazo.
- ¡No!. Aléjate de mí – sollocé aún más fuerte.
En su cara ví la preocupación, pero en ese momento no podía pensar en otra cosa que no fuera Ethan. En cierto modo… me sentía rota.
Salí corriendo de la cafetería. El aire hizo que mis rizos revolotearan a mi alrededor. Me sentí un poco menos confundida.
La casa que habíamos rentado quedaba muy lejos de donde estábamos y sabía que no recorrería ni la mitad del camino antes de desmoronarme frente a los transeúntes.
Noté que había un callejón tres locales hacia abajo. No lo pensé dos veces.
El callejón olía un poco a moho y humedad. Había algunos botes de basura, pero por suerte no había ratas saliendo de ellos; como en las películas.
La oscuridad que proyectaban los dos edificios de junto me resultó extrañamente acogedora y confortable.
Me senté en una caja de madera y apoyé mi rostro en mis manos.
Las lágrimas comenzaron a salir libremente, en silencio.
No sabía que pensar, ni que sentir. Mi corazón era una maraña de emociones nada agradables.
- ¿Nessie? – llamó Jake desde el inicio del callejón. Su voz no reflejaba más que dolor, culpa y preocupación.
Sólo alcé el rostro; aún sentía las lágrimas en mis manos.
Entró despacio, midiendo mi reacción.
Supuse que estaba esperando que me echara a correr, por que al ver que no hacía nada suspiró y tomó asiento junto a mí.
Me seguía viendo con esa mirada de culpa.
- No me dejaste terminar – dijo en tono calmado – Sólo estaba bromeando.
Fruncí el ceño y me sentí engañada.
- Idiota – dije por lo bajo.
- Estoy de acuerdo contigo. Lo siento, me pasé de la raya.
No contesté.
- Yo sólo quería…hmm – parecía indeciso si decirlo o no- medir tu reacción.
- Jake, yo no lo amo – pero es importante para mí.
- Lo sé, pero es importante para ti. – dijo como si hubiera leído mis pensamientos.
- ¿Lo..sabes? –dije extrañada. No recordaba haber hablado del tema.
- Bien… - rió un poco avergonzado- cuando estabas en coma…pues…ehmm… me tomé la libertad de echar un vistazo a tu mente.
Reí por lo bajo.
- Sólo no me enojo por que me has ahorrado una conversación complicada. – recargué mi cabeza sobre su hombro.
El suspiró aliviado.
- Por cierto – continué - ¿cuánto tiempo estuve en coma?
- Pues, primero tardaste unos días en estabilizarte, después tardamos unos .. dos días en conseguir un avión para sacarte de la Toscana. Al final llegamos aquí, pero Carlisle tuvo unos contratiempos para traer el equipo médico así que nosotros llegamos unos días después que los demás. Así que si hacemos cuentas… unas dos semanas y cinco días.
- Wow, llevaste muy bien la cuenta.
- Contaba cada minuto y cada segundo que seguías en coma. Cada segundo estaba más cerca del plazo que había dado Carlisle. – dijo para después darme un beso en la frente.
- ¿Plazo? – se me hizo un dudo en la garganta- Para no… ¿despertar jamás?
- ¡No! – parecía un poco asustado – Tus heridas bastante graves. Incluso a mí me hubiera tomado algunos días en recuperarme. Carlisle estimó la fecha en la que estarías recuperada. Me asustaste ¿sabes?.
Enarqué una ceja en señal de confusión.
- Te pasaste casi una semana del plazo.
- Mis sueños eran demasiado hermosos como para despertar – bromeé sin pensarlo, pero la pesadilla que tuve antes de despertara hizo que me estremeciera.
- ¿Estás bien? – Jake me tomó de la mano.
- S-si, no es nada – intenté sonar convincente – volvamos ¿si?
- De acuerdo.
Aún tomados de la mano, nos paramos, pero justo antes de salir del callejón me detuve y jalé a Jake para que quedáramos frente a frente.
La pálida luz que provenía del cielo nublado iluminaba a Jake de un modo descorazonador. Lo deseé con todas mis fuerzas.
Me puse de puntillas y a centímetros de su boca inhalé su intoxicante aliento. Rocé mis labios con los suyos, él inmediatamente atrajo mis labios a los suyos, juntándose en una dulce y placentera danza.
Al final del beso, juntamos nuestras frentes; yo tenía los ojos cerrados.
Suspiré una vez y los abrí, viéndolo a los ojos.
- Jake, necesito encontrar a Ethan.
Me cubrió con sus brazos y hundí mi rostro en mi pecho.
- Lo sé Nessie – suspiró – lo sé…
----------------
Sueños que van en bolsas de hielo, amor...
FINALLY!!! Estoy TOTALMENTE libre de los malditos exámenes!!
I'm soo fucking happy! :DDDDD
Creo que saben lo que eso significa ciertoooo???
Demoniooos!! en este verano el BLOG CUMPLE UN AÑO!!!
aaah!! la vida me sonríe :))
Espero que para ustedes también! ;)
Los dejoo
Biie. Se cuidan
lunes, 7 de junio de 2010
Central Park. Cap. 67
"Central Park, donde los círculos de hadas se reúnen y las chicas semi-vampiro huyen cuando tiene problemas en casa..."
Reneesme Cullen.
- Quita esa cara – me pidió Jacob dulcemente mientras acariciaba mi mejilla.
No contesté.
El viento soplaba frío en Central Park.
Los niños corrían de arriba abajo por las construcciones de piedra vistiendo sus galas otoñales. Claro, es la Cuidad de la Moda, ¿qué te puedes esperar?
Aunque estábamos relativamente lejos del lago, podía escuchar a los patos chapoteando en las aguas mansas; mientras que otras personas paseaban tranquilamente en alguna balsa rentada.
Me arrebujé más en contra de mi abrigo azul eléctrico, pero no por que tuviera frío, si no en señal de renuencia a contestar.
- Nessie – me llamó Jake. Con dos dedos tomó mi barbilla y giró mi rostro; obligándome a verlo. – No te creo que de pronto encontraste increíblemente interesante esa piedra.
Su voz era tan dulce como un algodón de caramelo.
- Las piedras son mi nuevo hobbie. – le contesté mentalmente cuando tomé su mano.
Mi voz era seca. Sabía que no debería de estar enojada con él, pero a veces era muy difícil crear barreras entre mi familia y Jacob, ya que Jacob es como mi familia.
- Resultaría un poco morboso que yo fuera pariente directo tuyo, ¿no crees? – dijo con tono pícaro mientras me daba un beso en la mejilla.
No pude evitar reírme por lo bajo.
Pasarle accidentalmente mis pensamientos a Jake era agridulce. Dulce por que no quería guardar ningún secreto hacia él; pero agrio por que aún así necesitaba tener mi propio espacio, donde nadie pudiera acceder a mi alocada mente.
Supuse que se me iba a pasar… o que debería de empezar a poner más atención en que mis pensamientos se quedaran exclusivamente en mi cabeza, y no anduvieran pululando en las mentes de los demás.
Suspiró pesadamente ante mi falta de ánimo y volvió a sentarse mirando hacia el frente.
Aunque seguíamos tomados de la mano, sentí esa punzada de culpabilidad.
Me pasé mis dedos entre mi cabello y dije:
- No estoy enojada contigo.
- Lo sé – se limitó a responder.
Su voz era neutral.
Su tono me dejó confundida y no supe que más decir.
El viento sopló más fuerte; me llenó los pulmones y aplaqué esas ganas de llorar.
Sabía que no era justo portarme así con Jacob. Mi comportamiento no tenía justificación.
Si me enojé con mi familia, debería de ser exclusivamente con ellos, me dije.
- No estoy del todo acuerdo – susurró Jake. Esta vez le había transmitido mis pensamientos intencionalmente.
Un signo de interrogación se dibujó en mi frente.
- Vamos te lo explicaré.
- Está bien – respondí un poco confundida.
No quería regresar a la casa que habíamos rentado, pero supuse que eso no haría falta decírselo a Jake, a veces sentía que él me conocía mejor de lo que yo a mí misma.
Nos paramos de la banca de metal y comenzamos a caminar hacia una de las salidas literales de Central Park.
Las ramas de los árboles estaban desnudas y el suelo tapizado por hojas amarillentas y anaranjadas.
La mejo época del año estaba comenzando.
Aceleré el paso caminé junto a Jake. Su compañía era lo único que deseaba en el mundo.
La primera vez que visité Nueva York tenía un año y medio, per claro, parecía tener ocho años humanos.
El primer lugar que visitamos fue éste, Central Park.
Sólo había visto árboles tan grandes y frondosos en un lugar: Forks.
En cierto modo, estar en Central Park me hacía sentir en casa, protegida.
Jugaba entre los arbustos e imaginaba que círculos de hadas se reunían allí cada noche. Por que, si existían los vampiros y licántropos, ¿por qué no hadas o duendes?...
Por fin dejamos atrás esa hermosa masa de árboles con ramas desnudas y niños jugando alegremente.
La verdad no me importaba mucho a dónde íbamos; mientras estuviera con Jacob, estaría bien.
Al final llegamos a una cafetería.
El estilo arquitectónico era de los años cincuentas, y estaba pintado de un rojo escandaloso.
- ¿”Josey’s Coffe? – pregunté mientras leía el nombre de la pequeña cafetería.
- Te gustará – me aseguró Jake con una sonrisa gigante.
Le devolví la sonrisa, aunque con un poco menos de entusiasmo.
Entramos y no pude evitar que en mi rostro apareciera una deslumbrante sonrisa.
Toda la cafetería se había estancado en los años cincuenta.
Se veía auténtica, no como si un grupo de sondeo lo hubiera ambientado.
El suelo de linóleo era de cuadrados negros y blancos. Había una barra con bancos altos. Incluso una máquina en la que depositabas veinte centavos, elegías tu canción y tenías música para todos.
Jake me miraba complacido.
Sabía que habíamos venido justo ahora para mejorar un poco mi estado de ánimo.
Le dí un dulce beso en la mejilla.
- ¿Cómo supiste de éste lugar? – le pregunté mentalmente mientras estaba hecha una euforia.
- Vagando – contestó encogiendo los hombros.
Jake me indicó que tomáramos una mesa que estaba en la esquina. Supuse que quería privacidad.
Ambos ordenamos una malteada y mi estado de ánimo subió unas rayitas al ver que todavía la servían en vasos cónicos de vidrio grueso.
- Jake, ¿a qué te referías cuando dijiste que no estabas muy de acuerdo en qué mi enojo debería ser exclusivamente hacia mi familia?.
Lo pensó unos segundos.
- Bueno, - su tono era precavido – tu familia no respondió a tus preguntas por que… yo se los pedí.
- ¿Qué? – dije confundida.
- Bien, cuando despertaste y pudiste ponerte en pie, solicitaste una pequeña reunión familiar para que te explicáramos…
- Si, sí recuerdo eso. No tengo amnesia. – dije un poco irritada. Sabía que había algo detrás.
- Yo se los pedí. – respondió.
- ¿Pedir qué? – pregunté confundida.
