- No te preocupes, muy pronto estarás con él –dijo Jane en tono sombrío mientras sus afilados colmillo se acercaban a mi cuello…
No podía creer lo que estaba pasando, no lo quería creer. Acababa de perder a el único apoyo que me quedaba.
Ya ni ganas de luchar tenía.
Las lágrimas caían sin control por mi rostro, pero en vez de sentirlas cálidas, me quemaban como el ácido; al igual que todos lo recuerdos que en ese momento se arremolinaban en mi mente.
No sabía si lloraba por que estaba apunto de morir, por haber visto morir a Ethan, o por saber que nunca más volvería a ver ni a mi familia ni a Jake.
Quería acabar de una vez con todo eso, así que ni resistencia puse cuando sentí el frío aliento de Jane sobre mi yugular.
Un fiero rugido rompió el hilo de mis pensamientos y me trajo a la realidad de golpe.
Una sombra negra saltó sobre nosotras, derribando a Jane y quitándola de encima de mí.
Mientras ella se alejaba noté como extendía su brazo, y sus a uñas relucir como estrellas bajo la tenue luz. Para después sentir un agudo y cortante dolor en mi cuello.
Reprimí un grito y logré escuchar esa inconfundible risita divertida y autosuficiente.
- ¿Ethan? – dije con una voz extrañamente seca e incrédula.
- ¿Sabes Nessie?, no necesitas ponerte en peligro para llamar mi atención por que – dijo él mientras trataba de controlar a Jane, quien estaba en el suelo, con Ethan encima de ella. – ya es tuya. Siempre lo ah sido.
No pude hacer más que lanzar una risita de alivio.
Estaba apunto de decir “Te quiero Ethan” cuando sentí un cosquilleo en un costado de mi cuello. El cosquilleo empezaba a bajar hasta mi pecho mientras mi cuello empezaba a arder más y más.
Sin pensarlo alcé mi mano hasta mi él, y al notar un líquido tibio y un incesante ardor no pude evitar lanzar un pequeño grito.
Sangre. Mi sangre.
Ethan volteó a verme con ojos angustiados y oí a Jane reír satisfactoriamente.
- La vas a perder querido – dijo Jane y por un momento su voz se escuchó increíblemente antigua.
Ethan pareció no haberla escuchado. Se levantó del suelo y voló hacia mí.
El ardor no paraba.
Puso sus dedos en mi garganta, con más delicadeza de la que yo hubiera podido imaginar.
- Es una cortada. En tu yugular – dijo con voz queda, intentado parecer calmado, pero fracasó. –¿te … mordió? – la última palabra parecía no querer salir de su garganta.
- N-No – sentía que la voz me empezaba a fallar. No podía ver el tamaño de la cortada, pero por la sangre que salía sabía que no era nada fácil de tratar.
Ví como Jane se erguía entre la oscuridad, tan silenciosa como una sombra.
- Ethan – dije en un estrangulado sonido.
Él vio el pánico reflejado en mis ojos y en menos de un latido, me tomó en brazos y me aventó suavemente al otro lado de la habitación.
El brusco movimiento hizo que volviera a sentir una punzada de dolor en mi cuello.
Ethan esquivó el ataque de Jane, para después tomarla por la capa y lanzarla contra la pared. Unas fibras sensibles se removieron en mi interior al ver a la pequeña Jane estrellarse contra la fría piedra; otro espasmo de dolor me atacó y esa sensación de lástima desapareció.
Los ojos de Jane eran pequeños como rendijas, parecía estar desmayada.
Ethan no perdió el tiempo y volvió conmigo.
Sin decir una palabra, se quitó su capa color medianoche y rasgó un pedazo de tela.
Se la enredó en la mano y me presionó la herida; como acto reflejo, alejé la herida de él.
Ethan enarcó una ceja y me miró. Suspiré y entendí que tenía que ceder.
El tacto de su piel resultó extrañamente agradable, era mi remedio personal para el ardor.
- Vamos – dijo mientras me tomaba del brazo – tenemos que irnos.
Yo asentí y lo seguí.
Parecía preocupado.
- Ethan, no tienes por que preocu… - empecé a decir con voz rasposa.
Un rugido parecido al de un león me interrumpió a la mitad de la frase.
Noté como la mano de Ethan abandonaba mi cuello mientras él caía al suelo.
Una corriente fría como el hielo me traspasó. Era Jane.
¿Qué esto nunca se va a acabar? , me pregunté.
Ethan parecía al igual de harto que yo cuando logró zafarse de Jane.
Ambos estaban agazapados, listos para atacar.
La ausencia de la fría mano de Ethan se hizo notar con una punzada de ardor. Recargué mi cabeza sobre la fría pared, en un intento de aliviar el dolor.
Era lo único que podía hacer en esos momentos. No planeaba huir, no quería huir. No sin Ethan.
- Nessie – dijo Ethan y abrí los ojos. No me había dado cuanta de que ya los había cerrado. – Tómalo – señaló con la barbilla un lugar cerca de mí.
La tela con la que me presionaba la herida. Estaba ennegrecida en algunas partes por mi sangre. Bajé con cuidado y la tomé. Volví a presionar contra mi piel, aunque no sentía el mismo alivio que si lo hubiera hecho Ethan.
- Ahora vete. – ordenó sin mirarme.
- ¿¿Qué?? – casi grité - ¡No me pienso ir de aquí sin ti Ethan!. No te puedo perder. No quiero. – sollocé con una áspera voz.
- Tienes que irte.
- ¡No!. Ethan no me hagas esto – supliqué con lágrimas en los ojos.
- Estaré bien; no te preocupes por mí, muñeca – dijo, y por un instante pude volver a ver esa confiada sonrisa.
Anhelé esos tiempos donde Ethan era sólo Ethan y no un carnicero despiadado de la guardia de los Vulturi. Cuando se comportaba encantadoramente arrogante pero a la vez comprensivo.
Me mordí el labio y salí corriendo del lugar; tratando de mantener esa última imagen de él en mi mente.
Sabía que no era una buena idea tratar de pasar por el salón principal, ya que allí seguía la lucha, entonces, al parecer sólo tenía una opción…
------------
Soo long time...
XD Sorry! espero qe les haya gustado este cap.
Y lo siento por haberme tardado tando, esque ya empieza la temporada de examenes y trabajos especiales ¬¬
Pero bueh, aqui esta no, y eso es lo importante ¿no?
Espero que se hayan pasado un lindo día con sus mamis. Un beso para ellas de mi parte :DD
Se cuidan!
*Aclaraciones:
1.- Si, me equivoqué con respcto a la edad de Claire, lo siento. Pero en mi defensa, podría usar la teoría de Daniela (Renesmee de grande) en la cual las improntas de los licántropos crecen más rápido para poder igualarlos en edad y así poder procear más bebés licántropos :))
2.- Ok, en los libros no decía mucho sobre cómo era el sistema hmm.. ¿biologico? de Nessie, sólo que crecía rápido, podía comer sangre y comida humana y ya. Pero NUNCA dijeron nada sobre si piel, que pasaba si tenía alguna herida o algo así, por que en una parte decía Bella que "su piel era muy parecida a la de los vampiros, pero nadie se atrevía a comprobarlo" y ya qe esa puerta se quedó abierta, decid´´i usarlo como yo quisiera. ¿Ok? Así que la teoría que utilizé fué: que cortada que le hizo Jane, puedo haber matado a un humano, pero como la piel de Nessie no es tan frágil como la de nosotros (aunqe no tan fuerte como la de los vampiros) no la mató, sólo la hirió de gravedad. Y se regenera más rápido que los humanos, pero más lento que los licántropos o vampiros ¿vale? :)) Espero que a quien haya hecho ese comentario ya le haya quedado claro y no vuelva a hablar por hablar sin habe pensado ni un poqito. Y si no te gusta mi trabajo, pues, puedes irte a la chingada :)) (si existe ese lugar).
I'm on a higway to hell
Highway to hell - AC/DC
martes, 11 de mayo de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
Cap.62
Mi cabeza chocó contra el frío suelo de piedra y sentí un líquido tibio y denso descendiendo de ella…
Sentía que me estaba acercando al borde de la inconsciencia. El golpe había sido demasiado fuerte.
Traté de aferrarme a la realidad, por mi familia, por Ethan…por Jake.
Abrí los ojos, pero lo único que pude ver era una negrura total, por encima de mí caían pequeños rayos de luz, tan ligeros que casi parecían invisibles.
Me apoyé sobre los codos en un intento de incorporarme, pero un agudo dolor me punzó en la cabeza y me hizo dar un grito ahogado de dolor.
Una risita se escuché delante de mí.
Estaba templado en aquel lugar, pero un escalofrío me recorrió por completo.
- Tuviste suerte niñita – dijo una burbujeante voz cerca de mí. A pesar de ser muy parecida a la voz de una pequeña niña, se notaba la ácida maldad – Pensé que te confundirían y matarían, pero bien, a parecer esos rusos no son tan estúpidos como parecen. Notaron que no tienes capa. Me hubiera agradado que hicieran el trabajo por mí, ya sabes, no me gusta ensuciarme las manos.
Rió quedamente una vez más.
Estaba confundida. La parte posterior del cuero cabelludo me dolía y apenas y empezaba a captar el sentido de esas palabras cuando ella ya se había posado sobre la delicada luz, haciendo brillar sus facciones.
Debía admitirlo, Jane parecía un ángel. Con aquellos infantiles rasgos, congelados en el tiempo; pero esos ojos carmín que te taladraban, se volvía hermosamente peligrosa.
- ¿Qué? – fue lo único que atiné de decir.
Su risa fue extraña mente divertida.
- Puede que Ethan o tu madre te hayan dado ese escudo mental, pero eso no te quita lo estúpida – escupió la última palabra.
No entendí muy bien lo que Jane me estaba diciendo, pero sabía que no era nada bueno. Nada bueno de ella salía nunca.
Me paré como pude y trastabillando me dí la media vuelta para alejarme de ella. Pero Jane era más rápida.
- ¿Ya te vas?, pero si lo divertido apenas va a empezar – dijo con fingida inocencia.
Mis ojos se habían acostumbrado lo suficiente a la oscuridad como para ver el momento en el que ella se abalanzó sobre mí. Por suerte mis reflejos fueron lo suficientemente rápidos para lanzarme al piso y esquivar su ataque. Ella se dió la media vuelta enfurecía, parecían salir chispas de sus ojos. Comenzó a avanzar de nuevo hacia mí. Y regresamos al principio: yo la presa y ella la cazadora. Bien, tal vez ese movimiento no había sido muy inteligente que digamos…
- ¡Nessie! – un áspero grito provino detrás de mí.
Giré mi cabeza y ví a Ethan tambaleándose hacía mi dirección, estaba herido. Había más luz donde él estaba.
- Dominic - ordenó Jane con voz queda.
Como una exhalación, un vampiro de capa gris perla se abalanzó contra Ethan. Y ambos se enzarzaron en una pelea llena de gruñidos, ataques y fintada.
- ¡¡Ethan!! – grité, mientras un capullo de pánico se abría en mi pecho.
Aunque estaba herido, seguía con vida. Se suponía que eso debería darme algo de alivio – ya que era la más optimista de las dos opciones que había pensado – pero un vampiro descansado es más fuerte que un herido, aunque el primero sea inexperto.
- Ahora que tu amorcito Ethan está ocupado, no podrá protegerte con su escudo ¿cierto? – dijo con fingida tristeza – Que lástima.
Entonces las comisuras de sus labios se alzaron en una macabra sonrisa.
Algo en mí se sintió diferente. Ya no sentía ese agudo dolor en la cabeza y mi pulso se había acelerado notablemente. De repente me dieron ganas de atacar; como si estuviera de caza. Ahí fue cuando supe que mi instinto vampírico estaba saliendo a flote.
Jane se volvió a lanzar sobre mí con un gruñido amenazador. Me dejé llevar por el instinto y de un salto me aparté de allí, quedando en cuclillas a unos metros de ella. Un ligero gruñido retumbó en mi pecho.
Los ojos de Jane se abrieron de par en par, al mismo tiempo que yo me asombraba por haber gruñido.
A pesar de vivir en una familia de vampiros y rodeada de hombres lobos, éramos bastante civilizados.
La pequeña vampira pareció aún más furiosa que antes. Ella, al igual que yo, se agazapó en la misma posición de ataque. Adiviné que estaba buscando algún punto débil en el cual me pudiera atacar.
Sabía que tenía que salir de allí,por que aunque Jane se valiera de su don para inhabilitar a sus enemigos, algo de lucha cuerpo a cuerpo debieron de haberle enseñado. Mi madre estaba en contra de que me enseñaran a pelear; decía que el simple hechod e hacerlo, invitaría a la suerte a que recibiéramos un ataque. Además yo sabía que ella preferiría ponerse en la línea de fuego antes de que yo pisara el campo de batalla. Por esas simples razones, no sabía mucho de ataques y fintadas; así que por ahora, Jane llevaba la ventaja.
Ví que la luz que pendía sobre nosotros parpadeaba, seguido por un murmullo de gente. Era una alcantarilla al exterior. Una idea floreció en mi mente. Era de día sí, pero mi piel no brillaba tanto como la de Jane, y ella nunca se atrevería a romper las reglas.
Me pegué un poco más la piso para poder impulsarme mejor.
Mis piernas me dieron la fuerza exacta para alcanzar una de las rendijas de la alcantarilla. Me aferré a ella con fuerza. Miré hacia abajo y no ví a Jane, pero estaba bastante lejos del suelo. Con un brazo me sujeté a un tubo que estaba cerca y con la otra mano traté de abrir la alcantarilla.
Empezaba a desatornillarse cuando sentí un golpe en mi costado derecho.
Jane.
Sentía su frío aliento cerca de mí, y sus colmillos chasqueando cerca de mi garganta. Intenté a ferrarme lo más que pude al tubo; hasta que mi brazo empezó a doler.
Era más fuerte de lo que pensaba.
Caímos al suelo con un gran estruendo y entre el caos escuché a Ethan gritar ásperamente mi nombre y supe que a él tampoco le estaba yendo muy bien.
Sentía el aplastante peso de Jane sobre mí, como la oscuridad.
Apenas y podía ver sus facciones pero sus ojos parecían resaltar entre la oscuridad. Otro escalofrío me recorrió.
- ¿Por qué? – pregunté sin pensarlo.
Ella pareció confundida, pero después captó el sentido de mi pregunta.
- Eres una estúpida. Tienes todo y no te das cuenta. Tienes una familia; yo sólo tengo a Alec. El mundo en el que vivo todos se apuñalan por la espalda niña. – el tono lastimero de su voz me hizo un nudo en la voz
- Estas diciendo que tu… ¿me tienes envidia? –noté la incredulidad en mi voz.
- ¡Cállate! – gritó y después me dio una bofetada en la mejilla. Sentí cuando sus uñas, afiladas como diamantes, me abrieron surcos en la mejilla.
Oí un chillido que después reconocí como mío.
Perdí toda esa incredulidad y el sentimiento de ira me volvió a llenar.
Aprovechando que Jane parecía estar sollozando me dí la vuelta sobre mí misma. Quedando ahora yo sobre ella.
Notaba que mi pecho subía y bajaba de una forma casi frenética y en la boca tenía ese regusto a metal.
No lo iba a pensar, no lo quería pensar. Iba a acabar con ella.
Un grito de dolor seguido por un golpe sordo me sacaron de mis pensamientos.
Provenía de donde estaba pelando Ethan.
Alcé el rostro con el pánico dibujado en él. Ya no había nadie allí. Ví un cuerpo volar por los aires y estrellarse violentamente contra la pared.
Mi mente empezó a hacer sus conclusiones y de mis ojos brotaron las lágrimas.
- ¡¡Ethan!! – me escuché gritar.
Antes de que pudiera hacer algo, Jane se giró sobre ella misma y mi cabeza rebotó sobre el frío suelo.
Volví a lanzar un grito ahogado de dolor.
- No te preocupes, muy pronto estarás con él –dijo Jane en tono sombrío mientras sus afilados colmillo se acercaban a mi cuello…
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Lo siento!
Les avisaré por face la prox qe saqe cap! ¿vale? :DD
p.d: Me ENCANTÓ esta cap. ¿y a ustedes?
Sentía que me estaba acercando al borde de la inconsciencia. El golpe había sido demasiado fuerte.
Traté de aferrarme a la realidad, por mi familia, por Ethan…por Jake.
Abrí los ojos, pero lo único que pude ver era una negrura total, por encima de mí caían pequeños rayos de luz, tan ligeros que casi parecían invisibles.
Me apoyé sobre los codos en un intento de incorporarme, pero un agudo dolor me punzó en la cabeza y me hizo dar un grito ahogado de dolor.
Una risita se escuché delante de mí.
Estaba templado en aquel lugar, pero un escalofrío me recorrió por completo.
- Tuviste suerte niñita – dijo una burbujeante voz cerca de mí. A pesar de ser muy parecida a la voz de una pequeña niña, se notaba la ácida maldad – Pensé que te confundirían y matarían, pero bien, a parecer esos rusos no son tan estúpidos como parecen. Notaron que no tienes capa. Me hubiera agradado que hicieran el trabajo por mí, ya sabes, no me gusta ensuciarme las manos.
Rió quedamente una vez más.
Estaba confundida. La parte posterior del cuero cabelludo me dolía y apenas y empezaba a captar el sentido de esas palabras cuando ella ya se había posado sobre la delicada luz, haciendo brillar sus facciones.
Debía admitirlo, Jane parecía un ángel. Con aquellos infantiles rasgos, congelados en el tiempo; pero esos ojos carmín que te taladraban, se volvía hermosamente peligrosa.
- ¿Qué? – fue lo único que atiné de decir.
Su risa fue extraña mente divertida.
- Puede que Ethan o tu madre te hayan dado ese escudo mental, pero eso no te quita lo estúpida – escupió la última palabra.
No entendí muy bien lo que Jane me estaba diciendo, pero sabía que no era nada bueno. Nada bueno de ella salía nunca.
Me paré como pude y trastabillando me dí la media vuelta para alejarme de ella. Pero Jane era más rápida.
- ¿Ya te vas?, pero si lo divertido apenas va a empezar – dijo con fingida inocencia.
Mis ojos se habían acostumbrado lo suficiente a la oscuridad como para ver el momento en el que ella se abalanzó sobre mí. Por suerte mis reflejos fueron lo suficientemente rápidos para lanzarme al piso y esquivar su ataque. Ella se dió la media vuelta enfurecía, parecían salir chispas de sus ojos. Comenzó a avanzar de nuevo hacia mí. Y regresamos al principio: yo la presa y ella la cazadora. Bien, tal vez ese movimiento no había sido muy inteligente que digamos…
- ¡Nessie! – un áspero grito provino detrás de mí.
Giré mi cabeza y ví a Ethan tambaleándose hacía mi dirección, estaba herido. Había más luz donde él estaba.
- Dominic - ordenó Jane con voz queda.
Como una exhalación, un vampiro de capa gris perla se abalanzó contra Ethan. Y ambos se enzarzaron en una pelea llena de gruñidos, ataques y fintada.
- ¡¡Ethan!! – grité, mientras un capullo de pánico se abría en mi pecho.
Aunque estaba herido, seguía con vida. Se suponía que eso debería darme algo de alivio – ya que era la más optimista de las dos opciones que había pensado – pero un vampiro descansado es más fuerte que un herido, aunque el primero sea inexperto.
- Ahora que tu amorcito Ethan está ocupado, no podrá protegerte con su escudo ¿cierto? – dijo con fingida tristeza – Que lástima.
Entonces las comisuras de sus labios se alzaron en una macabra sonrisa.
Algo en mí se sintió diferente. Ya no sentía ese agudo dolor en la cabeza y mi pulso se había acelerado notablemente. De repente me dieron ganas de atacar; como si estuviera de caza. Ahí fue cuando supe que mi instinto vampírico estaba saliendo a flote.
Jane se volvió a lanzar sobre mí con un gruñido amenazador. Me dejé llevar por el instinto y de un salto me aparté de allí, quedando en cuclillas a unos metros de ella. Un ligero gruñido retumbó en mi pecho.
Los ojos de Jane se abrieron de par en par, al mismo tiempo que yo me asombraba por haber gruñido.
A pesar de vivir en una familia de vampiros y rodeada de hombres lobos, éramos bastante civilizados.
La pequeña vampira pareció aún más furiosa que antes. Ella, al igual que yo, se agazapó en la misma posición de ataque. Adiviné que estaba buscando algún punto débil en el cual me pudiera atacar.
Sabía que tenía que salir de allí,por que aunque Jane se valiera de su don para inhabilitar a sus enemigos, algo de lucha cuerpo a cuerpo debieron de haberle enseñado. Mi madre estaba en contra de que me enseñaran a pelear; decía que el simple hechod e hacerlo, invitaría a la suerte a que recibiéramos un ataque. Además yo sabía que ella preferiría ponerse en la línea de fuego antes de que yo pisara el campo de batalla. Por esas simples razones, no sabía mucho de ataques y fintadas; así que por ahora, Jane llevaba la ventaja.
Ví que la luz que pendía sobre nosotros parpadeaba, seguido por un murmullo de gente. Era una alcantarilla al exterior. Una idea floreció en mi mente. Era de día sí, pero mi piel no brillaba tanto como la de Jane, y ella nunca se atrevería a romper las reglas.
Me pegué un poco más la piso para poder impulsarme mejor.
Mis piernas me dieron la fuerza exacta para alcanzar una de las rendijas de la alcantarilla. Me aferré a ella con fuerza. Miré hacia abajo y no ví a Jane, pero estaba bastante lejos del suelo. Con un brazo me sujeté a un tubo que estaba cerca y con la otra mano traté de abrir la alcantarilla.
Empezaba a desatornillarse cuando sentí un golpe en mi costado derecho.
Jane.
Sentía su frío aliento cerca de mí, y sus colmillos chasqueando cerca de mi garganta. Intenté a ferrarme lo más que pude al tubo; hasta que mi brazo empezó a doler.
Era más fuerte de lo que pensaba.
Caímos al suelo con un gran estruendo y entre el caos escuché a Ethan gritar ásperamente mi nombre y supe que a él tampoco le estaba yendo muy bien.
Sentía el aplastante peso de Jane sobre mí, como la oscuridad.
Apenas y podía ver sus facciones pero sus ojos parecían resaltar entre la oscuridad. Otro escalofrío me recorrió.
- ¿Por qué? – pregunté sin pensarlo.
Ella pareció confundida, pero después captó el sentido de mi pregunta.
- Eres una estúpida. Tienes todo y no te das cuenta. Tienes una familia; yo sólo tengo a Alec. El mundo en el que vivo todos se apuñalan por la espalda niña. – el tono lastimero de su voz me hizo un nudo en la voz
- Estas diciendo que tu… ¿me tienes envidia? –noté la incredulidad en mi voz.
- ¡Cállate! – gritó y después me dio una bofetada en la mejilla. Sentí cuando sus uñas, afiladas como diamantes, me abrieron surcos en la mejilla.
Oí un chillido que después reconocí como mío.
Perdí toda esa incredulidad y el sentimiento de ira me volvió a llenar.
Aprovechando que Jane parecía estar sollozando me dí la vuelta sobre mí misma. Quedando ahora yo sobre ella.
Notaba que mi pecho subía y bajaba de una forma casi frenética y en la boca tenía ese regusto a metal.
No lo iba a pensar, no lo quería pensar. Iba a acabar con ella.
Un grito de dolor seguido por un golpe sordo me sacaron de mis pensamientos.
Provenía de donde estaba pelando Ethan.
Alcé el rostro con el pánico dibujado en él. Ya no había nadie allí. Ví un cuerpo volar por los aires y estrellarse violentamente contra la pared.
Mi mente empezó a hacer sus conclusiones y de mis ojos brotaron las lágrimas.
- ¡¡Ethan!! – me escuché gritar.
Antes de que pudiera hacer algo, Jane se giró sobre ella misma y mi cabeza rebotó sobre el frío suelo.
Volví a lanzar un grito ahogado de dolor.
- No te preocupes, muy pronto estarás con él –dijo Jane en tono sombrío mientras sus afilados colmillo se acercaban a mi cuello…
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Lo siento!
Les avisaré por face la prox qe saqe cap! ¿vale? :DD
p.d: Me ENCANTÓ esta cap. ¿y a ustedes?
lunes, 26 de abril de 2010
Están a salvo. Cap.61
Alcé lentamente el rostro en dirección de donde provenía esa voz…
Unos ojos color escarlata me examinaban curiosamente.
Era el pequeño vampiro que segundos antes, había decapitado al vampiro de cabellos negros.
Su rostro me resultaba vagamente familiar. Sabía que esa piel de aspecto apergaminada la había visto antes.
Stefan. Lo reconocí cuando volví a sentir esa necesitad de tocar esa de apariencia extrañamente delicada.
Por un momento no comprendí que hacía aquí, pero después supuse mi familia debería de haber pedido un poco de ayuda a los rumanos, y ya que ellos estaban dispuestos desde hace diez años…
- Que sorpresa verte por acá – comentó con una alegría que no le correspondía a la situación.
- ¿Sorpresa? – pregunté confundida – no vienes con…
El apellido de mi familia no quería salir de mi garganta.
Los agudos e inquisidores ojos de Stefan me miraron, con aún más curiosidad.
- …los Cullen? – terminé.