- Que no respondieran a tus preguntas.
La respuesta me cayó como un balde de agua. Las ideas y pensamientos chocaron estruendosamente en mi cabeza, dejándome aún más confundida.
Abrí la boca tratando de decir algo, pero nada salió de ella.
El corazón aceleró su ritmo; sabía que había algo detrás de esa petición.
- Respira Nessie. – dijo Jacob mientras ponía su mano en mi mejilla.
El simple contacto con su piel me relajó. Tomé una bocanada grande de aire para tranquilizarme.
- ¿Por qué les pediste eso? – pregunté con un hilillo de voz.
- Por que yo quiero ser el único que pueda explicarte todo, para acabar con esto de una vez por todas. – su voz era totalmente seria y decidida.
“Para acabar con esto de una vez por todas” sus últimas palabras resonaron en mi mente.
Ethan. Él forma parte de eso que Jake quiere que dejemos atrás. Fue en lo único que pude pensar…
-------------------
Lo siento. Las cosas no fueron como lo esperaba así que por eso terminé el cap hasta hoy..
Esta semana son los exámenes semestrales ¬¬
Los odio! D:
México le ganó a Italia!!! si, ya tiene tiempo que pasó el partido pero yo sigo emocionada.
Ese día fue HISTÓRICO. La primera vez que le ganamos a un campeón MUNDIAL ;)). Si se puede!! ahora vamos por el mundial!!!! XD hehe
OK.OK. Me dejo de patriotismo (por ahora) XD
Espero que disfruten el cap. ;))
Besos.
Reneesme Cullen.
- Quita esa cara – me pidió Jacob dulcemente mientras acariciaba mi mejilla.
No contesté.
El viento soplaba frío en Central Park.
Los niños corrían de arriba abajo por las construcciones de piedra vistiendo sus galas otoñales. Claro, es la Cuidad de la Moda, ¿qué te puedes esperar?
Aunque estábamos relativamente lejos del lago, podía escuchar a los patos chapoteando en las aguas mansas; mientras que otras personas paseaban tranquilamente en alguna balsa rentada.
Me arrebujé más en contra de mi abrigo azul eléctrico, pero no por que tuviera frío, si no en señal de renuencia a contestar.
- Nessie – me llamó Jake. Con dos dedos tomó mi barbilla y giró mi rostro; obligándome a verlo. – No te creo que de pronto encontraste increíblemente interesante esa piedra.
Su voz era tan dulce como un algodón de caramelo.
- Las piedras son mi nuevo hobbie. – le contesté mentalmente cuando tomé su mano.
Mi voz era seca. Sabía que no debería de estar enojada con él, pero a veces era muy difícil crear barreras entre mi familia y Jacob, ya que Jacob es como mi familia.
- Resultaría un poco morboso que yo fuera pariente directo tuyo, ¿no crees? – dijo con tono pícaro mientras me daba un beso en la mejilla.
No pude evitar reírme por lo bajo.
Pasarle accidentalmente mis pensamientos a Jake era agridulce. Dulce por que no quería guardar ningún secreto hacia él; pero agrio por que aún así necesitaba tener mi propio espacio, donde nadie pudiera acceder a mi alocada mente.
Supuse que se me iba a pasar… o que debería de empezar a poner más atención en que mis pensamientos se quedaran exclusivamente en mi cabeza, y no anduvieran pululando en las mentes de los demás.
Suspiró pesadamente ante mi falta de ánimo y volvió a sentarse mirando hacia el frente.
Aunque seguíamos tomados de la mano, sentí esa punzada de culpabilidad.
Me pasé mis dedos entre mi cabello y dije:
- No estoy enojada contigo.
- Lo sé – se limitó a responder.
Su voz era neutral.
Su tono me dejó confundida y no supe que más decir.
El viento sopló más fuerte; me llenó los pulmones y aplaqué esas ganas de llorar.
Sabía que no era justo portarme así con Jacob. Mi comportamiento no tenía justificación.
Si me enojé con mi familia, debería de ser exclusivamente con ellos, me dije.
- No estoy del todo acuerdo – susurró Jake. Esta vez le había transmitido mis pensamientos intencionalmente.
Un signo de interrogación se dibujó en mi frente.
- Vamos te lo explicaré.
- Está bien – respondí un poco confundida.
No quería regresar a la casa que habíamos rentado, pero supuse que eso no haría falta decírselo a Jake, a veces sentía que él me conocía mejor de lo que yo a mí misma.
Nos paramos de la banca de metal y comenzamos a caminar hacia una de las salidas literales de Central Park.
Las ramas de los árboles estaban desnudas y el suelo tapizado por hojas amarillentas y anaranjadas.
La mejo época del año estaba comenzando.
Aceleré el paso caminé junto a Jake. Su compañía era lo único que deseaba en el mundo.
La primera vez que visité Nueva York tenía un año y medio, per claro, parecía tener ocho años humanos.
El primer lugar que visitamos fue éste, Central Park.
Sólo había visto árboles tan grandes y frondosos en un lugar: Forks.
En cierto modo, estar en Central Park me hacía sentir en casa, protegida.
Jugaba entre los arbustos e imaginaba que círculos de hadas se reunían allí cada noche. Por que, si existían los vampiros y licántropos, ¿por qué no hadas o duendes?...
Por fin dejamos atrás esa hermosa masa de árboles con ramas desnudas y niños jugando alegremente.
La verdad no me importaba mucho a dónde íbamos; mientras estuviera con Jacob, estaría bien.
Al final llegamos a una cafetería.
El estilo arquitectónico era de los años cincuentas, y estaba pintado de un rojo escandaloso.
- ¿”Josey’s Coffe? – pregunté mientras leía el nombre de la pequeña cafetería.
- Te gustará – me aseguró Jake con una sonrisa gigante.
Le devolví la sonrisa, aunque con un poco menos de entusiasmo.
Entramos y no pude evitar que en mi rostro apareciera una deslumbrante sonrisa.
Toda la cafetería se había estancado en los años cincuenta.
Se veía auténtica, no como si un grupo de sondeo lo hubiera ambientado.
El suelo de linóleo era de cuadrados negros y blancos. Había una barra con bancos altos. Incluso una máquina en la que depositabas veinte centavos, elegías tu canción y tenías música para todos.
Jake me miraba complacido.
Sabía que habíamos venido justo ahora para mejorar un poco mi estado de ánimo.
Le dí un dulce beso en la mejilla.
- ¿Cómo supiste de éste lugar? – le pregunté mentalmente mientras estaba hecha una euforia.
- Vagando – contestó encogiendo los hombros.
Jake me indicó que tomáramos una mesa que estaba en la esquina. Supuse que quería privacidad.
Ambos ordenamos una malteada y mi estado de ánimo subió unas rayitas al ver que todavía la servían en vasos cónicos de vidrio grueso.
- Jake, ¿a qué te referías cuando dijiste que no estabas muy de acuerdo en qué mi enojo debería ser exclusivamente hacia mi familia?.
Lo pensó unos segundos.
- Bueno, - su tono era precavido – tu familia no respondió a tus preguntas por que… yo se los pedí.
- ¿Qué? – dije confundida.
- Bien, cuando despertaste y pudiste ponerte en pie, solicitaste una pequeña reunión familiar para que te explicáramos…
- Si, sí recuerdo eso. No tengo amnesia. – dije un poco irritada. Sabía que había algo detrás.
- Yo se los pedí. – respondió.
- ¿Pedir qué? – pregunté confundida.
- Que no respondieran a tus preguntas.
La respuesta me cayó como un balde de agua. Las ideas y pensamientos chocaron estruendosamente en mi cabeza, dejándome aún más confundida.
Abrí la boca tratando de decir algo, pero nada salió de ella.
El corazón aceleró su ritmo; sabía que había algo detrás de esa petición.
- Respira Nessie. – dijo Jacob mientras ponía su mano en mi mejilla.
El simple contacto con su piel me relajó. Tomé una bocanada grande de aire para tranquilizarme.
- ¿Por qué les pediste eso? – pregunté con un hilillo de voz.
- Por que yo quiero ser el único que pueda explicarte todo, para acabar con esto de una vez por todas. – su voz era totalmente seria y decidida.
“Para acabar con esto de una vez por todas” sus últimas palabras resonaron en mi mente.
Ethan. Él forma parte de eso que Jake quiere que dejemos atrás. Fue en lo único que pude pensar…
-------------------
Lo siento. Las cosas no fueron como lo esperaba así que por eso terminé el cap hasta hoy..
Esta semana son los exámenes semestrales ¬¬
Los odio! D:
México le ganó a Italia!!! si, ya tiene tiempo que pasó el partido pero yo sigo emocionada.
Ese día fue HISTÓRICO. La primera vez que le ganamos a un campeón MUNDIAL ;)). Si se puede!! ahora vamos por el mundial!!!! XD hehe
OK.OK. Me dejo de patriotismo (por ahora) XD
Espero que disfruten el cap. ;))
Besos.
martes, 1 de junio de 2010
Despertar Cap, 66
Estiré los brazos para alcanzar algo, cualquier cosa, que me sostuviera a esa realidad, por que por horrenda que fuera, ya había estado sumergida en la oscuridad, y prefería cualquier cosa por encima de esa sofocante negrura…
Jacob’s POV
Era tan perfecta.
Su piel brillaba tenuemente a los delgados rayos del sol que entraban por la ventana.
Me pregunté una vez más cómo había sobrevivido tanto tiempo sin ella.
Y una vez más no pude responderme a esa pregunta.
Se veía tan frágil. Como si en cualquier momento se fuera a evaporar e irse para siempre.
No, gruñí en mi interior. Ya la había perdido demasiadas veces, no iba a permitir que pasara de nuevo.
Tuve que apretar los dientes para no romper algo de esa elegante habitación.
Era ella el sentido de mi vida. Mi vida empezó la primera vez que la ví.
Había cambiado por ella, y no me lo lamentaba. Ya no era el Jacob Black que corría desolado por los lluviosos bosques lamentándose por un amor no correspondido, peleando hasta el fin en una guerra ya perdida.
Su amor me había transformado y dado otro enfoque de la vida. No sabía si alguien algún día entendería eso.
Allí donde antes había estado una costra de sangre sólo quedaba un pulcro vendaje, hecho a la perfección por las expertas manos del Dr. Colmillos.
En su suave mejilla sólo quedaban tres líneas de ese feo color rosa pálido; indicador de que las heridas empiezan a cicatrizar.
Me aferré al brazo de la silla cuando el recuerdo llegó a mi mente, en contra de mi voluntad.
No era nada fácil verla de ese modo. Tan apagada y… triste.
Carlisle me decía que tuviera paciencia, pero las ansias de tenerla de nuevo entre mis brazos me estaban comiendo vivo.
Me empezaba a preocupar.
Edward había estado hurgando en su mente un buen rato, pero no había encontrado nada que nos pudiera decir si mejoraba.
Tomé su pequeña mano con suavidad entre la mía. Le dí un pequeño apretoncito, teniendo esperanzas de que me lo devolviera.
No pasó nada.
Un capullo de pánico y otra maraña de sentimientos encontrados se abrieron en mi pecho.