Él lanzó una sonora carajada y yo me sobresalté, dando un paso hacia atrás.
- ¿Ellos que harían acá? – preguntó, aún divertido.
- ¿A qué veniste? – le pregunté, ignorando su pregunta anterior.
Pareció ofenderse por unos segundos.
- Nuestra guardia ah crecido, Cullen – respondió en tono sombrío- Ahora somos los suficientes para darles un buen golpe a los Vulturis…
Un ruido ronco resonó en su caja torácica. No supe si era un gruñido o una risa sombría.
Pestañeé un par de veces, mientras mi cerebro intentaba captar no que Stefan acaba de decir.
- O-osea que mi familia no… ¿está aquí?.
- No veo la razón por la cual debería de estar aquí – hizo una pausa – Oh, lo siento.
Moví la cabeza en un leve asentimiento, todo se movía extrañamente alrededor de mí.
- Pero sí se algo de tu familia. – entre la confusión, esas palabras resaltadas como si estuvieran escritas a tinta roja. – Ví al grandote de rizos negros cerca de la puerta de San Marcos en la madrugada de ayer.
- Emmett. – susurré.
Se me cortó la respiración y el corazón se me aceleró tanto que lo podía sentir en mis oídos.
Aunque él fuera el más imponente físicamente de toda la familia, no podía siquiera soportar la idea de ponerlo en peligro. Emmett tenía fama de primero actuar y después pensar.
- No… ¿no viste a alguien más?
- Quisiera poder ayudarte niña, pero es todo lo que ví. – un fuerte estruendo hizo que ambos volteáramos la cabeza. Se seguía viendo sólo una masa de vampiros iracundos – Bien, si me disculpas – dijo, sin olvidar su educación medieval – tengo algunos vampiros que decapitar.
Tan rápido como una exhalación, ya se había marchado.
Emmett estaba en Volterra. Mi familia estaba en Volterra. Jake estaba en Volterra.
No pedí concebir que alguno de ellos se enfrentara a la enardecida y poderosa guardia de los Vulturis.
Tenía que salir… y rápido.
Una punzada en el centro de mi pecho me detuvo: Ethan.
No podía dejarlo. Odiaba admitirlo, pero, al final de todo, Ethan se había convertido en parte de mí. No me importaba que fuera egoísta y mentiroso; al fin y al cabo lo hizo para permanecer a mi lado, y en cierto modo… yo habría hecho lo mismo. Había algo en mí que me ataba a Ethan, y no era sólo el parecido que yo tenía a Julie, era algo diferente, algo que no podía ser expresado con palabras.
Traté de ser optimista, y de pensar que a Ethan sólo lo habían herido. Confiaba en que era lo suficientemente listo para arrastrarse lejos de la línea de fuego. Aún así, no tenía ni la más mínima idea de en donde buscarlo. Intenté pensar a que lugar iría Ethan. Descarté la idea de el cuarto donde me encerró; si estaba herido, seguramente no podría subir tantos escalones tan fácilmente. Como si alguien me lo hubiera susurrado al oído, llegó a mí la respuesta: el jardín subterráneo, donde Ethan me defendió del trastornado vampiro.
No era un lugar más bonito que digamos, pero conocía a Ethan y él me conocía a mí, y sabía que ambos hubiéramos escogido ese lugar como refugio.
Corrí a la mayor velocidad que pude, pero cuando empecé a descender por los peldaños, lo hice con suavidad.
- ¿Ethan? – pregunté, dudosa; mientras estaba parada en el último peldaño antes de sumergirme en la oscuridad.
Mi respiración era desacompasada y mis dientes estaban enterrados en mi labio inferior.
Estaba apunto de sumergirme a la oscuridad cuando, sentí un repentino golpe en le estómago, que me hizo soltar un grito, más de sorpresa que de dolor.
Mi cabeza chocó contra el frío suelo de piedra y sentí un líquido tibio y denso descendiendo de ella…
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Lo siento por el abandono!
No me denuncien ante servicios infantiles XD
Bueno, el final de este cap, me gustó bastante, espero que a uds también.
Recuerden visitar mi blog: Los blogs + pedidos
Para los seguidores de Val: pronto publicaré.
Mii propósito ahora es publicar al menos, dos veces por semana ¿vale?
OK se cuidan bye. :))
¡Ya tengo mi pañoleta! :DD
I'm so fukin' happy
ODIO a las personas con cero imaginación que sólo se dedican a copiarte ¬¬
"Anoche te soné, hoy ya no sé que hacer conmigo"
Me voy - Camila
[eso es lo que me pasó hoy, y ayer, y antier y todos los días desde el 14 de enero]
Unos ojos color escarlata me examinaban curiosamente.
Era el pequeño vampiro que segundos antes, había decapitado al vampiro de cabellos negros.
Su rostro me resultaba vagamente familiar. Sabía que esa piel de aspecto apergaminada la había visto antes.
Stefan. Lo reconocí cuando volví a sentir esa necesitad de tocar esa de apariencia extrañamente delicada.
Por un momento no comprendí que hacía aquí, pero después supuse mi familia debería de haber pedido un poco de ayuda a los rumanos, y ya que ellos estaban dispuestos desde hace diez años…
- Que sorpresa verte por acá – comentó con una alegría que no le correspondía a la situación.
- ¿Sorpresa? – pregunté confundida – no vienes con…
El apellido de mi familia no quería salir de mi garganta.
Los agudos e inquisidores ojos de Stefan me miraron, con aún más curiosidad.
- …los Cullen? – terminé.
Él lanzó una sonora carajada y yo me sobresalté, dando un paso hacia atrás.
- ¿Ellos que harían acá? – preguntó, aún divertido.
- ¿A qué veniste? – le pregunté, ignorando su pregunta anterior.
Pareció ofenderse por unos segundos.
- Nuestra guardia ah crecido, Cullen – respondió en tono sombrío- Ahora somos los suficientes para darles un buen golpe a los Vulturis…
Un ruido ronco resonó en su caja torácica. No supe si era un gruñido o una risa sombría.
Pestañeé un par de veces, mientras mi cerebro intentaba captar no que Stefan acaba de decir.
- O-osea que mi familia no… ¿está aquí?.
- No veo la razón por la cual debería de estar aquí – hizo una pausa – Oh, lo siento.
Moví la cabeza en un leve asentimiento, todo se movía extrañamente alrededor de mí.
- Pero sí se algo de tu familia. – entre la confusión, esas palabras resaltadas como si estuvieran escritas a tinta roja. – Ví al grandote de rizos negros cerca de la puerta de San Marcos en la madrugada de ayer.
- Emmett. – susurré.
Se me cortó la respiración y el corazón se me aceleró tanto que lo podía sentir en mis oídos.
Aunque él fuera el más imponente físicamente de toda la familia, no podía siquiera soportar la idea de ponerlo en peligro. Emmett tenía fama de primero actuar y después pensar.
- No… ¿no viste a alguien más?
- Quisiera poder ayudarte niña, pero es todo lo que ví. – un fuerte estruendo hizo que ambos volteáramos la cabeza. Se seguía viendo sólo una masa de vampiros iracundos – Bien, si me disculpas – dijo, sin olvidar su educación medieval – tengo algunos vampiros que decapitar.
Tan rápido como una exhalación, ya se había marchado.
Emmett estaba en Volterra. Mi familia estaba en Volterra. Jake estaba en Volterra.
No pedí concebir que alguno de ellos se enfrentara a la enardecida y poderosa guardia de los Vulturis.
Tenía que salir… y rápido.
Una punzada en el centro de mi pecho me detuvo: Ethan.
No podía dejarlo. Odiaba admitirlo, pero, al final de todo, Ethan se había convertido en parte de mí. No me importaba que fuera egoísta y mentiroso; al fin y al cabo lo hizo para permanecer a mi lado, y en cierto modo… yo habría hecho lo mismo. Había algo en mí que me ataba a Ethan, y no era sólo el parecido que yo tenía a Julie, era algo diferente, algo que no podía ser expresado con palabras.
Traté de ser optimista, y de pensar que a Ethan sólo lo habían herido. Confiaba en que era lo suficientemente listo para arrastrarse lejos de la línea de fuego. Aún así, no tenía ni la más mínima idea de en donde buscarlo. Intenté pensar a que lugar iría Ethan. Descarté la idea de el cuarto donde me encerró; si estaba herido, seguramente no podría subir tantos escalones tan fácilmente. Como si alguien me lo hubiera susurrado al oído, llegó a mí la respuesta: el jardín subterráneo, donde Ethan me defendió del trastornado vampiro.
No era un lugar más bonito que digamos, pero conocía a Ethan y él me conocía a mí, y sabía que ambos hubiéramos escogido ese lugar como refugio.
Corrí a la mayor velocidad que pude, pero cuando empecé a descender por los peldaños, lo hice con suavidad.
- ¿Ethan? – pregunté, dudosa; mientras estaba parada en el último peldaño antes de sumergirme en la oscuridad.
Mi respiración era desacompasada y mis dientes estaban enterrados en mi labio inferior.
Estaba apunto de sumergirme a la oscuridad cuando, sentí un repentino golpe en le estómago, que me hizo soltar un grito, más de sorpresa que de dolor.
Mi cabeza chocó contra el frío suelo de piedra y sentí un líquido tibio y denso descendiendo de ella…
---------------------------
Lo siento por el abandono!
No me denuncien ante servicios infantiles XD
Bueno, el final de este cap, me gustó bastante, espero que a uds también.
Recuerden visitar mi blog: Los blogs + pedidos
Para los seguidores de Val: pronto publicaré.
Mii propósito ahora es publicar al menos, dos veces por semana ¿vale?
OK se cuidan bye. :))
¡Ya tengo mi pañoleta! :DD
I'm so fukin' happy
ODIO a las personas con cero imaginación que sólo se dedican a copiarte ¬¬
"Anoche te soné, hoy ya no sé que hacer conmigo"
Me voy - Camila
[eso es lo que me pasó hoy, y ayer, y antier y todos los días desde el 14 de enero]
lunes, 19 de abril de 2010
No me puedo engañar. Cap.58
No podía quedarme allí sentada sin hacer nada; una fisura debería de tener ese escudo…
…Intenté relajarme y aunque el miedo y la frustración me estaban matando sabía que debía de hacerlo, pues de lo contrario, no lograría ver si tenía alguna fisura.
Una de las cosas que más disfrutaba hacer cuando era pequeña, era sentarme horas y horas en el jardín trasero, viendo a mi madre practicar con su escudo mental.
- Nessie – me decía dulcemente – es hora de dormir.
- No mami, déjame aquí un ratito más ¿si? – le decía, intentando aparentar que no tenía sueño, pero un bostezo al final de la frase, siempre me delataba.
- ¿Si te enseño un truco te irás a dormir? – me propuso una noche.
Acepté sin pensarlo, con tal de quedarme despierta un poco más.
- Cierra los ojos – me indicó mientras pasaba sus fríos dedos sobre mis párpados. – Relájate. Deja que esta energía corra por tu cuerpo.
Me estremecí ligeramente cuando sentí esa tibia corriente fluyendo a través de mis venas. Ví un ligero resplandor a través de la oscuridad de mis párpados.
- Abre los ojos – susurró mi madre.
Los abrí lentamente y apenas y podía creerlo.
Todo parecía más luminoso y podía ver con mucho más detalle cada cosa.
- Tu padre dice que es por que eres mi hija. – me explicó al notar mi rostro estupefacto. – ya que nadie más lo puede hacer. Solo tu y yo.
Noté una delgada capa frente a nosotras, ligeramente más opaca que todo lo demás. Noté que se redondeaba en los extremos, seguí con la vista esa curva y noté que no sólo nos cubría por enfrente, si no que nos rodeaba por completo. Era como una manta perfectamente uniforme, sin fisuras.
Sonrió. Le devolví la sonrisa y extendí mi bracito, tocando su mano.
- Somos especiales. –le dije mentalmente.
Un brillo especial apareció en sus ojos y me envolvió con sus brazos.
- Si, lo somos, Nessie.
El recuerdo se empezó a esfumar, pero seguía notando una cortina borrosa en mis ojos. Una gota tibia cayó en mi mejilla y me dí cuanta de que eran lágrimas.
Me quemaba el recuerdo de mis días felices, días de luz.
No podía creer que todos con los quienes había pasado momentos tan dulces estuvieran combatiendo a muerte allá abajo por mi culpa.
Concéntrate si no quieres que mueran, Nessie. Me dije con rudeza.
Me limpié las lágrimas y respiré profundamente algunas veces, en un intento de controlar todas esas lágrimas que amenazaban con salir en cualquier momento.
Cerré los ojos, y mis labios se crisparon en una sonrisa cuando volví a sentir esa tibia sensación, como el calorcillo de primavera.