Todo esto era mi culpa. Si no hubiera dejado sola a Nessie en el bosque, no me hubieran capturado, si no m hubieran capturado, ella no se habría entregado para salvarnos, no hubiera conocido a la sanguijuela de Ethan, y no hubiera terminado con miles de tubos ensartados el los brazos.
Las lágrimas empezaban a acumularse en mis ojos. ¿¡Cómo pude ser tan estúpido?!.
Apoyé mi cabeza en su regazo con la leve esperanza de recordar los buenos tiempos.
Las lágrimas parecen simples gotas de agua salada, pero duelen casi tanto como una puñalada.
Un leve temblor me sacó de mis pensamientos.
Corté el flujo de lágrimas y me quedé quieto allí donde estaba.
Otro leve temblor.
Alcé el rostro y vi las preciosas facciones de Nessie crispadas en un gesto de angustia, pero con los ojos aún cerrados.
Sus párpados se movían a una velocidad increíble. Estaba soñado; intuí que no era necesariamente un hermoso sueño.
Intenté volver a tomar su mano, pero éstas estaban fuertemente cerradas sobre las delgadas sábanas. Sus nudillos estaban blancos de la fuerza.
Tomé su frágil rostro ente mis manos.
- ¡Nessie! – dije, muy cerca de ella.
Lo volví a repetir un par de veces, pero sólo logré que se inquietara más.
Su pulso y respiración comenzaron a acelerarse…
Nessie’s POV
La espesura me estaba tragando y en menos de un suspiro un rayo de luz me cegó y me encontré despierta.
Boqueaba desesperada en busca oxígeno que me librara de la oscuridad.
Mis ojos ya se habían acostumbrado a esa negrura y verlo ahora con tanta luz me lastimaba los ojos.
Intenté girar mi rostro pero había algo que me detuvo: unas cálidas manos.
Giré mi rostro y ví como él me miraba con ojos preocupados y desconcertados. Parpadeé un par de veces. Nos miramos un rato sin decir nada mientras mis pensamientos se ordenaban y lograba que mi respiración volviera a ser acompasada.
Su piel cobriza seguía siendo igual de hermosa que como siempre la había recordado, aunque pensándolo bien, mi memoria no le había hecho justicia a esas facciones tan perfectas para mí.
Allí donde esos grandes ojos marrones me seguían mirando desconcertados había medias lunas de un tono amoratado. Los labios carnosos descansaban en una extraña posición, una mezcla de alegría y tristeza.
Intentaba convencerme de que no era un sueño.
- Jake. – susurré.
Él pareció relajarse, o al menos eso pareció.
Dejó caer sus manos con un gesto cansado y en cuanto perdí contacto con su piel, la alarma de pánico se disparó dentro de mí.
A pesar de no haberlo visto durante meses, no se me había olvidado aquella tarde cuando había tomado su corazón, lo había roto en pedacitos y por si fuera poco, lo había pisoteado unas cuantas veces.
- Jacob no -supliqué por lo bajo mientras tomaba una de sus manos. La acuné entre las mías y la jalé a mi pecho, como si sostuviera lo más preciado de mi mundo… y así era. –Jake, sé que cometí muchos errores pero lo bueno es que… no los cometo dos veces. Lo siento.
Apreté más su mano, con miedo de que si la soltaba lo perdería por siempre. Lo miré unos segundos con ojos suplicantes mientras las expresiones en su rostro vacilaban.
Sentía que me empezaba a quebrar por dentro. Nunca me perdonaría haber hecho sufrir a Jake en un patético intento de salvarle la vida y mucho menos me lo perdonaría si él me negara en su vida.
- Más te vale que no los cometas dos veces, pequeña – dijo mientras tomaba mi rostro entre sus cálidas manos, con nuestras aún entrelazadas. Estábamos muy cerca; su aliento me embriagaba. No sonaba para nada amenazador si no más bien… al fin tranquilo. – Pero si te vuelves a equivocar… yo siempre – recalcó la palabra- estaré para ti con los brazos abiertos.
Se rió quedamente y no me quedó más me imitarlo.
Con las mano que teníamos entrelazadas empujé su rostro un poco hacía mí.
Cuando nuestros labios se tocaron, una electrizante corriente nos atravesó. Tanto tiempo un sin el otro y ahora sentía que lo necesitaba más que nunca.
Jamás había disfrutado tanto sus labios y su aliento como ahora.
A pesar de mi excesivo entusiasmo, nuestros labios se mostraron cálidos y dulces. Ambos en sintonía.
Como si nunca nos hubiéramos separado, como a partir de ese momento sería…
--------------
Lo siento por tardarme tanto, pero al fin tooodas las cosas qe tenía que haces han acabado!! :DD Sólo queda darle un repaso a las libretas para los semestrales ;))
Gracias por su comprención y paciencia.
Me gustaría decirles algo más pero hoy no fué precisamente mi mejor día...
Vale. Nos vemos.
Escuchando: The Middle - Jimmy Eat World
Jacob’s POV
Era tan perfecta.
Su piel brillaba tenuemente a los delgados rayos del sol que entraban por la ventana.
Me pregunté una vez más cómo había sobrevivido tanto tiempo sin ella.
Y una vez más no pude responderme a esa pregunta.
Se veía tan frágil. Como si en cualquier momento se fuera a evaporar e irse para siempre.
No, gruñí en mi interior. Ya la había perdido demasiadas veces, no iba a permitir que pasara de nuevo.
Tuve que apretar los dientes para no romper algo de esa elegante habitación.
Era ella el sentido de mi vida. Mi vida empezó la primera vez que la ví.
Había cambiado por ella, y no me lo lamentaba. Ya no era el Jacob Black que corría desolado por los lluviosos bosques lamentándose por un amor no correspondido, peleando hasta el fin en una guerra ya perdida.
Su amor me había transformado y dado otro enfoque de la vida. No sabía si alguien algún día entendería eso.
Allí donde antes había estado una costra de sangre sólo quedaba un pulcro vendaje, hecho a la perfección por las expertas manos del Dr. Colmillos.
En su suave mejilla sólo quedaban tres líneas de ese feo color rosa pálido; indicador de que las heridas empiezan a cicatrizar.
Me aferré al brazo de la silla cuando el recuerdo llegó a mi mente, en contra de mi voluntad.
No era nada fácil verla de ese modo. Tan apagada y… triste.
Carlisle me decía que tuviera paciencia, pero las ansias de tenerla de nuevo entre mis brazos me estaban comiendo vivo.
Me empezaba a preocupar.
Edward había estado hurgando en su mente un buen rato, pero no había encontrado nada que nos pudiera decir si mejoraba.
Tomé su pequeña mano con suavidad entre la mía. Le dí un pequeño apretoncito, teniendo esperanzas de que me lo devolviera.
No pasó nada.
Un capullo de pánico y otra maraña de sentimientos encontrados se abrieron en mi pecho.
Todo esto era mi culpa. Si no hubiera dejado sola a Nessie en el bosque, no me hubieran capturado, si no m hubieran capturado, ella no se habría entregado para salvarnos, no hubiera conocido a la sanguijuela de Ethan, y no hubiera terminado con miles de tubos ensartados el los brazos.
Las lágrimas empezaban a acumularse en mis ojos. ¿¡Cómo pude ser tan estúpido?!.
Apoyé mi cabeza en su regazo con la leve esperanza de recordar los buenos tiempos.
Las lágrimas parecen simples gotas de agua salada, pero duelen casi tanto como una puñalada.
Un leve temblor me sacó de mis pensamientos.
Corté el flujo de lágrimas y me quedé quieto allí donde estaba.
Otro leve temblor.
Alcé el rostro y vi las preciosas facciones de Nessie crispadas en un gesto de angustia, pero con los ojos aún cerrados.
Sus párpados se movían a una velocidad increíble. Estaba soñado; intuí que no era necesariamente un hermoso sueño.
Intenté volver a tomar su mano, pero éstas estaban fuertemente cerradas sobre las delgadas sábanas. Sus nudillos estaban blancos de la fuerza.
Tomé su frágil rostro ente mis manos.
- ¡Nessie! – dije, muy cerca de ella.
Lo volví a repetir un par de veces, pero sólo logré que se inquietara más.
Su pulso y respiración comenzaron a acelerarse…
Nessie’s POV
La espesura me estaba tragando y en menos de un suspiro un rayo de luz me cegó y me encontré despierta.
Boqueaba desesperada en busca oxígeno que me librara de la oscuridad.
Mis ojos ya se habían acostumbrado a esa negrura y verlo ahora con tanta luz me lastimaba los ojos.
Intenté girar mi rostro pero había algo que me detuvo: unas cálidas manos.
Giré mi rostro y ví como él me miraba con ojos preocupados y desconcertados. Parpadeé un par de veces. Nos miramos un rato sin decir nada mientras mis pensamientos se ordenaban y lograba que mi respiración volviera a ser acompasada.
Su piel cobriza seguía siendo igual de hermosa que como siempre la había recordado, aunque pensándolo bien, mi memoria no le había hecho justicia a esas facciones tan perfectas para mí.
Allí donde esos grandes ojos marrones me seguían mirando desconcertados había medias lunas de un tono amoratado. Los labios carnosos descansaban en una extraña posición, una mezcla de alegría y tristeza.
Intentaba convencerme de que no era un sueño.
- Jake. – susurré.
Él pareció relajarse, o al menos eso pareció.
Dejó caer sus manos con un gesto cansado y en cuanto perdí contacto con su piel, la alarma de pánico se disparó dentro de mí.
A pesar de no haberlo visto durante meses, no se me había olvidado aquella tarde cuando había tomado su corazón, lo había roto en pedacitos y por si fuera poco, lo había pisoteado unas cuantas veces.
- Jacob no -supliqué por lo bajo mientras tomaba una de sus manos. La acuné entre las mías y la jalé a mi pecho, como si sostuviera lo más preciado de mi mundo… y así era. –Jake, sé que cometí muchos errores pero lo bueno es que… no los cometo dos veces. Lo siento.
Apreté más su mano, con miedo de que si la soltaba lo perdería por siempre. Lo miré unos segundos con ojos suplicantes mientras las expresiones en su rostro vacilaban.
Sentía que me empezaba a quebrar por dentro. Nunca me perdonaría haber hecho sufrir a Jake en un patético intento de salvarle la vida y mucho menos me lo perdonaría si él me negara en su vida.
- Más te vale que no los cometas dos veces, pequeña – dijo mientras tomaba mi rostro entre sus cálidas manos, con nuestras aún entrelazadas. Estábamos muy cerca; su aliento me embriagaba. No sonaba para nada amenazador si no más bien… al fin tranquilo. – Pero si te vuelves a equivocar… yo siempre – recalcó la palabra- estaré para ti con los brazos abiertos.
Se rió quedamente y no me quedó más me imitarlo.
Con las mano que teníamos entrelazadas empujé su rostro un poco hacía mí.
Cuando nuestros labios se tocaron, una electrizante corriente nos atravesó. Tanto tiempo un sin el otro y ahora sentía que lo necesitaba más que nunca.