Abrí los ojos con cuidado, y a pesar de todo lo que estaba sucediendo allá abajo, me sentí momentáneamente feliz por haberlo logrado. Pero esa felicidad de terminó de golpe cuando noté que el escudo de Ethan era perfecto. Ni una sola fisura en toda su extensión. Ni en las esquinas, ni en los bordes, no fui capaz de encontrar una sola.
Era mejor de lo que pensaba.
La frustración me volvió a inundar, llevándose tan rápidamente esa cálida corriente, que me hizo dar un grito ahogado.
Con lo poco que me quedaba de la Visión noté como el escudo temblaba.
La Visión se fué por completo y yo me quedé estupefacta frente a el escudo.
Allí fue cuando recordé el único punto débil de un escudo: la distracción.
Si distraías a quien estuviera produciendo el escudo, si era muy inexperto o si perdía la concentración éste desaparecía, como sombras en la oscuridad.
Bien, entonces qué debía de hacer ¿romper cosas? ¿armar un griterío?.
Era la primera vez que lo intentaba y ni siquiera estaba segura que Ethan me fuera a escuchar.
Decidí empezar por recuperar la Visión. Me costó un poco más de trabajo, pero lo volví a lograr.
El escudo seguía odiosamente perfecto.
Saqué el cajón de la desvencijada mesita de noche y lo levanté sobre mi cabeza con la intención de aventarlo directamente al espejo del tocador. Hasta un humano podría causar un escándalo con eso.
Moví mis brazos hacia atrás, agarrando impulso, cuando sentí una brisita proveniente del escudo. Giré mi rostro y ví que éste estaba temblando violentamente.
Se me hizo un nudo en el estómago.
Y después, sin más, se rompió. Ví como se cuarteaba en pedacitos para después desaparecer como una exhalación.
Ethan.
El cajón se me cayó de las manos, estrellándose contra el piso y rompiéndose en tres partes.
Algunas astillas casi invisibles volaron a mi rostro, pero yo seguía inmutable.
Yo no había hecho ningún ruido. Yo todavía no había hecho nada para distraerlo, lo cual sólo dejaba dos seguras opciones: Estaba herido…o peor. Ninguna sonaba demasiado alentadora.
Mi estómago se volvió a estrujar violentamente.
A pesar de que Ethan me hubiera engañado, una parte de mí seguí queriéndolo, y en cierto modo… lo entendía.
Acepté que no podía engañarme a mí misma, y que lo que pasara con Ethan sí me importaba.
Al igual que un suspiro, recorrí el pasillo y bajé las escaleras.
En menos de lo que me había dad cuenta, estaba frente al caos.
Gruñidos, gañidos, gritos de dolor y risas malvadas inundaban el vestíbulo, mientras que miles de caras desconocidas peleaban con la guardia Vulturi.
Me paré sobre las puntas de mis pies, intentando reconocer alguna cara, pero no tuve éxito.
Mi corazón empezó a latir más rápido mientras intentaba no pensar en que la muerte de mi familia era la razón más lógica por la cual no veía sus rostros en esa multitud de vampiros.
Entre todas las sobras en movimiento y amenazadoras pude distinguir la puerta de roble rota, partida a la mitad; no me atreví a pensar que le había pasado a Carmine.
Un par de vampiros rodaros cerca de mis pies, entre agudos gruñidos.
Uno era pequeño y de castaño con ropas negras pasadas de moda y el otro era más bien alto, aunque esbelto y tenía cabello color oscuridad de medianoche. El pequeño se abalanzó sobre el otro con una increíble agilidad, se aferró a su garganta, se escuchó un chirrido ensordecedor y momentos después ví rodar la cabeza con cabellos negros por el pulido piso.
Me entraron mareos y ganas de vomitar, de pronto, todo se pudo borroso por los bordes. Nunca había visto una decapitación tan cerca.
-Cullen – me llamó una voz profunda y susurrante. Me recordó a la voz de antiguos como Aro o Cayo y de pronto los cabellos de la nuca se me erizaron.
Alcé lentamente el rostro en dirección de donde provenía esa voz…
---------------------
¡Furia de Titanes! Es mi tercera obseción.
Seguramente an de pensar "Eh... no me interesa" pero ¡enserio chicas! váyanla a ver. Y también pensaba que sería algo así como:
Sangre.Espadas.Polvo.Espadas.Montruos.Sangre.Fin
¡¡Pero no!!
Está MUCHISIMO MEJOR de lo que yo esperaba!
Aparte los efectos están superbien hechos, y si me piden mi opinión, es mejor verla en 2D qe en 3D por que casi no hay efectos en 3D (¬¬).
La fuí a ver el Sábado y cuando me dijeron yo estaba asi ed "ah..ya que" pero salí de la sala hecha una euforia!.
Desde pequeña me ah encantado la mitología griega. De hecho el primer libro que me compraron fué el de "Mitología griega para niños" y me dí cuenta de que ee libro se quedó en mi cabeza, por que cuando estaba viendo la peli, ¡me sabía los nombres de la mayoría! y también lo que iba a pasar, por ejemplo, cuando llegarpn con Caronte, yo ya sabía que tenían que pagar peaje Y así.
En resumen. ME FASINÓ COMO NO TIENE IDEA.
Vsiten mi otro blog: Los blogs + pedidos para ver la entrada que le dediqué a esta peli y se enterarán de algunas curiosidades que seguramente ni idea tenían. :)
Lo siento x la tardanza :(
Pioshy: ¡Siempre listas!
Scout a todo orgullo! :DD
Ehee...
…Intenté relajarme y aunque el miedo y la frustración me estaban matando sabía que debía de hacerlo, pues de lo contrario, no lograría ver si tenía alguna fisura.
Una de las cosas que más disfrutaba hacer cuando era pequeña, era sentarme horas y horas en el jardín trasero, viendo a mi madre practicar con su escudo mental.
- Nessie – me decía dulcemente – es hora de dormir.
- No mami, déjame aquí un ratito más ¿si? – le decía, intentando aparentar que no tenía sueño, pero un bostezo al final de la frase, siempre me delataba.
- ¿Si te enseño un truco te irás a dormir? – me propuso una noche.
Acepté sin pensarlo, con tal de quedarme despierta un poco más.
- Cierra los ojos – me indicó mientras pasaba sus fríos dedos sobre mis párpados. – Relájate. Deja que esta energía corra por tu cuerpo.
Me estremecí ligeramente cuando sentí esa tibia corriente fluyendo a través de mis venas. Ví un ligero resplandor a través de la oscuridad de mis párpados.
- Abre los ojos – susurró mi madre.
Los abrí lentamente y apenas y podía creerlo.
Todo parecía más luminoso y podía ver con mucho más detalle cada cosa.
- Tu padre dice que es por que eres mi hija. – me explicó al notar mi rostro estupefacto. – ya que nadie más lo puede hacer. Solo tu y yo.
Noté una delgada capa frente a nosotras, ligeramente más opaca que todo lo demás. Noté que se redondeaba en los extremos, seguí con la vista esa curva y noté que no sólo nos cubría por enfrente, si no que nos rodeaba por completo. Era como una manta perfectamente uniforme, sin fisuras.
Sonrió. Le devolví la sonrisa y extendí mi bracito, tocando su mano.
- Somos especiales. –le dije mentalmente.
Un brillo especial apareció en sus ojos y me envolvió con sus brazos.
- Si, lo somos, Nessie.
El recuerdo se empezó a esfumar, pero seguía notando una cortina borrosa en mis ojos. Una gota tibia cayó en mi mejilla y me dí cuanta de que eran lágrimas.
Me quemaba el recuerdo de mis días felices, días de luz.
No podía creer que todos con los quienes había pasado momentos tan dulces estuvieran combatiendo a muerte allá abajo por mi culpa.
Concéntrate si no quieres que mueran, Nessie. Me dije con rudeza.
Me limpié las lágrimas y respiré profundamente algunas veces, en un intento de controlar todas esas lágrimas que amenazaban con salir en cualquier momento.
Cerré los ojos, y mis labios se crisparon en una sonrisa cuando volví a sentir esa tibia sensación, como el calorcillo de primavera.
Abrí los ojos con cuidado, y a pesar de todo lo que estaba sucediendo allá abajo, me sentí momentáneamente feliz por haberlo logrado. Pero esa felicidad de terminó de golpe cuando noté que el escudo de Ethan era perfecto. Ni una sola fisura en toda su extensión. Ni en las esquinas, ni en los bordes, no fui capaz de encontrar una sola.
Era mejor de lo que pensaba.
La frustración me volvió a inundar, llevándose tan rápidamente esa cálida corriente, que me hizo dar un grito ahogado.
Con lo poco que me quedaba de la Visión noté como el escudo temblaba.
La Visión se fué por completo y yo me quedé estupefacta frente a el escudo.
Allí fue cuando recordé el único punto débil de un escudo: la distracción.
Si distraías a quien estuviera produciendo el escudo, si era muy inexperto o si perdía la concentración éste desaparecía, como sombras en la oscuridad.
Bien, entonces qué debía de hacer ¿romper cosas? ¿armar un griterío?.
Era la primera vez que lo intentaba y ni siquiera estaba segura que Ethan me fuera a escuchar.
Decidí empezar por recuperar la Visión. Me costó un poco más de trabajo, pero lo volví a lograr.
El escudo seguía odiosamente perfecto.
Saqué el cajón de la desvencijada mesita de noche y lo levanté sobre mi cabeza con la intención de aventarlo directamente al espejo del tocador. Hasta un humano podría causar un escándalo con eso.
Moví mis brazos hacia atrás, agarrando impulso, cuando sentí una brisita proveniente del escudo. Giré mi rostro y ví que éste estaba temblando violentamente.
Se me hizo un nudo en el estómago.
Y después, sin más, se rompió. Ví como se cuarteaba en pedacitos para después desaparecer como una exhalación.
Ethan.
El cajón se me cayó de las manos, estrellándose contra el piso y rompiéndose en tres partes.
Algunas astillas casi invisibles volaron a mi rostro, pero yo seguía inmutable.
Yo no había hecho ningún ruido. Yo todavía no había hecho nada para distraerlo, lo cual sólo dejaba dos seguras opciones: Estaba herido…o peor. Ninguna sonaba demasiado alentadora.
Mi estómago se volvió a estrujar violentamente.
A pesar de que Ethan me hubiera engañado, una parte de mí seguí queriéndolo, y en cierto modo… lo entendía.
Acepté que no podía engañarme a mí misma, y que lo que pasara con Ethan sí me importaba.
Al igual que un suspiro, recorrí el pasillo y bajé las escaleras.
En menos de lo que me había dad cuenta, estaba frente al caos.
Gruñidos, gañidos, gritos de dolor y risas malvadas inundaban el vestíbulo, mientras que miles de caras desconocidas peleaban con la guardia Vulturi.
Me paré sobre las puntas de mis pies, intentando reconocer alguna cara, pero no tuve éxito.
Mi corazón empezó a latir más rápido mientras intentaba no pensar en que la muerte de mi familia era la razón más lógica por la cual no veía sus rostros en esa multitud de vampiros.
Entre todas las sobras en movimiento y amenazadoras pude distinguir la puerta de roble rota, partida a la mitad; no me atreví a pensar que le había pasado a Carmine.
Un par de vampiros rodaros cerca de mis pies, entre agudos gruñidos.
Uno era pequeño y de castaño con ropas negras pasadas de moda y el otro era más bien alto, aunque esbelto y tenía cabello color oscuridad de medianoche. El pequeño se abalanzó sobre el otro con una increíble agilidad, se aferró a su garganta, se escuchó un chirrido ensordecedor y momentos después ví rodar la cabeza con cabellos negros por el pulido piso.
Me entraron mareos y ganas de vomitar, de pronto, todo se pudo borroso por los bordes. Nunca había visto una decapitación tan cerca.
-Cullen – me llamó una voz profunda y susurrante. Me recordó a la voz de antiguos como Aro o Cayo y de pronto los cabellos de la nuca se me erizaron.
Alcé lentamente el rostro en dirección de donde provenía esa voz…
---------------------
¡Furia de Titanes! Es mi tercera obseción.
Seguramente an de pensar "Eh... no me interesa" pero ¡enserio chicas! váyanla a ver. Y también pensaba que sería algo así como:
Sangre.Espadas.Polvo.Espadas.Montruos.Sangre.Fin
¡¡Pero no!!
Está MUCHISIMO MEJOR de lo que yo esperaba!
Aparte los efectos están superbien hechos, y si me piden mi opinión, es mejor verla en 2D qe en 3D por que casi no hay efectos en 3D (¬¬).
La fuí a ver el Sábado y cuando me dijeron yo estaba asi ed "ah..ya que" pero salí de la sala hecha una euforia!.