Jamás había disfrutado tanto sus labios y su aliento como ahora.
A pesar de mi excesivo entusiasmo, nuestros labios se mostraron cálidos y dulces. Ambos en sintonía.
Como si nunca nos hubiéramos separado, como a partir de ese momento sería…
--------------
Lo siento por tardarme tanto, pero al fin tooodas las cosas qe tenía que haces han acabado!! :DD Sólo queda darle un repaso a las libretas para los semestrales ;))
Gracias por su comprención y paciencia.
Me gustaría decirles algo más pero hoy no fué precisamente mi mejor día...
Vale. Nos vemos.
Escuchando: The Middle - Jimmy Eat World
miércoles, 26 de mayo de 2010
Disculpas
Extraño esa sensación de satisfacción y tranquilidad cuando sabes qe en tus tres blogs ya has publicado.
La extraño mucho.
Pero justo ahora tengo montones de cosas por hacer. Los semestrales ya vienen y estoy tratando de reunir todos los puntos extras que me sean posibles. Por que los necesito. :(
Ten dan décimas en calificación final si...
Y aparte de toooodo eso, hay que estudiar para los semestrales y ponerte al corriente en los libros ( no eh entrado a clase x estar ensayando y avaces en materias aburridas de plano no entro XD). Ah! y no hay que olvidarse de mencionar el estrés que causa que te den tus promedios bimestrales ...
Espero que lo comprendan y no lo tomen como sólo excusas, ya qe no es más que la pura verdad.
Me gustaría que fuera de otro modo créanme, pero hay veces que cambiar las cosas no depende de tí.
Lo BUENO, es que ya vienen las vacaciones de Veranooo!!.
Pensaba ir a un campamento de música (algo así como Camp Rock) pero despíes me dí cuenta de que no sé tocar ningún instrumento... XD
Así que no sé que me deparen estas vacaciones; pero de lo único que estoy segura es de que podré tener más tiempo libre para escribir :))
Si tengo un poco de tiempo para respirar empezaré a escribir el cap. el Viernes.
Quiero tomármelo con calma, ya que el rencuentro, debe de ser algo especial; no necesariamente romántico, pero si especial...
Gracias por su infinita paciencia.
Me quieren más de lo que me merezco *dramatismo estilo Edward Cullen*
La extraño mucho.
Pero justo ahora tengo montones de cosas por hacer. Los semestrales ya vienen y estoy tratando de reunir todos los puntos extras que me sean posibles. Por que los necesito. :(
Ten dan décimas en calificación final si...
- Montas una coreogrfía para la semana ecológica. (Química, Lunes 31 para presentarla Martes 1)
- Haces un juego con tema "¿Cómo salvar tu planeta?" (Química, Lunes 31 para presentarlo Martes 1)
- Montas una coreografía (otra) para el liceo de despedida para los alumnos de 6° semestre (Historia, Viernes 28 para presentarla Viernes 4)
- Cumples con el proyecto de "Química en la cocina"; donde te dan un tema y tu tienes qe hacer un platillo (en vivo) mientras explicas el porqué es bueno y todo eso (Química, Mañana)
- Haces la decoración de tu stand (te dan puntos extra si lo haces creativo).
Y aparte de toooodo eso, hay que estudiar para los semestrales y ponerte al corriente en los libros ( no eh entrado a clase x estar ensayando y avaces en materias aburridas de plano no entro XD). Ah! y no hay que olvidarse de mencionar el estrés que causa que te den tus promedios bimestrales ...
Espero que lo comprendan y no lo tomen como sólo excusas, ya qe no es más que la pura verdad.
Me gustaría que fuera de otro modo créanme, pero hay veces que cambiar las cosas no depende de tí.
Lo BUENO, es que ya vienen las vacaciones de Veranooo!!.
Pensaba ir a un campamento de música (algo así como Camp Rock) pero despíes me dí cuenta de que no sé tocar ningún instrumento... XD
Así que no sé que me deparen estas vacaciones; pero de lo único que estoy segura es de que podré tener más tiempo libre para escribir :))
Si tengo un poco de tiempo para respirar empezaré a escribir el cap. el Viernes.
Quiero tomármelo con calma, ya que el rencuentro, debe de ser algo especial; no necesariamente romántico, pero si especial...
Gracias por su infinita paciencia.
Me quieren más de lo que me merezco *dramatismo estilo Edward Cullen*
hahahaha.
viernes, 21 de mayo de 2010
180° Cap.
La luz se colaba a través de mis párpados, como pequeñas estrellas brillando en la oscuridad de mis ojos cerrados.
La brisa me acariciaba la cara, suave y gentil como una pluma.
Inhalé profundamente, deleitándome de los aromas que corrían lentamente a mi alrededor; sol, jazmín, madera y tierra húmeda.
Abrí los ojos, y parpadeé un par de veces, con mis pestañas agitándose como alas de una mariposa.
El sol era cálido y brillante, pero el ambiente era fresco y los rayos de luz me caían verticalmente. Sentía el pasto cosquillear mi espalda.
La atmósfera era ligera, relajada y el cielo de un azul infinito.
Me apoyé en mis codos para sentarme.
La escena que tenía frente a mí me desconcertó un poco, pero no por que fuera horrenda, si no por todo lo contrario.
Pequeñas dunas de pasto de un sano verde se extendían un poco más allá de donde alcanza la mirada; hacia el este había un riachuelo cristalino corriendo hábilmente entre las piedras de río. Si lo seguías con la mirada podías ver un puente de madera, color caoba que se combaba en el centro, recordándome aquellos paisajes japoneses.
Había algunos árboles de cerezo y jazmín, regados por aquí y por allá, como si alguien hubiera lanzado un puñado de ellos, dejándolos caer al azar. A pesar de estar desperdigados, se veían encantadores; como si de alguna manera combinaran.
Los capullos de los cerezos estaban abiertos totalmente, mostrando unas hermosas florecillas color rojo rosáceo, al igual que las flores de jazmín, sólo que éstas eran de un tono blanquecino.
En ese lugar parecía que todas las preocupaciones, dudas y angustias se esfumaran, sólo dejando tras de sí un regusto ligeramente amargo, como el té verde.
La brisa corrió un poco más fuerte, al mismo tiempo que levantaba algunas florecillas que se habían caído, formando un remolino rosado y blanco.
El pequeño remolino parecía tener vida propia, re contorsionó sin perder esa gracia etérea y podría haber jurado que era el cuerpo de una mujer.
Las florecillas comenzaron a flotar hacía mí en el aire el una silenciosa invitación a ir.
Sin pensarlo dos veces me paré y caminé hacia ellas. Había algo en ellas que resultaba apaciguante, hechizante.
Alcé mi brazo, deseando tocar una de aquellas flores de aspecto etéreo.
Como si me hubieran leído la mente, un par de florecillas de jazmín flotó acercándose a mí.
Vista de cerca, parecía más que perfecta. Imaginé que su textura sería lo más suave que en mi vida hubiera tocado.
Acerqué mis dedos a ella, apenas y la había rosado cuando… explotó.
Simplemente explotó, lanzando una lluvia de un líquido espeso y rojizo.
Las demás la imitaron, una tras otra.
Lancé un grito ahogado de sorpresa.
Sentía como ese tibio líquido me manchaba la cara en gotitas rojas.
El aire se volvió espeso y sofocante.
Se me hizo un nudo en la garganta y el estómago me rigió hambriento cuando todos esos aromas a flores se vieron remplazados por el dulzón olor de sangre humana fresca. No es que el olor fuera desagradable, lo que me asustaba, era el terrible e irrefrenable deseo que tenía ardiendo a lo largo de la garganta.
Aturdida y confundida bajé mi vista y con horror noté que mis delgadas manos estaban llenas de sangre, al igual que el vestido blanco que llevaba. Cada mancha en él me estremecía y escocía la garganta.
Sabía que esa no era sangre animal, ya que me resultaba demasiado… tentadora.
Tragué saliva y no supe si aliviarme o gritar de puro horror al notar ese dulce sabor a sangre humana en mi boca, en mis labios.
El cielo se empezó a oscurecer, quedando de un color ceniza.
Los colores parecían haberse apagado, muerto. Lo único que quedaba a color eran las manchas de sangre, salpicadas por todas partes.
Mi corazón empezó a latir, rápido, como las alas de un colibrí.
Dí un paso para avanzar…
… Y mis piernas tropezaron con algo a mis pies, haciéndome caer de boca.
Me levanté torpemente y sin pensarlo, eché un vistazo hacia tras para cer con qué me había tropezado.
Todo el aire que tenía en los pulmones desapareció y un escalofrío me atravezó la columna vertebral.
Era una chica. Su cabello resplandecía de un rojizo intenso; caía desordenadamente alrededor de su rostro.
Toda la parte delantera de su vestido estaba lleno de manchas escarlatas. Sangre, sangre que emanaba desde su hombro.
Podía distinguir allí donde le habían desagarrado, donde la habían mordido.
Los ojos eran de un blanco invernal, sin pupila ni iris, sólo un blanco que parecía refulgir en cierto modo.
Con una repentina sensación de pánico, noté lo parecida que era ella de mí. La misma complexión, el mismo cabello; tal véz la nariz y la forma de la cara ligeramente diferentes…
Quise gritar y correr, pero mi cuerpo no respondía, parecía adormilado frente a esa escena.
Lo único que podía sentir era ese hermosamente desagradable sabor dulzón de sangre fresca en mi boca. Sangre, su sangre…
“¡Nessie!” esa ronca voz se escuchaba desde lejos, como si me llegara la última parte de un eco.
“¡Nessie!” volvieron a gritar. La voz ya estaba suficientemente cerca como para reconocerla: Jake.
La escena frente a mí empezaba a parpadear como una vieja película desgastada.
Estiré los brazos para alcanzar algo, cualquier cosa, que me sostuviera a esa realidad, por que por horrenda que fuera, ya había estado sumergida en la oscuridad, y prefería cualquier cosa porn encima de esa sofocante negrura…
-----------------
¿recuerdo?¿realidad?¿sueño?
Creo que es lo más...creppy (?) qe eh escrito hasta hora.
A mí me gusto MUCHO y me pareció muy interesante :DD
Espero que uds. tmbn piensen así.
Lo siento por no haber publicado! es qe tengo que montar una coreo para la semana de la ecología. Va a ser sobre los animales y obvio tendremos que salir vestidos de alguno (sere un lemur) :DD y.. ya se acercan los exámens bimestrales y semestrales D: en Química ya estaba resignada a reprobar mucho antes de entrar al exámen.. pero bueh! XD
Publicaré en cuanto pueda. :)) (les avisare x el face)
Grx x todo
Las amoo (con locura y desesperacion) <3>
p.d: para las chicas de Puebla: Que poca madre lo que hiceron con el estacionamiento de Angelópolis no???? ¬¬ ¡Hagamos un boicot! :DD hahaha y después dominemos al mundo, un chico a la vez ;))
viernes, 14 de mayo de 2010
Me rindo. Cap 64
Sabía que no era una buena idea tratar de pasar por el salón principal, ya que allí seguía la lucha…
…Una flor de pétalos amarillos en forma de corazón.
Su empalagoso aroma mezclándose con el seco olor de pergamino viejo y tinta. Un ligero aroma a cuero curado y polvo de alfombras del otro lado del mundo. El sol bañando a los pétalos de esa flor amarilla que entraba tímidamente por la ventana…
La biblioteca.
La respuesta había llegado con el recuerdo tan espontáneamente que como si me la hubieran susurrando al oído.
Corrí lo más rápido que pude hasta la biblioteca. Cuando llegué, me dí cuanta de que el pedazo de tela estaba completamente mojado de sangre. Miré mi tenue reflejo en el vidrio del ventanal y noté que la sangre ya había descendido hasta mi estómago, dejando un grueso camino color escarlata sobre mi playera azul.
No tenía mucho tiempo. Debía de encontrar a mi familia.
Con cuidado jalé una silla hasta el ventanal y me subía a ella para poder atravesarlo.
Caí con la suavidad de una pluma en el jardín contiguo.
Las primeras luces anaranjadas del atardecer ya estaban apareciendo. A esa hora la mayoría de los habitantes de la cuidad de Volterra regresaban a sus hogares. Por suerte era una cuidad “tranquila”.
Crucé el pequeño jardín lleno de flores hasta llegar a una pared bastante alta.
Resultaba irónico lo vivo que estaba el castillo de los Vultiris, a pesar de estar habitado por muertos…
Aunque sabía que un buen salto podría llegar a la cima de esa pared, estaba consiente de que no me convenía hacer mucho esfuerzo físico, ya que mi presión sanguínea aumentaría y eso haría que la sangre saliera mucho más rápido, desangrándome antes.
Con una mano, aparté algunas enredaderas de la pared y noté que algunas piedras estaban salidas, formando el patrón de una retorcida escalera.
Me até el sucio pedazo de tela –no tenía otro para cambiármelo- a el cuello, apretado, pero lo suficientemente flojo para que pudiera respirar.
Comencé a subir por las desgastadas piedras.
Mis uñas se clavaron a una de las piedras cuando, a la mitad del camino, mi pie resbaló.
La cabeza me dolía impresionantemente y por momentos veía todo frustrantemente borroso.
Logré llegar a la cima e intenté bajar de la misma manera que sí, sólo que terminé con algunos raspones por que resbalaba bastante.
Estaba nerviosa. Cada vez me sentía peor y sabía que tenía que encontrar a mi familia, ya que no dudaba que en cuanto se dieran cuenta de que yo no estaba mandaran a registrar la cuidad…
El frío de la noche me rodeaba, y aunque era intenso, no sentía frío.
Sólo sentía ardor. Me había mojado la mitad de la playera de sangre.
Mi respiración era entrecortada y a veces asfixiada.
Las lágrimas caían silenciosas por mis mejillas. Con esfuerzos había logrado orientarme, pero después de un tiempo de caminar, arrastrado los pies por los callejones, me había dado cuenta de que tal véz mi sentido de la orientación no era tan bueno como yo pensaba.
Caminaba por pura inercia, mientras que en mi mente se reproducían sin parar cientos de recuerdos que me estaban quemando viva.
Ya había perdido a mi famililla, a Ethan… a Jake. Ya no tenía otra cosa que perder, excepto la esperanza aunque, bueno, eso ya lo había perdido también.
Había perdido demasiada energía al correr, correr de quien yo había pensado que era un vampiro de la guardia de los Vulturis, para al final, ser alucinaciones mías. Me quería convencer de eso, que había sido mi cerebro poco oxigenado y nada más, pero por más débil que hubiera estado, sabía que algo o alguien me había estado siguiendo durante un buen rato.
Sentía mis piernas como si fueran de gelatina, ya no podía más.
Un callejón delante de mí me pareció lo suficientemente oscuro y a pesar de ser solitario, se me antojó acogedor.
No sentía esa sensación de libertar que creía obtener cuando saliera del castillo; me sentía vacía, rota.
Me senté en el piso e inhalé un poco de aire.
Me raspaba la nariz, no me aliviaba el nudo que traía en la garganta.
No me podía explicar cómo era que la herida no se había cerrado aún, cómo mi corazón seguía latiendo.
Recosté mi cabeza sobre la pared, cerré los ojos y dejé mi mano caer de la tela que presionaba mi cuello.
Los recuerdos se arremolinaban en mi mente, haciendo un terrible y confuso torbellino, parecido a una pesadilla.
Una negrura empezó a abarcar mi mente, dejando poco a poco atrás ese torbellino de recuerdos. Sentí esa aplastante presión de la oscuridad…
- ¡No! – la voz de alguien se escuchó lejos – Nessie, no. ¡No me puedes hacer esto!. –La voz se había acercado lo suficiente para reconocerlo: Ethan – Te necesito – sollozó.
- Ethan- quise decir, pero la amarga oscuridad ya se había apoderado de mí.
- Nessie - mi corazón dio un vuelco al escuchar esa voz tan familiar para mí como el color cobre de mis rizos. Jake. Se escuchaba muy lejos, más de lo que me hubiera gustado.
Me dolió como una punzada al escuchar lo cansada, desecha y frustrada que se escuchaba su voz.
Un fiero gruñido me traspasó por completo.
No, no, no. Pensé. Sabía lo que iba a pasar.
Y allí fue cuando la oscuridad me arrastró al fondo, dejándome en la inconsciencia…
---------------------
Ahhh qe emocióóóón :DD
Ya quiero sacar el prox cap!!!!!! (solo denme tiempo) ;))
Esta vez no me tarde taaanto como en caps anteriores ¿cierto? Hehe me alegro por eso. :))
Coménten!! ;DD
Grx x su inmensa e infinita paciencia (y x leer y x visitar y po defenderme) ^o^
¡L@s amo!
Haha hoy ando muy querendona XD
Nos vemos luego!
Besos
"Meet me in the back with the Jack of the Jukebox"
Blah Blah - Ke$ha
…Una flor de pétalos amarillos en forma de corazón.
Su empalagoso aroma mezclándose con el seco olor de pergamino viejo y tinta. Un ligero aroma a cuero curado y polvo de alfombras del otro lado del mundo. El sol bañando a los pétalos de esa flor amarilla que entraba tímidamente por la ventana…
La biblioteca.
La respuesta había llegado con el recuerdo tan espontáneamente que como si me la hubieran susurrando al oído.
Corrí lo más rápido que pude hasta la biblioteca. Cuando llegué, me dí cuanta de que el pedazo de tela estaba completamente mojado de sangre. Miré mi tenue reflejo en el vidrio del ventanal y noté que la sangre ya había descendido hasta mi estómago, dejando un grueso camino color escarlata sobre mi playera azul.
No tenía mucho tiempo. Debía de encontrar a mi familia.
Con cuidado jalé una silla hasta el ventanal y me subía a ella para poder atravesarlo.
Caí con la suavidad de una pluma en el jardín contiguo.
Las primeras luces anaranjadas del atardecer ya estaban apareciendo. A esa hora la mayoría de los habitantes de la cuidad de Volterra regresaban a sus hogares. Por suerte era una cuidad “tranquila”.
Crucé el pequeño jardín lleno de flores hasta llegar a una pared bastante alta.
Resultaba irónico lo vivo que estaba el castillo de los Vultiris, a pesar de estar habitado por muertos…
Aunque sabía que un buen salto podría llegar a la cima de esa pared, estaba consiente de que no me convenía hacer mucho esfuerzo físico, ya que mi presión sanguínea aumentaría y eso haría que la sangre saliera mucho más rápido, desangrándome antes.
Con una mano, aparté algunas enredaderas de la pared y noté que algunas piedras estaban salidas, formando el patrón de una retorcida escalera.
Me até el sucio pedazo de tela –no tenía otro para cambiármelo- a el cuello, apretado, pero lo suficientemente flojo para que pudiera respirar.
Comencé a subir por las desgastadas piedras.
Mis uñas se clavaron a una de las piedras cuando, a la mitad del camino, mi pie resbaló.
La cabeza me dolía impresionantemente y por momentos veía todo frustrantemente borroso.
Logré llegar a la cima e intenté bajar de la misma manera que sí, sólo que terminé con algunos raspones por que resbalaba bastante.
Estaba nerviosa. Cada vez me sentía peor y sabía que tenía que encontrar a mi familia, ya que no dudaba que en cuanto se dieran cuenta de que yo no estaba mandaran a registrar la cuidad…
El frío de la noche me rodeaba, y aunque era intenso, no sentía frío.
Sólo sentía ardor. Me había mojado la mitad de la playera de sangre.
Mi respiración era entrecortada y a veces asfixiada.
Las lágrimas caían silenciosas por mis mejillas. Con esfuerzos había logrado orientarme, pero después de un tiempo de caminar, arrastrado los pies por los callejones, me había dado cuenta de que tal véz mi sentido de la orientación no era tan bueno como yo pensaba.
Caminaba por pura inercia, mientras que en mi mente se reproducían sin parar cientos de recuerdos que me estaban quemando viva.
Ya había perdido a mi famililla, a Ethan… a Jake. Ya no tenía otra cosa que perder, excepto la esperanza aunque, bueno, eso ya lo había perdido también.
Había perdido demasiada energía al correr, correr de quien yo había pensado que era un vampiro de la guardia de los Vulturis, para al final, ser alucinaciones mías. Me quería convencer de eso, que había sido mi cerebro poco oxigenado y nada más, pero por más débil que hubiera estado, sabía que algo o alguien me había estado siguiendo durante un buen rato.
Sentía mis piernas como si fueran de gelatina, ya no podía más.
Un callejón delante de mí me pareció lo suficientemente oscuro y a pesar de ser solitario, se me antojó acogedor.
No sentía esa sensación de libertar que creía obtener cuando saliera del castillo; me sentía vacía, rota.
Me senté en el piso e inhalé un poco de aire.
Me raspaba la nariz, no me aliviaba el nudo que traía en la garganta.
No me podía explicar cómo era que la herida no se había cerrado aún, cómo mi corazón seguía latiendo.
Recosté mi cabeza sobre la pared, cerré los ojos y dejé mi mano caer de la tela que presionaba mi cuello.
Los recuerdos se arremolinaban en mi mente, haciendo un terrible y confuso torbellino, parecido a una pesadilla.
Una negrura empezó a abarcar mi mente, dejando poco a poco atrás ese torbellino de recuerdos. Sentí esa aplastante presión de la oscuridad…
- ¡No! – la voz de alguien se escuchó lejos – Nessie, no. ¡No me puedes hacer esto!. –La voz se había acercado lo suficiente para reconocerlo: Ethan – Te necesito – sollozó.
- Ethan- quise decir, pero la amarga oscuridad ya se había apoderado de mí.
- Nessie - mi corazón dio un vuelco al escuchar esa voz tan familiar para mí como el color cobre de mis rizos. Jake. Se escuchaba muy lejos, más de lo que me hubiera gustado.
Me dolió como una punzada al escuchar lo cansada, desecha y frustrada que se escuchaba su voz.