Desde pequeña me ah encantado la mitología griega. De hecho el primer libro que me compraron fué el de "Mitología griega para niños" y me dí cuenta de que ee libro se quedó en mi cabeza, por que cuando estaba viendo la peli, ¡me sabía los nombres de la mayoría! y también lo que iba a pasar, por ejemplo, cuando llegarpn con Caronte, yo ya sabía que tenían que pagar peaje Y así.
En resumen. ME FASINÓ COMO NO TIENE IDEA.
Vsiten mi otro blog: Los blogs + pedidos para ver la entrada que le dediqué a esta peli y se enterarán de algunas curiosidades que seguramente ni idea tenían. :)
Lo siento x la tardanza :(
Pioshy: ¡Siempre listas!
Scout a todo orgullo! :DD
Ehee...
miércoles, 14 de abril de 2010
Ganadora del tercer lugar del conc. "Jacob's POV"
Olaa. !
Siento dejarlas solas tanto tiempo, pero tengo un montón de tarea atrasada, qe se supone que era "tarea de vacaciones" pero unas vacaciones con tarea no son vacaciones ¿cierto? Jaa. Así que decidi no acerla en las vacaciones. Por suerte los maestros nos han dado como un día o dos para terminarla XD. Chequen lo que tengo que hacer: un modelo bn extraño de mátemáticas, de figuras qe se convuerten en otras figuras, Estudiar para el exámen de DHP, Hacer mi writting de la clase de L.P (algo asi como ingles), hacer y practicas mi speaking de L.P, Hcaer unos modelos de unos átomos bn extraños de Química, Estudiar Geometría o algo así, escribir un cuento sobre como será la vida en el 2029 sin petróleo, hacer el boseto del taller de Dibujo, investigar el no. telefónico de la veterinaria a la que va Sam, investigas sobre las clases de batería y Aprenderme la Vida de B.P (Baden Powell fundador del escultismo). Todo eso para esta semana. -.-"
Bueno, ya m dejo de tanta cháchara Ja, y paso a lo importante. laganadora del tercer lugar del concurso Jacob's POV:
Valentina (Vershy)
13 años
Argentina
www.somethingmoree.blogspot.com
¡Felicidades!
Me gustaron mucho estos caps (ya que esta chava no se limitó a escribir un solo cap y eso m gusto XD ja) y aunqe tiene algunas faltas de puntuación y comillas, se nota que tiene potencial.
Espero que a ustedes también les guste. :D
Pronto publicaré. ;)
¿¡QUE HICE!?. CAP 28
Salí de entre los arboles y vi la peor imagen de mi vida. Ness estaba acostada en un banco besándose con un asqueroso humano. No podía creerlo, no quería creerlo. Nada tenia sentido. Ella me amaba, o eso me había jurado cientos de veces.
No podía moverme, no sentía las piernas. Sentía un angustioso dolor en el pecho. Comencé a sentir pequeños temblores recorrer mi cuerpo e intente calmarme pero era imposible. La persona que mas amaba en el mundo me había engañado con ese.
El odio empezó a surgir de los más profundo de mi ser pero no se comparaba con el dolor. Quería matar a esa idiota por haberme robado la vida. Porque si, nessie era mi vida. Era la única razón por la cual respiraba, por la que me levantaba todas las mañanas.
-¿Te gusto, cierto?-le pregunto el chico. Eso me puso aun per lo mataría en cuanto tuviera la oportunidad.
Reneesme se levantó del banco y me vio. Todo lo que había sentido antes no se comparaba con el dolor y la decepción que sentía ahora. Ella era tan hermosa, tan perfecta. Pero eso no cambiaba nada, ella había elegido y lo eligió a el.
Salí corriendo por el bosque, no aguantaba mas mirar como mi vida se hacia pedazos. Sentí unas suaves pisadas correr a toda velocidad detrás mío y como me llamaba.
-Jake!-gritaba para que yo me detuviera, demasiado tarde.
Llegue a la push mientras ella seguía llamándome. Paré bruscamente y la miré mientras los temblores volvían a mí. Su rostro estaba bañado en lágrimas al igual que el mío. No podía verla así, llorando desconsoladamente, pero tampoco podía sacarme la imagen de ella besando a otro.
¿Cómo podría vivir sin el ser más bello que existía en el mundo? Sin sus abrazos, sin sus caricias. No me imaginaba una vida sin ella simplemente eso era imposible.
-“!¿Por el resto de nuestra eternidad?¡”-la cité recordando nuestro casamiento de hoy a la tarde. Sus palabras retumbaban en mi mente y me cortaban como afilados cuchillos.
-Jake…yo…solo déjame explicarte-dijo llorando aun mas. No entendía como era capaz de decirme eso. Parecía que lo único que buscaba era dañarme aun más. ¿Porque rayos no se iba y me dejaba en paz?
-¡¿Explicarme que reneesme?!, ¿¡Que dices que me amas y luego te vas y te besas con un humano!?-solté las palabras intentando que eso me calmara un poco. El dolor era insoportable. Hubiera preferido morir antes que saber que Nessie no me amaba, y allí estaba. Ella intentando justificarse y yo acá, parado como un idiota llorando, recordando los mejores momentos que pasé con ella.
-En verdad…No es lo que tu crees-dijo con un hilo de voz.
Me paré frente a ella así podría notar como me sentía. Recordé la escena de hace unos minutos y le dije lo más fríamente que pude:
-Estuve el tiempo suficiente para saber exactamente que era-El dolor iba aumentando mas y mas. Ya no podía siquiera mirarla a la cara.
-Hasta nunca Reneesme-dije mientras le lanzaba una ultima mirada llena de dolor y furia.
Me eche a correr rápidamente intentando alejarme lo más posible de ella. No quería que me siguiera mintiendo, yo había visto muy bien lo que estaba haciendo con ese chico.
Ya estaba bastante alejado pero aun lograba escucharla. Estaba llorando.
-Jacob te amo-gritó. Dejé de correr, y vi como comenzaba a venir en mi dirección. Llego en menos de diez segundos e intento acercarse más a mí. Retrocedí abruptamente, no quería tenerla cerca, ella era todo para mi y me había defraudado.
-¿Cómo me veo?¿Acaso parezco el mago de Oz?¿Que quieres mi cabeza o mi corazón? Pues vamos, tómalos, llévate todo lo que tengo.-le susurre intentando que no notara el dolor de mis palabras.
Su rostro se cubrió de más lágrimas, parecía a punto de desmayarse y sus piernas temblaban bajo su peso. Comencé a ver todo borroneado y me di cuenta que al igual que ella, también yo estaba llorando. Le hice un leve asentimiento de cabeza y me adentre en el bosque. No soportaría ni un minuto más allí.
Corría intentando que todo quedara atrás. Entre en fase para poder correr mas rápido y descubrí que el dolor seguía impregnado en mi, siempre lo estaría y yo lo sabia muy bien.
Corría sin rumbo entre los arboles, deseaba irme lejos. Lejos de ella, lejos de todos los recuerdos, lejos de mi mismo.
LLAMADA.CAP 33
No sabia hace cuanto tiempo me había ido lejos. Cuando uno corre sin sentido pierde toda noción del tiempo. Lo único que hacia era correr, correr y cazar de vez en cuando.
Pero la mayoría del tiempo me la pasaba intentando no pensar, no pensar en el porque. Porque si estábamos completamente bien. Porque si ella era todo para mi. Porque me hacia esto? ¿Había echo algo mal?
Esto no tenia sentido, ella había dejado en mi una marca en mi que jamás desaparecería. Cargaría con ella cada día de mi vida, hasta el final de mi existencia. Cuando alguien sufre un daño, un daño muy grande, lo marca para siempre. Y eso me pasaría a mí. Si, seguiría con mi visa, ¿pero que sentido tendría?
Me detuve para tomar agua en un pequeño arroyo y vi tirado un móvil, seguramente se le había caído a un excursionista cuando pasaba por el lugar. Cambié de fase, que extraño se sentía ser humano de nuevo. El dolor pesaba aun mas en esta forma asique decidí terminar rápido con esto.
Tome el móvil y llame a casa de Billy, me había ido sin dar muchas explicaciones y seguramente estaría preocupándose, aunque de seguro los de la manada ya le habrían informado mi paradero.
Contestó en unos pocos segundos.
-Diga-
-Papa, soy yo
-Jake, donde te has metido? Estaba tan preocupado-se puso como loco, ya me lo esperaba.
-Todo esta bien, ya basta con tanto escándalo
-Solo necesito saber que estas bien hijo-
-Si papa estoy bien- no podía decirle que estaba a punto de agonizar de dolor.
-Espera llaman a la puerta-
Escuché como se alejaba con su silla de ruedas y unos murmullos que no logré distinguir. De repente escuché una voz hermosa, la más perfecta que había oído en mi vida.
-Jake?-no podía ser, ella estaba en mi casa. No podía argumentar palabra, una lagrima callo por mi rostro.
-¿Jake?-volvió a preguntar con un tono de voz apenas audible y sin pensar corte el teléfono. Sabía lo mucho que me dolería si volvía a hablar con ella ahora.
Me senté en la hierba dejando que la angustia se apoderara de mi. Luego de unos segundos el móvil comenzó a sonar. Dude si atender o no, tal vez era Billy, si lo mas seguro era que fuera el.
-Bueno-dije tratando de sonar lo más duro posible.
-Jake!-grito nessie aliviada al otro lado. Me había equivocado, la muy testaruda se había memorizado el número, Me arrepentí de no haberme fijado en el identificador antes de atender.
-¿Si?-dije cortante.
-Vuelve, por favor vuelve.
-No puedo-enserio no podía.
-Claro que puedes! Solo tienes que… tienes que querer.
-Exacto, solo tengo que querer-¿Como decirle que me moría de ganas de verla? De estar con ella, de abrazarla -Pero no… quiero.- Mentirle me dolía, pero sabía que seria peor decirle la verdad.
-C-creo que esta bien –dijo titubeando y cortó.
Me pare rápidamente y volví a mi fase de lobo. Esto se sentía mejor, no bien, pero mejor. Corría como lo llevaba haciendo valla quien a saber cuanto y me deje llevar por mis instintos, olvidando así por un tiempo a Reneesme Carlie Cullen.
SAN VALENTIN. CAP 35.
Volví a mi casa. Los días eran total y completamente monótonos. No hacia nada, no tenia fuerzas ni para parame de la cama apenas despertaba. Lo único que lograba que lo hiciera era aquella pequeña esperanza que aun guardaba en lo más profundo de mi ser. La esperanza de salir de mi casa y ver allí parada a Ness, perfecta como siempre, y saber que aun me amaba. Que pensaba en mi, igual que yo en ella y que todo lo que paso solo fue un malentendido.
Masoquista. Eso es lo que era. Solo me llenaba de fe y esperanza para darme cuenta que nada pasará y que yo seguiré aquí, tirado y solo. Porque no tenía a nadie. Los de la manada hacían todo lo posible para que yo saliera delante, incluso me habían llevado a Port Ángeles a ver chicas pero ninguna se parecía a ella, ni siquiera se le acercaban. Yo se que nuestro amor era inexistente, pero solo seguíamos creyendo. Al menos yo lo hacia. Intente olvidarme de ella, y simplemente no pude.
Es por eso que acepte salir con aquella chica. Era bonita tenia que admitirlo, pero demasiado vanidosa, entre otras tantas cosas. Ya no se cuanto tiempo llevábamos saliendo de casualidad recordaba su nombre. Ivanna. Puaj, era horrible. Lo único que hacia era alagarse a si misma.
Pasar mi tiempo con ella no apagaba el dolor, solo lo intensificaba aun mas. Todo lo que digiera me recordaba a Reneesme y no por parecerle, mas bien todo lo contrario. Ness era dulce, cariñosa, divertida, para nada arrogante, era perfecta. En cambio Ivanna era testaruda, caprichosa y muy malcriada. Lo peor es que estaba obsesionada conmigo y como hoy era San Valentín me había, digamos algo así como obligado a ir a la playa con ella.
Me vestí con lo primero que encontré y me preparé para la tortura. Tocaron la puerta tres veces y fui rápidamente a ver quien era. Ivanna estaba parada allí con cara de idiota y sostenía una caja de bombones en las manos. Había olvidado comprarle un regalo, de seguro me mataría.
-Feliz dia!!-dijo muy emocionada mientras me abrazaba y me entregaba la caja.
-Si igual a ti-dije tratando de parecer sincero, un fracaso total.
-¿Y tu no tienes un regalo para mi?- dijo con cara acusadora.
-Claro, lo iré a buscar.-
Entre en la cocina y en el medio de la mesa había un ramo de flores en un vaso. Lo tome sin pensar y fui a entregárselo a Ivanna.
-Gracias, no debiste hacerlo-si claro.
-Bien, vamos?-pregunte, ya quería que este día terminara.
Pasamos todo el día en la playa. Ya era tarde y caminábamos hacia mi auto de la mano cerca de la orilla del mar. Cuando de pronto mire hacia el frente y la vi. Allí parada entre unas rocas estaba ella. No puede evitar sentir alegría al verla y saber que estaba bien, pero el dolor no tardo en llegar.
-¿Nessie?-dije en voz apenas audible. Debía cerciorarme de que no era producto de mi imaginación. Una lágrima descendió por su mejilla al escuchar mi voz.
-¿Qué pasa amor?-dijo Ivanna melosamente para darle celos a Nessie. Ellas nunca se habían llevado bien y seguro estaba disfrutando viéndola sufrir.
Eso fue lo que cambio todo. Ness comenzó a llorar a salió corriendo. No podía creer el dolor que le había causado. Pensar en eso fue peor para mí, ahora no solo sentía dolor y angustia, también me sentía culpable. Culpable por haberla traicionado de esta manera saliendo con Ivanna. Culpable por hacerla sufrir. Culpable por todas las lagrimas que había derramado por mí. Porque lo sabia, ella aun me amaba.
VETE, SOLO VETE. CAP 37
Desperté gracias a los zarandeos de mi padre. ¿Qué quería? Mire mi reloj, eran las dos de la mañana.
-Que quieres?-dije medio dormido.
-Seth acaba de pasar por aquí-lo mire con cara de yamiquemeimporta y apoye la cabeza en la almohada para volver a dormir.-Nessie tuvo un accidente, esta inconsciente en su casa, Carlisle esta tratando de hacer que reaccione pero para que no despierta.
No, Nessie no. Desee con todas mis fuerzas que esto fuera un muy mal sueño. Nessie estaba grave y era todo por mi culpa, por mi maldita culpa. No tenia tiempo que perder. Me pare de un salto y me puse los pantalones. Tenia que ir allí y hablar con ella, bueno cuando despierte. Pero no pensaba dejarla ni un segundo más sola. Todo era mi culpa, si simplemente hubiera echo caso a lo que mi corazón me decía. Que debía estar con ella, pero no, me deje ganar por mi orgullo.
Billy se paró frente a la puerta cubriéndome el paso cuando intenté salir.
-No iras a ninguna parte. Es muy tarde y no creo que seas muy bien recibido en esa casa. Además, Seth dijo que nos avisaría cualquier novedad. No te preocupes, ella estará bien.
No podía esperar hasta mañana, solo a que Billy estuviera lo suficientemente dormido como para no escucharme.
-Tiene razón, me pasaré por allí mañana-mentí de la forma mas convincente que pude rezando porque se largue de aquí.
-Adiós hijo-dijo, pero al haber traspasado la puerta giro y me dijo:
-Y a la noche cuando intentes escapar recuerda que toda la manada esta rondando la casa, por si las moscas.
Claro, ahora necesitaba niñeras. Con todo lo que sentía no me había percatado de ellos. Podía olerlos perfectamente desde aquí, todos estaban. Me recosté nuevamente sin intentar conciliar el sueño, sabia que no lo lograría. Podía oír como la brisa golpeaba los arboles, las fuertes pisadas de mis amigos y los ronquidos de Billy. Caí en la inconsciencia luego de varias horas de pensar y pensar.
Apenas desperté corrí a mi auto sin pensarlo dos veces y me dirigí por el camino ya conoció a la casa de los Cullen. Veía su rostro en mi cabeza, no había forma que dejar de pensar en ella, haga lo que haga. Jamás pensé que esto terminaría de esta manera, y se que tu tampoco. Los dos estábamos destinados a estar juntos ¿Por qué pasó lo que pasó? Esa era una de mis preguntas favoritas últimamente, ¿Por qué?
Llagué antes de lo esperado y entre sin llamar, sabia que si lo hacia seria imposible pasar.
Subí las escaleras y me encontré a Edward con el semblante preocupado.
-Donde esta Nessie?-pregunté rápidamente. No se supone que es un vampiro porque no se apura.
-No vas a ir con ella Jacob, ya le has hecho el daño suficiente-dijo con tono amenazador y cortante. Bien yo no era el único que pensaba que era culpa mía.
-¡Me necesita!, y yo a ella-mi voz apenas fue un susurro. Necesitaba verla y no me iba a rendir tan fácil.
-¡¿Si la necesitabas porque te fuiste?!-Bella apareció en una esquina y me escupió las palabras en la cara. Ni siquiera yo podía contestar eso. No se por que lo hice, porque soy un idiota tal vez? Pero mi decisión ya esta tomada y no la dejaría otra vez.
-No la voy a dejar-
-Pues deberías, por que por tu maldito plan ¡¡casi se mata!!
Esas palabras me golpearon fuerte, tal vez por el motivo de saber que eran verdad, pero seguí discutiendo.
-No puedo dejarla Edward, ella es parte de mí.
-Pues entonces tendrás que pasar sobre nosotros-lo que faltaba. La barbie siempre tan cariñosa. Pero no me importo, si tendría que luchar contra todos ellos lo haría.
Un aparato medico comenzó a largar pitidos muy constantes. ¿Y si le pasaba algo a Nessie? ¿Y si jamás volvía a verla?
Rápidamente toda su familia entro en la habitación y yo no me quede atrás. Quede shokeado al verla ahí tirada en la cama tan indefensa mientras Carlisle le examinaba.
Cuando este termino Reneesme por fin me vio. En su rostro se notaba el dolor que sentía. Me odiaba por causarle eso, se suponía que yo tenia que protegerla no herirla.
Comencé a avanzar lentamente hacia ella. Edward y Rosalie sisearon pero los ignoré. Legue hasta donde estaba y vi que unas lagrimas amenazaban por salir. Toque suavemente su mejilla pero ella corrió su rostro, dejando mis dedos en el aire. Eso fue como miles de cuchilladas para mí. Toda esperanza que hubiera tenido había desaparecido.
-Vamos Jacob es hora de irte-me dijo Jasper, seguramente al sentir mi deplorable estado de animo. ¿Cómo alguien soportaba vivir con ellos?
-No-dije cortante y una lágrima recorrió la mejilla de Ness.
-Jacob-Carlisle, como siempre, haciendo todo bien.
-No- repetí, aun no era tiempo de irme.
El doctor puso una mano en mi hombro para intentar alejarme pero yo respondí con un gruñido alertando a toda la familia.
-Vete Jacob, solo vete- no podía estar diciéndome esto. Sentía mis piernas flanquear, todo mi cuerpo se tenso al oír esas palabras. Ella ya no me amaba y no deseaba verme. Su rostro crispado en dolor y bañado en lágrimas me puso aun peor. Sentí que unas manos tiraban de mí hacia fuera. Yo no opuse resistencia, no me sentía capaz. Antes de que me alejaran del todo logre rosar su mano y depositar en ella la pulsera que le había regalado hace unos años atrás. Se le había roto en el accidente y Seth junto los pedazos y mes los trajo.
Sentí como una parte de mi se quedara allí. Ya no me sentía completo, algo me faltaba. Necesitaba respirar pero no podía hacerlo sin ella. Simplemente no podía.
No se como me las arregle para llegar a mi casa pero lo hice. Corrí hacia mi habitación y me tumbe en la cama. Al instante comenzaron a salir lágrimas y más lágrimas de mis ojos. Me sentía un idiota. Un completo idiota. Veía su rostro en todas partes. Para donde mirase ella estaba allí.
NO ME QUEMES. CAP 39
Y así pasaron no se cuantos días. Mentira, contaba hasta el ultimo segundo. Dos semanas, tres días y tres horas de la última vez que vi a Nessie. Ya ni siquiera salía de casa. Todos habían dejado de insistirme y me dedicaba a tratar de no pensar.
Los días eran infiernos y cada vez se ponían peor. Había llegado a un punto en el que parecía más un zombi que un humano. La tortura era interminable, debía hacer algo y rápido.
Y que fue lo único que se me ocurrió? Ir a ver a Nessie. Debía hacer que comprenda que yo jamás quise lastimarla. Hoy de seguro estaría en la escuela, iría a buscarla allí.
Me dirigí hasta allí lentamente pensando en que le diría, pero al llegar no tenia ni idea de que hacer. Aparque en el estacionamiento y comencé a buscarla con la mirada, deseando tener algo bueno que decir en cuando la tuviera cerca.
La vi hablando de nuevo con el usurpador, ese tal Chris. Corrí prácticamente hacia ellos y llegue lo demasiado cerca como para escuchar que el la invitaba a salir. No, no y no. Jamás saldrían juntos. Reneesme estaba a punto de contestar pero me interpuse entre ellos.
-No-solté mientras mi cuerpo comenzaba a temblar a causa de mi nerviosismo. Las cosas no podían salir peor que llego Ivanna corriendo. Me había olvidado de ella completamente. Nunca fuimos nada, solo dos humanos engañándose a si mismos.
-Jake, ¿Qué te sucede?- me dijo mientras me jalaba del brazo como si tuviera seis años.
-Ya te dije que me dejas en paz Iliana o como quieras que te llames-el cambio de nombre fue una muy buena idea y todos los presentes se aguantaron para no reír.
-No eres su dueño, ya no eres parte de su vida-dijo chris pero no me importo yo sabia que aun formaba parte de ella.
-Aléjate de ella, si quieres conservar tu cabeza en su sitio.
-¿Me estas retando?-era el primero que se animaba a desafiarme de ese modo. Le gruñí y vi como varios alumnos se quedaban a mirando al pasar. Nessie debió haber notado mis grandes estremecimientos, asique me tomo de la mano y me dirigió hacia el bosque. Una corriente eléctrica nos recorrió a ambos al entrelazar nuestras manos y supe que no todo estaba perdido.
-¿Planeas que lleguemos hasta Canadá caminando?-pregunte en tono bromista, ya nos habíamos alejado varios kilómetros.
-¿Porque respondiste por mi?- pregunto
-Por que, no querías ir con el ¿cierto?- no sabia que decir, todo el coraje que había juntado se había esfumado rápidamente.-¿Cierto?-volví a preguntar al ver que no contestaba.
-No puedes decidir sobre mi Jacob. Elegiste tu camino, déjame elegir el mío. –esas palabras me dolieron. Como explicarle que mi camino era junto a ella? ¿Que era lo único que necesitaba para vivir?
-¿Hasta nunca Reneesme?-me recordó, ella estaba sufriendo aun mas que yo. Me arrepentí por todo lo que hice y desee jamás haber pronunciado esas palabras.
-¿Te dije que te odiaba? ¿Te dije que quería dejar todo atrás? – dije mientras me acercaba aun mas a ella hasta quedar a solo centímetros- No puedo quitarte de mi mente.
-Aprenderás- dijo fríamente dijo mirando hacia abajo intentando no cruzar su mirada con la mía
-Pedirle a mi cabeza que deje de pensar en ti es como pedirle a mi corazón que deje de latir.-me acerque mas intentando que vea la sinceridad de mis palabras. No podía dejar de pensar en ella simplemente era algo imposible. Aunque lo intentara no quería olvidar los momentos perfectos que algunas vez habíamos pasado.
-Lo siento por todo lo que dije…e hice-agregué recordando ese día que nos encontramos en la playa.
Cada vez me aproximaba más a ella. Deseaba besarla más que nada en el mundo. Volverla a sentir cerca de mí, y en eso la corriente eléctrica volvió a recorrernos cuando ella poso su mano en mi espalda. La mire a los ojos y en un segundo ya no estaba, había dado un par de pasos alejándose de mi, de nuevo.
-Eres mi sol Jake, no me quemes.-dijo suavemente mientras comenzaba a llorar y empezó a correr a toda velocidad por el bosque.
La hubiera seguido pero me quede paralizado en mi lugar. La había tenido tan cerca, y ahora simplemente no estaba. Me encontraba solo, perdido en mis pensamientos egoístas.
NUNCA ACABARA. CAP 41
Ya nada tenia sentido en mi vida. Solo pensaba en Nessie y en sus últimas palabras. El dolor ya era parte de mí. Ni siquiera correr me calmaba un poco. Intento sacarte de mi mente pero no puedo. No puedo dejar de hacerlo porque cada vez que pienso en ti mi corazón late y recuerda todo lo vivido, lo felices que fuimos juntos. ¿Por qué lo bueno dura poco?
Y lo peor es saber que todo pudo haber sido un hermoso cuento de hadas, pero solo es otro final feliz. Me alimento del pasado. De lo que vivimos juntos, de lo que éramos. Amo lo que solíamos ser y estoy locamente enamorado de nosotros dos juntos.
Ya habían pasado tres semanas o más. Yo seguía tirado en la cama a pesar de ser las cinco de la tarde. Unas pisadas se acercaban a gran velocidad. Supuse que era alguno de los chicos para ver si seguía vivo. Entró Embry con cara de pánico.
-Jake, ella se ira- ¿Qué? Mi cabeza no lograba procesar lo que acababa de oír.