Un fiero gruñido me traspasó por completo.
No, no, no. Pensé. Sabía lo que iba a pasar.
Y allí fue cuando la oscuridad me arrastró al fondo, dejándome en la inconsciencia…
---------------------
Ahhh qe emocióóóón :DD
Ya quiero sacar el prox cap!!!!!! (solo denme tiempo) ;))
Esta vez no me tarde taaanto como en caps anteriores ¿cierto? Hehe me alegro por eso. :))
Coménten!! ;DD
Grx x su inmensa e infinita paciencia (y x leer y x visitar y po defenderme) ^o^
¡L@s amo!
Haha hoy ando muy querendona XD
Nos vemos luego!
Besos
"Meet me in the back with the Jack of the Jukebox"
Blah Blah - Ke$ha
martes, 11 de mayo de 2010
Vete, estaré bien. Cap.63
- No te preocupes, muy pronto estarás con él –dijo Jane en tono sombrío mientras sus afilados colmillo se acercaban a mi cuello…
No podía creer lo que estaba pasando, no lo quería creer. Acababa de perder a el único apoyo que me quedaba.
Ya ni ganas de luchar tenía.
Las lágrimas caían sin control por mi rostro, pero en vez de sentirlas cálidas, me quemaban como el ácido; al igual que todos lo recuerdos que en ese momento se arremolinaban en mi mente.
No sabía si lloraba por que estaba apunto de morir, por haber visto morir a Ethan, o por saber que nunca más volvería a ver ni a mi familia ni a Jake.
Quería acabar de una vez con todo eso, así que ni resistencia puse cuando sentí el frío aliento de Jane sobre mi yugular.
Un fiero rugido rompió el hilo de mis pensamientos y me trajo a la realidad de golpe.
Una sombra negra saltó sobre nosotras, derribando a Jane y quitándola de encima de mí.
Mientras ella se alejaba noté como extendía su brazo, y sus a uñas relucir como estrellas bajo la tenue luz. Para después sentir un agudo y cortante dolor en mi cuello.
Reprimí un grito y logré escuchar esa inconfundible risita divertida y autosuficiente.
- ¿Ethan? – dije con una voz extrañamente seca e incrédula.
- ¿Sabes Nessie?, no necesitas ponerte en peligro para llamar mi atención por que – dijo él mientras trataba de controlar a Jane, quien estaba en el suelo, con Ethan encima de ella. – ya es tuya. Siempre lo ah sido.
No pude hacer más que lanzar una risita de alivio.
Estaba apunto de decir “Te quiero Ethan” cuando sentí un cosquilleo en un costado de mi cuello. El cosquilleo empezaba a bajar hasta mi pecho mientras mi cuello empezaba a arder más y más.
Sin pensarlo alcé mi mano hasta mi él, y al notar un líquido tibio y un incesante ardor no pude evitar lanzar un pequeño grito.
Sangre. Mi sangre.
Ethan volteó a verme con ojos angustiados y oí a Jane reír satisfactoriamente.
- La vas a perder querido – dijo Jane y por un momento su voz se escuchó increíblemente antigua.
Ethan pareció no haberla escuchado. Se levantó del suelo y voló hacia mí.
El ardor no paraba.
Puso sus dedos en mi garganta, con más delicadeza de la que yo hubiera podido imaginar.
- Es una cortada. En tu yugular – dijo con voz queda, intentado parecer calmado, pero fracasó. –¿te … mordió? – la última palabra parecía no querer salir de su garganta.
- N-No – sentía que la voz me empezaba a fallar. No podía ver el tamaño de la cortada, pero por la sangre que salía sabía que no era nada fácil de tratar.
Ví como Jane se erguía entre la oscuridad, tan silenciosa como una sombra.
- Ethan – dije en un estrangulado sonido.
Él vio el pánico reflejado en mis ojos y en menos de un latido, me tomó en brazos y me aventó suavemente al otro lado de la habitación.
El brusco movimiento hizo que volviera a sentir una punzada de dolor en mi cuello.
Ethan esquivó el ataque de Jane, para después tomarla por la capa y lanzarla contra la pared. Unas fibras sensibles se removieron en mi interior al ver a la pequeña Jane estrellarse contra la fría piedra; otro espasmo de dolor me atacó y esa sensación de lástima desapareció.
Los ojos de Jane eran pequeños como rendijas, parecía estar desmayada.
Ethan no perdió el tiempo y volvió conmigo.
Sin decir una palabra, se quitó su capa color medianoche y rasgó un pedazo de tela.
Se la enredó en la mano y me presionó la herida; como acto reflejo, alejé la herida de él.
Ethan enarcó una ceja y me miró. Suspiré y entendí que tenía que ceder.
El tacto de su piel resultó extrañamente agradable, era mi remedio personal para el ardor.
- Vamos – dijo mientras me tomaba del brazo – tenemos que irnos.
Yo asentí y lo seguí.
Parecía preocupado.
- Ethan, no tienes por que preocu… - empecé a decir con voz rasposa.
Un rugido parecido al de un león me interrumpió a la mitad de la frase.
Noté como la mano de Ethan abandonaba mi cuello mientras él caía al suelo.
Una corriente fría como el hielo me traspasó. Era Jane.
¿Qué esto nunca se va a acabar? , me pregunté.
Ethan parecía al igual de harto que yo cuando logró zafarse de Jane.
Ambos estaban agazapados, listos para atacar.
La ausencia de la fría mano de Ethan se hizo notar con una punzada de ardor. Recargué mi cabeza sobre la fría pared, en un intento de aliviar el dolor.
Era lo único que podía hacer en esos momentos. No planeaba huir, no quería huir. No sin Ethan.
- Nessie – dijo Ethan y abrí los ojos. No me había dado cuanta de que ya los había cerrado. – Tómalo – señaló con la barbilla un lugar cerca de mí.
La tela con la que me presionaba la herida. Estaba ennegrecida en algunas partes por mi sangre. Bajé con cuidado y la tomé. Volví a presionar contra mi piel, aunque no sentía el mismo alivio que si lo hubiera hecho Ethan.
- Ahora vete. – ordenó sin mirarme.
- ¿¿Qué?? – casi grité - ¡No me pienso ir de aquí sin ti Ethan!. No te puedo perder. No quiero. – sollocé con una áspera voz.
- Tienes que irte.
- ¡No!. Ethan no me hagas esto – supliqué con lágrimas en los ojos.
- Estaré bien; no te preocupes por mí, muñeca – dijo, y por un instante pude volver a ver esa confiada sonrisa.
Anhelé esos tiempos donde Ethan era sólo Ethan y no un carnicero despiadado de la guardia de los Vulturi. Cuando se comportaba encantadoramente arrogante pero a la vez comprensivo.
Me mordí el labio y salí corriendo del lugar; tratando de mantener esa última imagen de él en mi mente.
Sabía que no era una buena idea tratar de pasar por el salón principal, ya que allí seguía la lucha, entonces, al parecer sólo tenía una opción…
------------
Soo long time...
XD Sorry! espero qe les haya gustado este cap.
Y lo siento por haberme tardado tando, esque ya empieza la temporada de examenes y trabajos especiales ¬¬
Pero bueh, aqui esta no, y eso es lo importante ¿no?
Espero que se hayan pasado un lindo día con sus mamis. Un beso para ellas de mi parte :DD
Se cuidan!
*Aclaraciones:
1.- Si, me equivoqué con respcto a la edad de Claire, lo siento. Pero en mi defensa, podría usar la teoría de Daniela (Renesmee de grande) en la cual las improntas de los licántropos crecen más rápido para poder igualarlos en edad y así poder procear más bebés licántropos :))
2.- Ok, en los libros no decía mucho sobre cómo era el sistema hmm.. ¿biologico? de Nessie, sólo que crecía rápido, podía comer sangre y comida humana y ya. Pero NUNCA dijeron nada sobre si piel, que pasaba si tenía alguna herida o algo así, por que en una parte decía Bella que "su piel era muy parecida a la de los vampiros, pero nadie se atrevía a comprobarlo" y ya qe esa puerta se quedó abierta, decid´´i usarlo como yo quisiera. ¿Ok? Así que la teoría que utilizé fué: que cortada que le hizo Jane, puedo haber matado a un humano, pero como la piel de Nessie no es tan frágil como la de nosotros (aunqe no tan fuerte como la de los vampiros) no la mató, sólo la hirió de gravedad. Y se regenera más rápido que los humanos, pero más lento que los licántropos o vampiros ¿vale? :)) Espero que a quien haya hecho ese comentario ya le haya quedado claro y no vuelva a hablar por hablar sin habe pensado ni un poqito. Y si no te gusta mi trabajo, pues, puedes irte a la chingada :)) (si existe ese lugar).
I'm on a higway to hell
Highway to hell - AC/DC
No podía creer lo que estaba pasando, no lo quería creer. Acababa de perder a el único apoyo que me quedaba.
Ya ni ganas de luchar tenía.
Las lágrimas caían sin control por mi rostro, pero en vez de sentirlas cálidas, me quemaban como el ácido; al igual que todos lo recuerdos que en ese momento se arremolinaban en mi mente.
No sabía si lloraba por que estaba apunto de morir, por haber visto morir a Ethan, o por saber que nunca más volvería a ver ni a mi familia ni a Jake.
Quería acabar de una vez con todo eso, así que ni resistencia puse cuando sentí el frío aliento de Jane sobre mi yugular.
Un fiero rugido rompió el hilo de mis pensamientos y me trajo a la realidad de golpe.
Una sombra negra saltó sobre nosotras, derribando a Jane y quitándola de encima de mí.
Mientras ella se alejaba noté como extendía su brazo, y sus a uñas relucir como estrellas bajo la tenue luz. Para después sentir un agudo y cortante dolor en mi cuello.
Reprimí un grito y logré escuchar esa inconfundible risita divertida y autosuficiente.
- ¿Ethan? – dije con una voz extrañamente seca e incrédula.
- ¿Sabes Nessie?, no necesitas ponerte en peligro para llamar mi atención por que – dijo él mientras trataba de controlar a Jane, quien estaba en el suelo, con Ethan encima de ella. – ya es tuya. Siempre lo ah sido.
No pude hacer más que lanzar una risita de alivio.
Estaba apunto de decir “Te quiero Ethan” cuando sentí un cosquilleo en un costado de mi cuello. El cosquilleo empezaba a bajar hasta mi pecho mientras mi cuello empezaba a arder más y más.
Sin pensarlo alcé mi mano hasta mi él, y al notar un líquido tibio y un incesante ardor no pude evitar lanzar un pequeño grito.
Sangre. Mi sangre.
Ethan volteó a verme con ojos angustiados y oí a Jane reír satisfactoriamente.
- La vas a perder querido – dijo Jane y por un momento su voz se escuchó increíblemente antigua.
Ethan pareció no haberla escuchado. Se levantó del suelo y voló hacia mí.
El ardor no paraba.
Puso sus dedos en mi garganta, con más delicadeza de la que yo hubiera podido imaginar.
- Es una cortada. En tu yugular – dijo con voz queda, intentado parecer calmado, pero fracasó. –¿te … mordió? – la última palabra parecía no querer salir de su garganta.