-No puede ser.
-Si, acaba de ir a despedirse de Claire.
-Debo encontrarla-si no lo hacia jamás me lo perdonaría. Ya bastante dolor me causo no verla, si se iba no se como sobreviviría.
Salí por la puerta trasera y entré en fase sin preocuparme por romper toda mi ropa. Supuse que estaría en su cabaña preparando todo así que corrí lo más rápido que pude.
Antes de llegar distinguí su aroma muy reciente. Volví a mi forma humana y me vestí con unos pantalones que teníamos guardados en un tronco de árbol por si había alguna emergencia.
Unas gotas comenzaron a caer y me dejaron empapado de pies a cabezas. Corrí hacia la casa más velozmente. Si no llegaba en cuestión de segundos me derrumbaría allí mismo.
Visualicé la casa a unos pocos metros y no dude al entrar. Mi respiración se hacia cada vez mas entrecortada y mi corazón latina violentamente.
-Dime que no es cierto- dije apenas la vi. Sentí un gran alivio al verla pero pronto al ver su expresión la mía cambio para hacerse notar claramente el dolor que sentía.
-Dime que no es cierto-suplique al ver que no contestaba. Unas gotas saladas cayeron por mi cara y note que no eran de la lluvia.
Ella estiro sus brazos para abrazarme. Luego de tantos días veía una luz al final de este túnel gris y oscuro. Pero todo volvió a ser como antes cuando de repente bajo sus brazos para pegarlos a su cuerpo.
-Sabias que este día llegaría Jacob- su voz denotaba cansancio y angustia.
-Por favor no te vallas, no me puedo acostumbrar a un mundo sin ti. Probablemente me mataría.-su rostro se crispo de horror. Camino en mi dirección pero me esquivo y apoyo una mano sobre la puerta.
-Debo terminar de empacar
-No Reneesme, tu no vas a ningún lado-camine rápidamente hasta situarme junto a ella-Eres única y te amo ¿Qué no lo entiendes? –la tome de los brazos e intente mirar sus hermosos ojos color chocolate pero mantenía su cabeza gacha.
-¿Que tienes Jacob?-pregunto de repente
-¿Qué?- no entendí lo que pretendía decirme
-¿Qué tienes Jacob? ¿Qué tienes que me haces pensarte a diario? ¿Qué tienes que me haces recordarte en cada respirar?- mi respiración se corto al escuchar esas palabras. Empezó a sollozar y creí que todo esto pasaría. Que seria como había sido desde siempre.
-Lo siento Jacob, mi decisión esta tomada.
-Esta bien me voy-logré articular, la respiración aun me fallaba. La solté y vi como su rostro se bañaba en lágrimas.
-Solo tengo que preguntarte algo- necesitaba saber eso o no podría seguir viviendo. Nuestros ojos por fin se encontraron y me vi reflejado en ellos.
-¿En verdad se acabó?
-Y-yo-tartamudeó ante mi pregunte. No sabía que decir pero yo sabía la respuesta. No.
-Estoy parado bajo la lluvia, por ti; Y necesito saber si esto en verdad terminó. –Avance más y más hasta quedar a centímetros de ella. Necesitaba oírlo de sus labios.
-Contéstame con el corazón- le dije el ver como dudaba.
-Nunca se va a acabar- me prometió, mientras sus brazos se enlazaban a mi cuello y juntaba sus labios con los míos en ese tan esperado beso.
Volví a sentir que respiraba, que vivía. Sabia que esto no podía terminar de esa forma, estábamos destinados a estar juntos y esto lo probaba. Fue el beso más hermoso de toda mi vida y volver a sentirla cerca mío era como estar en el cielo.
Luego de un rato nos separamos y juntó nuestras frentes.
-Lo siento…y te amo.
-Yo también te amo-dijo y luego volvió a posar sus labios contra los mios.
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"Y aléjate de mí amor. Yo sé que aún estás a tiempo. No soy quien en verdad parezco y perdón, no soy quien crees, yo no caí del cielo.."
Aléjate de mí - Camila
(Esta canción me hace llorar XD)
Siento dejarlas solas tanto tiempo, pero tengo un montón de tarea atrasada, qe se supone que era "tarea de vacaciones" pero unas vacaciones con tarea no son vacaciones ¿cierto? Jaa. Así que decidi no acerla en las vacaciones. Por suerte los maestros nos han dado como un día o dos para terminarla XD. Chequen lo que tengo que hacer: un modelo bn extraño de mátemáticas, de figuras qe se convuerten en otras figuras, Estudiar para el exámen de DHP, Hacer mi writting de la clase de L.P (algo asi como ingles), hacer y practicas mi speaking de L.P, Hcaer unos modelos de unos átomos bn extraños de Química, Estudiar Geometría o algo así, escribir un cuento sobre como será la vida en el 2029 sin petróleo, hacer el boseto del taller de Dibujo, investigar el no. telefónico de la veterinaria a la que va Sam, investigas sobre las clases de batería y Aprenderme la Vida de B.P (Baden Powell fundador del escultismo). Todo eso para esta semana. -.-"
Bueno, ya m dejo de tanta cháchara Ja, y paso a lo importante. laganadora del tercer lugar del concurso Jacob's POV:
Valentina (Vershy)
13 años
Argentina
www.somethingmoree.blogspot.com
¡Felicidades!
Me gustaron mucho estos caps (ya que esta chava no se limitó a escribir un solo cap y eso m gusto XD ja) y aunqe tiene algunas faltas de puntuación y comillas, se nota que tiene potencial.
Espero que a ustedes también les guste. :D
Pronto publicaré. ;)
¿¡QUE HICE!?. CAP 28
Salí de entre los arboles y vi la peor imagen de mi vida. Ness estaba acostada en un banco besándose con un asqueroso humano. No podía creerlo, no quería creerlo. Nada tenia sentido. Ella me amaba, o eso me había jurado cientos de veces.
No podía moverme, no sentía las piernas. Sentía un angustioso dolor en el pecho. Comencé a sentir pequeños temblores recorrer mi cuerpo e intente calmarme pero era imposible. La persona que mas amaba en el mundo me había engañado con ese.
El odio empezó a surgir de los más profundo de mi ser pero no se comparaba con el dolor. Quería matar a esa idiota por haberme robado la vida. Porque si, nessie era mi vida. Era la única razón por la cual respiraba, por la que me levantaba todas las mañanas.
-¿Te gusto, cierto?-le pregunto el chico. Eso me puso aun per lo mataría en cuanto tuviera la oportunidad.
Reneesme se levantó del banco y me vio. Todo lo que había sentido antes no se comparaba con el dolor y la decepción que sentía ahora. Ella era tan hermosa, tan perfecta. Pero eso no cambiaba nada, ella había elegido y lo eligió a el.
Salí corriendo por el bosque, no aguantaba mas mirar como mi vida se hacia pedazos. Sentí unas suaves pisadas correr a toda velocidad detrás mío y como me llamaba.
-Jake!-gritaba para que yo me detuviera, demasiado tarde.
Llegue a la push mientras ella seguía llamándome. Paré bruscamente y la miré mientras los temblores volvían a mí. Su rostro estaba bañado en lágrimas al igual que el mío. No podía verla así, llorando desconsoladamente, pero tampoco podía sacarme la imagen de ella besando a otro.
¿Cómo podría vivir sin el ser más bello que existía en el mundo? Sin sus abrazos, sin sus caricias. No me imaginaba una vida sin ella simplemente eso era imposible.
-“!¿Por el resto de nuestra eternidad?¡”-la cité recordando nuestro casamiento de hoy a la tarde. Sus palabras retumbaban en mi mente y me cortaban como afilados cuchillos.
-Jake…yo…solo déjame explicarte-dijo llorando aun mas. No entendía como era capaz de decirme eso. Parecía que lo único que buscaba era dañarme aun más. ¿Porque rayos no se iba y me dejaba en paz?
-¡¿Explicarme que reneesme?!, ¿¡Que dices que me amas y luego te vas y te besas con un humano!?-solté las palabras intentando que eso me calmara un poco. El dolor era insoportable. Hubiera preferido morir antes que saber que Nessie no me amaba, y allí estaba. Ella intentando justificarse y yo acá, parado como un idiota llorando, recordando los mejores momentos que pasé con ella.
-En verdad…No es lo que tu crees-dijo con un hilo de voz.
Me paré frente a ella así podría notar como me sentía. Recordé la escena de hace unos minutos y le dije lo más fríamente que pude:
-Estuve el tiempo suficiente para saber exactamente que era-El dolor iba aumentando mas y mas. Ya no podía siquiera mirarla a la cara.
-Hasta nunca Reneesme-dije mientras le lanzaba una ultima mirada llena de dolor y furia.
Me eche a correr rápidamente intentando alejarme lo más posible de ella. No quería que me siguiera mintiendo, yo había visto muy bien lo que estaba haciendo con ese chico.
Ya estaba bastante alejado pero aun lograba escucharla. Estaba llorando.
-Jacob te amo-gritó. Dejé de correr, y vi como comenzaba a venir en mi dirección. Llego en menos de diez segundos e intento acercarse más a mí. Retrocedí abruptamente, no quería tenerla cerca, ella era todo para mi y me había defraudado.
-¿Cómo me veo?¿Acaso parezco el mago de Oz?¿Que quieres mi cabeza o mi corazón? Pues vamos, tómalos, llévate todo lo que tengo.-le susurre intentando que no notara el dolor de mis palabras.
Su rostro se cubrió de más lágrimas, parecía a punto de desmayarse y sus piernas temblaban bajo su peso. Comencé a ver todo borroneado y me di cuenta que al igual que ella, también yo estaba llorando. Le hice un leve asentimiento de cabeza y me adentre en el bosque. No soportaría ni un minuto más allí.
Corría intentando que todo quedara atrás. Entre en fase para poder correr mas rápido y descubrí que el dolor seguía impregnado en mi, siempre lo estaría y yo lo sabia muy bien.
Corría sin rumbo entre los arboles, deseaba irme lejos. Lejos de ella, lejos de todos los recuerdos, lejos de mi mismo.
LLAMADA.CAP 33
No sabia hace cuanto tiempo me había ido lejos. Cuando uno corre sin sentido pierde toda noción del tiempo. Lo único que hacia era correr, correr y cazar de vez en cuando.
Pero la mayoría del tiempo me la pasaba intentando no pensar, no pensar en el porque. Porque si estábamos completamente bien. Porque si ella era todo para mi. Porque me hacia esto? ¿Había echo algo mal?
Esto no tenia sentido, ella había dejado en mi una marca en mi que jamás desaparecería. Cargaría con ella cada día de mi vida, hasta el final de mi existencia. Cuando alguien sufre un daño, un daño muy grande, lo marca para siempre. Y eso me pasaría a mí. Si, seguiría con mi visa, ¿pero que sentido tendría?
Me detuve para tomar agua en un pequeño arroyo y vi tirado un móvil, seguramente se le había caído a un excursionista cuando pasaba por el lugar. Cambié de fase, que extraño se sentía ser humano de nuevo. El dolor pesaba aun mas en esta forma asique decidí terminar rápido con esto.
Tome el móvil y llame a casa de Billy, me había ido sin dar muchas explicaciones y seguramente estaría preocupándose, aunque de seguro los de la manada ya le habrían informado mi paradero.
Contestó en unos pocos segundos.
-Diga-
-Papa, soy yo
-Jake, donde te has metido? Estaba tan preocupado-se puso como loco, ya me lo esperaba.
-Todo esta bien, ya basta con tanto escándalo
-Solo necesito saber que estas bien hijo-
-Si papa estoy bien- no podía decirle que estaba a punto de agonizar de dolor.
-Espera llaman a la puerta-
Escuché como se alejaba con su silla de ruedas y unos murmullos que no logré distinguir. De repente escuché una voz hermosa, la más perfecta que había oído en mi vida.
-Jake?-no podía ser, ella estaba en mi casa. No podía argumentar palabra, una lagrima callo por mi rostro.
-¿Jake?-volvió a preguntar con un tono de voz apenas audible y sin pensar corte el teléfono. Sabía lo mucho que me dolería si volvía a hablar con ella ahora.
Me senté en la hierba dejando que la angustia se apoderara de mi. Luego de unos segundos el móvil comenzó a sonar. Dude si atender o no, tal vez era Billy, si lo mas seguro era que fuera el.
-Bueno-dije tratando de sonar lo más duro posible.
-Jake!-grito nessie aliviada al otro lado. Me había equivocado, la muy testaruda se había memorizado el número, Me arrepentí de no haberme fijado en el identificador antes de atender.
-¿Si?-dije cortante.
-Vuelve, por favor vuelve.
-No puedo-enserio no podía.
-Claro que puedes! Solo tienes que… tienes que querer.