- N-No – sentía que la voz me empezaba a fallar. No podía ver el tamaño de la cortada, pero por la sangre que salía sabía que no era nada fácil de tratar.
Ví como Jane se erguía entre la oscuridad, tan silenciosa como una sombra.
- Ethan – dije en un estrangulado sonido.
Él vio el pánico reflejado en mis ojos y en menos de un latido, me tomó en brazos y me aventó suavemente al otro lado de la habitación.
El brusco movimiento hizo que volviera a sentir una punzada de dolor en mi cuello.
Ethan esquivó el ataque de Jane, para después tomarla por la capa y lanzarla contra la pared. Unas fibras sensibles se removieron en mi interior al ver a la pequeña Jane estrellarse contra la fría piedra; otro espasmo de dolor me atacó y esa sensación de lástima desapareció.
Los ojos de Jane eran pequeños como rendijas, parecía estar desmayada.
Ethan no perdió el tiempo y volvió conmigo.
Sin decir una palabra, se quitó su capa color medianoche y rasgó un pedazo de tela.
Se la enredó en la mano y me presionó la herida; como acto reflejo, alejé la herida de él.
Ethan enarcó una ceja y me miró. Suspiré y entendí que tenía que ceder.
El tacto de su piel resultó extrañamente agradable, era mi remedio personal para el ardor.
- Vamos – dijo mientras me tomaba del brazo – tenemos que irnos.
Yo asentí y lo seguí.
Parecía preocupado.
- Ethan, no tienes por que preocu… - empecé a decir con voz rasposa.
Un rugido parecido al de un león me interrumpió a la mitad de la frase.
Noté como la mano de Ethan abandonaba mi cuello mientras él caía al suelo.
Una corriente fría como el hielo me traspasó. Era Jane.
¿Qué esto nunca se va a acabar? , me pregunté.
Ethan parecía al igual de harto que yo cuando logró zafarse de Jane.
Ambos estaban agazapados, listos para atacar.
La ausencia de la fría mano de Ethan se hizo notar con una punzada de ardor. Recargué mi cabeza sobre la fría pared, en un intento de aliviar el dolor.
Era lo único que podía hacer en esos momentos. No planeaba huir, no quería huir. No sin Ethan.
- Nessie – dijo Ethan y abrí los ojos. No me había dado cuanta de que ya los había cerrado. – Tómalo – señaló con la barbilla un lugar cerca de mí.
La tela con la que me presionaba la herida. Estaba ennegrecida en algunas partes por mi sangre. Bajé con cuidado y la tomé. Volví a presionar contra mi piel, aunque no sentía el mismo alivio que si lo hubiera hecho Ethan.
- Ahora vete. – ordenó sin mirarme.
- ¿¿Qué?? – casi grité - ¡No me pienso ir de aquí sin ti Ethan!. No te puedo perder. No quiero. – sollocé con una áspera voz.
- Tienes que irte.
- ¡No!. Ethan no me hagas esto – supliqué con lágrimas en los ojos.
- Estaré bien; no te preocupes por mí, muñeca – dijo, y por un instante pude volver a ver esa confiada sonrisa.
Anhelé esos tiempos donde Ethan era sólo Ethan y no un carnicero despiadado de la guardia de los Vulturi. Cuando se comportaba encantadoramente arrogante pero a la vez comprensivo.
Me mordí el labio y salí corriendo del lugar; tratando de mantener esa última imagen de él en mi mente.
Sabía que no era una buena idea tratar de pasar por el salón principal, ya que allí seguía la lucha, entonces, al parecer sólo tenía una opción…
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Soo long time...
XD Sorry! espero qe les haya gustado este cap.
Y lo siento por haberme tardado tando, esque ya empieza la temporada de examenes y trabajos especiales ¬¬
Pero bueh, aqui esta no, y eso es lo importante ¿no?
Espero que se hayan pasado un lindo día con sus mamis. Un beso para ellas de mi parte :DD
Se cuidan!
*Aclaraciones:
1.- Si, me equivoqué con respcto a la edad de Claire, lo siento. Pero en mi defensa, podría usar la teoría de Daniela (Renesmee de grande) en la cual las improntas de los licántropos crecen más rápido para poder igualarlos en edad y así poder procear más bebés licántropos :))
2.- Ok, en los libros no decía mucho sobre cómo era el sistema hmm.. ¿biologico? de Nessie, sólo que crecía rápido, podía comer sangre y comida humana y ya. Pero NUNCA dijeron nada sobre si piel, que pasaba si tenía alguna herida o algo así, por que en una parte decía Bella que "su piel era muy parecida a la de los vampiros, pero nadie se atrevía a comprobarlo" y ya qe esa puerta se quedó abierta, decid´´i usarlo como yo quisiera. ¿Ok? Así que la teoría que utilizé fué: que cortada que le hizo Jane, puedo haber matado a un humano, pero como la piel de Nessie no es tan frágil como la de nosotros (aunqe no tan fuerte como la de los vampiros) no la mató, sólo la hirió de gravedad. Y se regenera más rápido que los humanos, pero más lento que los licántropos o vampiros ¿vale? :)) Espero que a quien haya hecho ese comentario ya le haya quedado claro y no vuelva a hablar por hablar sin habe pensado ni un poqito. Y si no te gusta mi trabajo, pues, puedes irte a la chingada :)) (si existe ese lugar).
I'm on a higway to hell
Highway to hell - AC/DC
miércoles, 5 de mayo de 2010
Cap.62
Mi cabeza chocó contra el frío suelo de piedra y sentí un líquido tibio y denso descendiendo de ella…
Sentía que me estaba acercando al borde de la inconsciencia. El golpe había sido demasiado fuerte.
Traté de aferrarme a la realidad, por mi familia, por Ethan…por Jake.
Abrí los ojos, pero lo único que pude ver era una negrura total, por encima de mí caían pequeños rayos de luz, tan ligeros que casi parecían invisibles.
Me apoyé sobre los codos en un intento de incorporarme, pero un agudo dolor me punzó en la cabeza y me hizo dar un grito ahogado de dolor.
Una risita se escuché delante de mí.
Estaba templado en aquel lugar, pero un escalofrío me recorrió por completo.
- Tuviste suerte niñita – dijo una burbujeante voz cerca de mí. A pesar de ser muy parecida a la voz de una pequeña niña, se notaba la ácida maldad – Pensé que te confundirían y matarían, pero bien, a parecer esos rusos no son tan estúpidos como parecen. Notaron que no tienes capa. Me hubiera agradado que hicieran el trabajo por mí, ya sabes, no me gusta ensuciarme las manos.
Rió quedamente una vez más.
Estaba confundida. La parte posterior del cuero cabelludo me dolía y apenas y empezaba a captar el sentido de esas palabras cuando ella ya se había posado sobre la delicada luz, haciendo brillar sus facciones.
Debía admitirlo, Jane parecía un ángel. Con aquellos infantiles rasgos, congelados en el tiempo; pero esos ojos carmín que te taladraban, se volvía hermosamente peligrosa.
- ¿Qué? – fue lo único que atiné de decir.
Su risa fue extraña mente divertida.
- Puede que Ethan o tu madre te hayan dado ese escudo mental, pero eso no te quita lo estúpida – escupió la última palabra.
No entendí muy bien lo que Jane me estaba diciendo, pero sabía que no era nada bueno. Nada bueno de ella salía nunca.
Me paré como pude y trastabillando me dí la media vuelta para alejarme de ella. Pero Jane era más rápida.
- ¿Ya te vas?, pero si lo divertido apenas va a empezar – dijo con fingida inocencia.
Mis ojos se habían acostumbrado lo suficiente a la oscuridad como para ver el momento en el que ella se abalanzó sobre mí. Por suerte mis reflejos fueron lo suficientemente rápidos para lanzarme al piso y esquivar su ataque. Ella se dió la media vuelta enfurecía, parecían salir chispas de sus ojos. Comenzó a avanzar de nuevo hacia mí. Y regresamos al principio: yo la presa y ella la cazadora. Bien, tal vez ese movimiento no había sido muy inteligente que digamos…
- ¡Nessie! – un áspero grito provino detrás de mí.
Giré mi cabeza y ví a Ethan tambaleándose hacía mi dirección, estaba herido. Había más luz donde él estaba.
- Dominic - ordenó Jane con voz queda.
Como una exhalación, un vampiro de capa gris perla se abalanzó contra Ethan. Y ambos se enzarzaron en una pelea llena de gruñidos, ataques y fintada.
- ¡¡Ethan!! – grité, mientras un capullo de pánico se abría en mi pecho.
Aunque estaba herido, seguía con vida. Se suponía que eso debería darme algo de alivio – ya que era la más optimista de las dos opciones que había pensado – pero un vampiro descansado es más fuerte que un herido, aunque el primero sea inexperto.
- Ahora que tu amorcito Ethan está ocupado, no podrá protegerte con su escudo ¿cierto? – dijo con fingida tristeza – Que lástima.
Entonces las comisuras de sus labios se alzaron en una macabra sonrisa.
Algo en mí se sintió diferente. Ya no sentía ese agudo dolor en la cabeza y mi pulso se había acelerado notablemente. De repente me dieron ganas de atacar; como si estuviera de caza. Ahí fue cuando supe que mi instinto vampírico estaba saliendo a flote.
Jane se volvió a lanzar sobre mí con un gruñido amenazador. Me dejé llevar por el instinto y de un salto me aparté de allí, quedando en cuclillas a unos metros de ella. Un ligero gruñido retumbó en mi pecho.
Los ojos de Jane se abrieron de par en par, al mismo tiempo que yo me asombraba por haber gruñido.
A pesar de vivir en una familia de vampiros y rodeada de hombres lobos, éramos bastante civilizados.
La pequeña vampira pareció aún más furiosa que antes. Ella, al igual que yo, se agazapó en la misma posición de ataque. Adiviné que estaba buscando algún punto débil en el cual me pudiera atacar.
Sabía que tenía que salir de allí,por que aunque Jane se valiera de su don para inhabilitar a sus enemigos, algo de lucha cuerpo a cuerpo debieron de haberle enseñado. Mi madre estaba en contra de que me enseñaran a pelear; decía que el simple hechod e hacerlo, invitaría a la suerte a que recibiéramos un ataque. Además yo sabía que ella preferiría ponerse en la línea de fuego antes de que yo pisara el campo de batalla. Por esas simples razones, no sabía mucho de ataques y fintadas; así que por ahora, Jane llevaba la ventaja.
Ví que la luz que pendía sobre nosotros parpadeaba, seguido por un murmullo de gente. Era una alcantarilla al exterior. Una idea floreció en mi mente. Era de día sí, pero mi piel no brillaba tanto como la de Jane, y ella nunca se atrevería a romper las reglas.
Me pegué un poco más la piso para poder impulsarme mejor.
Mis piernas me dieron la fuerza exacta para alcanzar una de las rendijas de la alcantarilla. Me aferré a ella con fuerza. Miré hacia abajo y no ví a Jane, pero estaba bastante lejos del suelo. Con un brazo me sujeté a un tubo que estaba cerca y con la otra mano traté de abrir la alcantarilla.
Empezaba a desatornillarse cuando sentí un golpe en mi costado derecho.
Jane.
Sentía su frío aliento cerca de mí, y sus colmillos chasqueando cerca de mi garganta. Intenté a ferrarme lo más que pude al tubo; hasta que mi brazo empezó a doler.
Era más fuerte de lo que pensaba.
Caímos al suelo con un gran estruendo y entre el caos escuché a Ethan gritar ásperamente mi nombre y supe que a él tampoco le estaba yendo muy bien.
Sentía el aplastante peso de Jane sobre mí, como la oscuridad.
Apenas y podía ver sus facciones pero sus ojos parecían resaltar entre la oscuridad. Otro escalofrío me recorrió.
- ¿Por qué? – pregunté sin pensarlo.
Ella pareció confundida, pero después captó el sentido de mi pregunta.
- Eres una estúpida. Tienes todo y no te das cuenta. Tienes una familia; yo sólo tengo a Alec. El mundo en el que vivo todos se apuñalan por la espalda niña. – el tono lastimero de su voz me hizo un nudo en la voz
- Estas diciendo que tu… ¿me tienes envidia? –noté la incredulidad en mi voz.
- ¡Cállate! – gritó y después me dio una bofetada en la mejilla. Sentí cuando sus uñas, afiladas como diamantes, me abrieron surcos en la mejilla.
Oí un chillido que después reconocí como mío.
Perdí toda esa incredulidad y el sentimiento de ira me volvió a llenar.
Aprovechando que Jane parecía estar sollozando me dí la vuelta sobre mí misma. Quedando ahora yo sobre ella.
Notaba que mi pecho subía y bajaba de una forma casi frenética y en la boca tenía ese regusto a metal.
No lo iba a pensar, no lo quería pensar. Iba a acabar con ella.
Un grito de dolor seguido por un golpe sordo me sacaron de mis pensamientos.
Provenía de donde estaba pelando Ethan.
Alcé el rostro con el pánico dibujado en él. Ya no había nadie allí. Ví un cuerpo volar por los aires y estrellarse violentamente contra la pared.
Mi mente empezó a hacer sus conclusiones y de mis ojos brotaron las lágrimas.
- ¡¡Ethan!! – me escuché gritar.
Antes de que pudiera hacer algo, Jane se giró sobre ella misma y mi cabeza rebotó sobre el frío suelo.
Volví a lanzar un grito ahogado de dolor.
- No te preocupes, muy pronto estarás con él –dijo Jane en tono sombrío mientras sus afilados colmillo se acercaban a mi cuello…
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Lo siento!
Les avisaré por face la prox qe saqe cap! ¿vale? :DD
p.d: Me ENCANTÓ esta cap. ¿y a ustedes?
Sentía que me estaba acercando al borde de la inconsciencia. El golpe había sido demasiado fuerte.
Traté de aferrarme a la realidad, por mi familia, por Ethan…por Jake.
Abrí los ojos, pero lo único que pude ver era una negrura total, por encima de mí caían pequeños rayos de luz, tan ligeros que casi parecían invisibles.
Me apoyé sobre los codos en un intento de incorporarme, pero un agudo dolor me punzó en la cabeza y me hizo dar un grito ahogado de dolor.
Una risita se escuché delante de mí.
Estaba templado en aquel lugar, pero un escalofrío me recorrió por completo.
- Tuviste suerte niñita – dijo una burbujeante voz cerca de mí. A pesar de ser muy parecida a la voz de una pequeña niña, se notaba la ácida maldad – Pensé que te confundirían y matarían, pero bien, a parecer esos rusos no son tan estúpidos como parecen. Notaron que no tienes capa. Me hubiera agradado que hicieran el trabajo por mí, ya sabes, no me gusta ensuciarme las manos.
Rió quedamente una vez más.
Estaba confundida. La parte posterior del cuero cabelludo me dolía y apenas y empezaba a captar el sentido de esas palabras cuando ella ya se había posado sobre la delicada luz, haciendo brillar sus facciones.
Debía admitirlo, Jane parecía un ángel. Con aquellos infantiles rasgos, congelados en el tiempo; pero esos ojos carmín que te taladraban, se volvía hermosamente peligrosa.
- ¿Qué? – fue lo único que atiné de decir.
Su risa fue extraña mente divertida.
- Puede que Ethan o tu madre te hayan dado ese escudo mental, pero eso no te quita lo estúpida – escupió la última palabra.
No entendí muy bien lo que Jane me estaba diciendo, pero sabía que no era nada bueno. Nada bueno de ella salía nunca.
Me paré como pude y trastabillando me dí la media vuelta para alejarme de ella. Pero Jane era más rápida.
- ¿Ya te vas?, pero si lo divertido apenas va a empezar – dijo con fingida inocencia.
Mis ojos se habían acostumbrado lo suficiente a la oscuridad como para ver el momento en el que ella se abalanzó sobre mí. Por suerte mis reflejos fueron lo suficientemente rápidos para lanzarme al piso y esquivar su ataque. Ella se dió la media vuelta enfurecía, parecían salir chispas de sus ojos. Comenzó a avanzar de nuevo hacia mí. Y regresamos al principio: yo la presa y ella la cazadora. Bien, tal vez ese movimiento no había sido muy inteligente que digamos…
- ¡Nessie! – un áspero grito provino detrás de mí.
Giré mi cabeza y ví a Ethan tambaleándose hacía mi dirección, estaba herido. Había más luz donde él estaba.
- Dominic - ordenó Jane con voz queda.
Como una exhalación, un vampiro de capa gris perla se abalanzó contra Ethan. Y ambos se enzarzaron en una pelea llena de gruñidos, ataques y fintada.
- ¡¡Ethan!! – grité, mientras un capullo de pánico se abría en mi pecho.
Aunque estaba herido, seguía con vida. Se suponía que eso debería darme algo de alivio – ya que era la más optimista de las dos opciones que había pensado – pero un vampiro descansado es más fuerte que un herido, aunque el primero sea inexperto.
- Ahora que tu amorcito Ethan está ocupado, no podrá protegerte con su escudo ¿cierto? – dijo con fingida tristeza – Que lástima.
Entonces las comisuras de sus labios se alzaron en una macabra sonrisa.
Algo en mí se sintió diferente. Ya no sentía ese agudo dolor en la cabeza y mi pulso se había acelerado notablemente. De repente me dieron ganas de atacar; como si estuviera de caza. Ahí fue cuando supe que mi instinto vampírico estaba saliendo a flote.
Jane se volvió a lanzar sobre mí con un gruñido amenazador. Me dejé llevar por el instinto y de un salto me aparté de allí, quedando en cuclillas a unos metros de ella. Un ligero gruñido retumbó en mi pecho.
Los ojos de Jane se abrieron de par en par, al mismo tiempo que yo me asombraba por haber gruñido.
A pesar de vivir en una familia de vampiros y rodeada de hombres lobos, éramos bastante civilizados.
La pequeña vampira pareció aún más furiosa que antes. Ella, al igual que yo, se agazapó en la misma posición de ataque. Adiviné que estaba buscando algún punto débil en el cual me pudiera atacar.
Sabía que tenía que salir de allí,por que aunque Jane se valiera de su don para inhabilitar a sus enemigos, algo de lucha cuerpo a cuerpo debieron de haberle enseñado. Mi madre estaba en contra de que me enseñaran a pelear; decía que el simple hechod e hacerlo, invitaría a la suerte a que recibiéramos un ataque. Además yo sabía que ella preferiría ponerse en la línea de fuego antes de que yo pisara el campo de batalla. Por esas simples razones, no sabía mucho de ataques y fintadas; así que por ahora, Jane llevaba la ventaja.
Ví que la luz que pendía sobre nosotros parpadeaba, seguido por un murmullo de gente. Era una alcantarilla al exterior. Una idea floreció en mi mente. Era de día sí, pero mi piel no brillaba tanto como la de Jane, y ella nunca se atrevería a romper las reglas.
Me pegué un poco más la piso para poder impulsarme mejor.
Mis piernas me dieron la fuerza exacta para alcanzar una de las rendijas de la alcantarilla. Me aferré a ella con fuerza. Miré hacia abajo y no ví a Jane, pero estaba bastante lejos del suelo. Con un brazo me sujeté a un tubo que estaba cerca y con la otra mano traté de abrir la alcantarilla.
Empezaba a desatornillarse cuando sentí un golpe en mi costado derecho.
Jane.
Sentía su frío aliento cerca de mí, y sus colmillos chasqueando cerca de mi garganta. Intenté a ferrarme lo más que pude al tubo; hasta que mi brazo empezó a doler.
Era más fuerte de lo que pensaba.
Caímos al suelo con un gran estruendo y entre el caos escuché a Ethan gritar ásperamente mi nombre y supe que a él tampoco le estaba yendo muy bien.
Sentía el aplastante peso de Jane sobre mí, como la oscuridad.
Apenas y podía ver sus facciones pero sus ojos parecían resaltar entre la oscuridad. Otro escalofrío me recorrió.
- ¿Por qué? – pregunté sin pensarlo.
Ella pareció confundida, pero después captó el sentido de mi pregunta.
- Eres una estúpida. Tienes todo y no te das cuenta. Tienes una familia; yo sólo tengo a Alec. El mundo en el que vivo todos se apuñalan por la espalda niña. – el tono lastimero de su voz me hizo un nudo en la voz
- Estas diciendo que tu… ¿me tienes envidia? –noté la incredulidad en mi voz.
- ¡Cállate! – gritó y después me dio una bofetada en la mejilla. Sentí cuando sus uñas, afiladas como diamantes, me abrieron surcos en la mejilla.
Oí un chillido que después reconocí como mío.
Perdí toda esa incredulidad y el sentimiento de ira me volvió a llenar.
Aprovechando que Jane parecía estar sollozando me dí la vuelta sobre mí misma. Quedando ahora yo sobre ella.
Notaba que mi pecho subía y bajaba de una forma casi frenética y en la boca tenía ese regusto a metal.
No lo iba a pensar, no lo quería pensar. Iba a acabar con ella.
Un grito de dolor seguido por un golpe sordo me sacaron de mis pensamientos.
Provenía de donde estaba pelando Ethan.
Alcé el rostro con el pánico dibujado en él. Ya no había nadie allí. Ví un cuerpo volar por los aires y estrellarse violentamente contra la pared.
Mi mente empezó a hacer sus conclusiones y de mis ojos brotaron las lágrimas.
- ¡¡Ethan!! – me escuché gritar.
Antes de que pudiera hacer algo, Jane se giró sobre ella misma y mi cabeza rebotó sobre el frío suelo.
Volví a lanzar un grito ahogado de dolor.
- No te preocupes, muy pronto estarás con él –dijo Jane en tono sombrío mientras sus afilados colmillo se acercaban a mi cuello…
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Lo siento!
Les avisaré por face la prox qe saqe cap! ¿vale? :DD
p.d: Me ENCANTÓ esta cap. ¿y a ustedes?
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