-Exacto, solo tengo que querer-¿Como decirle que me moría de ganas de verla? De estar con ella, de abrazarla -Pero no… quiero.- Mentirle me dolía, pero sabía que seria peor decirle la verdad.
-C-creo que esta bien –dijo titubeando y cortó.
Me pare rápidamente y volví a mi fase de lobo. Esto se sentía mejor, no bien, pero mejor. Corría como lo llevaba haciendo valla quien a saber cuanto y me deje llevar por mis instintos, olvidando así por un tiempo a Reneesme Carlie Cullen.
SAN VALENTIN. CAP 35.
Volví a mi casa. Los días eran total y completamente monótonos. No hacia nada, no tenia fuerzas ni para parame de la cama apenas despertaba. Lo único que lograba que lo hiciera era aquella pequeña esperanza que aun guardaba en lo más profundo de mi ser. La esperanza de salir de mi casa y ver allí parada a Ness, perfecta como siempre, y saber que aun me amaba. Que pensaba en mi, igual que yo en ella y que todo lo que paso solo fue un malentendido.
Masoquista. Eso es lo que era. Solo me llenaba de fe y esperanza para darme cuenta que nada pasará y que yo seguiré aquí, tirado y solo. Porque no tenía a nadie. Los de la manada hacían todo lo posible para que yo saliera delante, incluso me habían llevado a Port Ángeles a ver chicas pero ninguna se parecía a ella, ni siquiera se le acercaban. Yo se que nuestro amor era inexistente, pero solo seguíamos creyendo. Al menos yo lo hacia. Intente olvidarme de ella, y simplemente no pude.
Es por eso que acepte salir con aquella chica. Era bonita tenia que admitirlo, pero demasiado vanidosa, entre otras tantas cosas. Ya no se cuanto tiempo llevábamos saliendo de casualidad recordaba su nombre. Ivanna. Puaj, era horrible. Lo único que hacia era alagarse a si misma.
Pasar mi tiempo con ella no apagaba el dolor, solo lo intensificaba aun mas. Todo lo que digiera me recordaba a Reneesme y no por parecerle, mas bien todo lo contrario. Ness era dulce, cariñosa, divertida, para nada arrogante, era perfecta. En cambio Ivanna era testaruda, caprichosa y muy malcriada. Lo peor es que estaba obsesionada conmigo y como hoy era San Valentín me había, digamos algo así como obligado a ir a la playa con ella.
Me vestí con lo primero que encontré y me preparé para la tortura. Tocaron la puerta tres veces y fui rápidamente a ver quien era. Ivanna estaba parada allí con cara de idiota y sostenía una caja de bombones en las manos. Había olvidado comprarle un regalo, de seguro me mataría.
-Feliz dia!!-dijo muy emocionada mientras me abrazaba y me entregaba la caja.
-Si igual a ti-dije tratando de parecer sincero, un fracaso total.
-¿Y tu no tienes un regalo para mi?- dijo con cara acusadora.
-Claro, lo iré a buscar.-
Entre en la cocina y en el medio de la mesa había un ramo de flores en un vaso. Lo tome sin pensar y fui a entregárselo a Ivanna.
-Gracias, no debiste hacerlo-si claro.
-Bien, vamos?-pregunte, ya quería que este día terminara.
Pasamos todo el día en la playa. Ya era tarde y caminábamos hacia mi auto de la mano cerca de la orilla del mar. Cuando de pronto mire hacia el frente y la vi. Allí parada entre unas rocas estaba ella. No puede evitar sentir alegría al verla y saber que estaba bien, pero el dolor no tardo en llegar.
-¿Nessie?-dije en voz apenas audible. Debía cerciorarme de que no era producto de mi imaginación. Una lágrima descendió por su mejilla al escuchar mi voz.
-¿Qué pasa amor?-dijo Ivanna melosamente para darle celos a Nessie. Ellas nunca se habían llevado bien y seguro estaba disfrutando viéndola sufrir.
Eso fue lo que cambio todo. Ness comenzó a llorar a salió corriendo. No podía creer el dolor que le había causado. Pensar en eso fue peor para mí, ahora no solo sentía dolor y angustia, también me sentía culpable. Culpable por haberla traicionado de esta manera saliendo con Ivanna. Culpable por hacerla sufrir. Culpable por todas las lagrimas que había derramado por mí. Porque lo sabia, ella aun me amaba.
VETE, SOLO VETE. CAP 37
Desperté gracias a los zarandeos de mi padre. ¿Qué quería? Mire mi reloj, eran las dos de la mañana.
-Que quieres?-dije medio dormido.
-Seth acaba de pasar por aquí-lo mire con cara de yamiquemeimporta y apoye la cabeza en la almohada para volver a dormir.-Nessie tuvo un accidente, esta inconsciente en su casa, Carlisle esta tratando de hacer que reaccione pero para que no despierta.
No, Nessie no. Desee con todas mis fuerzas que esto fuera un muy mal sueño. Nessie estaba grave y era todo por mi culpa, por mi maldita culpa. No tenia tiempo que perder. Me pare de un salto y me puse los pantalones. Tenia que ir allí y hablar con ella, bueno cuando despierte. Pero no pensaba dejarla ni un segundo más sola. Todo era mi culpa, si simplemente hubiera echo caso a lo que mi corazón me decía. Que debía estar con ella, pero no, me deje ganar por mi orgullo.
Billy se paró frente a la puerta cubriéndome el paso cuando intenté salir.
-No iras a ninguna parte. Es muy tarde y no creo que seas muy bien recibido en esa casa. Además, Seth dijo que nos avisaría cualquier novedad. No te preocupes, ella estará bien.
No podía esperar hasta mañana, solo a que Billy estuviera lo suficientemente dormido como para no escucharme.
-Tiene razón, me pasaré por allí mañana-mentí de la forma mas convincente que pude rezando porque se largue de aquí.
-Adiós hijo-dijo, pero al haber traspasado la puerta giro y me dijo:
-Y a la noche cuando intentes escapar recuerda que toda la manada esta rondando la casa, por si las moscas.
Claro, ahora necesitaba niñeras. Con todo lo que sentía no me había percatado de ellos. Podía olerlos perfectamente desde aquí, todos estaban. Me recosté nuevamente sin intentar conciliar el sueño, sabia que no lo lograría. Podía oír como la brisa golpeaba los arboles, las fuertes pisadas de mis amigos y los ronquidos de Billy. Caí en la inconsciencia luego de varias horas de pensar y pensar.
Apenas desperté corrí a mi auto sin pensarlo dos veces y me dirigí por el camino ya conoció a la casa de los Cullen. Veía su rostro en mi cabeza, no había forma que dejar de pensar en ella, haga lo que haga. Jamás pensé que esto terminaría de esta manera, y se que tu tampoco. Los dos estábamos destinados a estar juntos ¿Por qué pasó lo que pasó? Esa era una de mis preguntas favoritas últimamente, ¿Por qué?
Llagué antes de lo esperado y entre sin llamar, sabia que si lo hacia seria imposible pasar.
Subí las escaleras y me encontré a Edward con el semblante preocupado.
-Donde esta Nessie?-pregunté rápidamente. No se supone que es un vampiro porque no se apura.
-No vas a ir con ella Jacob, ya le has hecho el daño suficiente-dijo con tono amenazador y cortante. Bien yo no era el único que pensaba que era culpa mía.
-¡Me necesita!, y yo a ella-mi voz apenas fue un susurro. Necesitaba verla y no me iba a rendir tan fácil.
-¡¿Si la necesitabas porque te fuiste?!-Bella apareció en una esquina y me escupió las palabras en la cara. Ni siquiera yo podía contestar eso. No se por que lo hice, porque soy un idiota tal vez? Pero mi decisión ya esta tomada y no la dejaría otra vez.
-No la voy a dejar-
-Pues deberías, por que por tu maldito plan ¡¡casi se mata!!
Esas palabras me golpearon fuerte, tal vez por el motivo de saber que eran verdad, pero seguí discutiendo.
-No puedo dejarla Edward, ella es parte de mí.
-Pues entonces tendrás que pasar sobre nosotros-lo que faltaba. La barbie siempre tan cariñosa. Pero no me importo, si tendría que luchar contra todos ellos lo haría.
Un aparato medico comenzó a largar pitidos muy constantes. ¿Y si le pasaba algo a Nessie? ¿Y si jamás volvía a verla?
Rápidamente toda su familia entro en la habitación y yo no me quede atrás. Quede shokeado al verla ahí tirada en la cama tan indefensa mientras Carlisle le examinaba.
Cuando este termino Reneesme por fin me vio. En su rostro se notaba el dolor que sentía. Me odiaba por causarle eso, se suponía que yo tenia que protegerla no herirla.
Comencé a avanzar lentamente hacia ella. Edward y Rosalie sisearon pero los ignoré. Legue hasta donde estaba y vi que unas lagrimas amenazaban por salir. Toque suavemente su mejilla pero ella corrió su rostro, dejando mis dedos en el aire. Eso fue como miles de cuchilladas para mí. Toda esperanza que hubiera tenido había desaparecido.
-Vamos Jacob es hora de irte-me dijo Jasper, seguramente al sentir mi deplorable estado de animo. ¿Cómo alguien soportaba vivir con ellos?
-No-dije cortante y una lágrima recorrió la mejilla de Ness.
-Jacob-Carlisle, como siempre, haciendo todo bien.
-No- repetí, aun no era tiempo de irme.
El doctor puso una mano en mi hombro para intentar alejarme pero yo respondí con un gruñido alertando a toda la familia.
-Vete Jacob, solo vete- no podía estar diciéndome esto. Sentía mis piernas flanquear, todo mi cuerpo se tenso al oír esas palabras. Ella ya no me amaba y no deseaba verme. Su rostro crispado en dolor y bañado en lágrimas me puso aun peor. Sentí que unas manos tiraban de mí hacia fuera. Yo no opuse resistencia, no me sentía capaz. Antes de que me alejaran del todo logre rosar su mano y depositar en ella la pulsera que le había regalado hace unos años atrás. Se le había roto en el accidente y Seth junto los pedazos y mes los trajo.
Sentí como una parte de mi se quedara allí. Ya no me sentía completo, algo me faltaba. Necesitaba respirar pero no podía hacerlo sin ella. Simplemente no podía.
No se como me las arregle para llegar a mi casa pero lo hice. Corrí hacia mi habitación y me tumbe en la cama. Al instante comenzaron a salir lágrimas y más lágrimas de mis ojos. Me sentía un idiota. Un completo idiota. Veía su rostro en todas partes. Para donde mirase ella estaba allí.
NO ME QUEMES. CAP 39
Y así pasaron no se cuantos días. Mentira, contaba hasta el ultimo segundo. Dos semanas, tres días y tres horas de la última vez que vi a Nessie. Ya ni siquiera salía de casa. Todos habían dejado de insistirme y me dedicaba a tratar de no pensar.
Los días eran infiernos y cada vez se ponían peor. Había llegado a un punto en el que parecía más un zombi que un humano. La tortura era interminable, debía hacer algo y rápido.
Y que fue lo único que se me ocurrió? Ir a ver a Nessie. Debía hacer que comprenda que yo jamás quise lastimarla. Hoy de seguro estaría en la escuela, iría a buscarla allí.
Me dirigí hasta allí lentamente pensando en que le diría, pero al llegar no tenia ni idea de que hacer. Aparque en el estacionamiento y comencé a buscarla con la mirada, deseando tener algo bueno que decir en cuando la tuviera cerca.
La vi hablando de nuevo con el usurpador, ese tal Chris. Corrí prácticamente hacia ellos y llegue lo demasiado cerca como para escuchar que el la invitaba a salir. No, no y no. Jamás saldrían juntos. Reneesme estaba a punto de contestar pero me interpuse entre ellos.
-No-solté mientras mi cuerpo comenzaba a temblar a causa de mi nerviosismo. Las cosas no podían salir peor que llego Ivanna corriendo. Me había olvidado de ella completamente. Nunca fuimos nada, solo dos humanos engañándose a si mismos.
-Jake, ¿Qué te sucede?- me dijo mientras me jalaba del brazo como si tuviera seis años.
-Ya te dije que me dejas en paz Iliana o como quieras que te llames-el cambio de nombre fue una muy buena idea y todos los presentes se aguantaron para no reír.
-No eres su dueño, ya no eres parte de su vida-dijo chris pero no me importo yo sabia que aun formaba parte de ella.
-Aléjate de ella, si quieres conservar tu cabeza en su sitio.
-¿Me estas retando?-era el primero que se animaba a desafiarme de ese modo. Le gruñí y vi como varios alumnos se quedaban a mirando al pasar. Nessie debió haber notado mis grandes estremecimientos, asique me tomo de la mano y me dirigió hacia el bosque. Una corriente eléctrica nos recorrió a ambos al entrelazar nuestras manos y supe que no todo estaba perdido.
-¿Planeas que lleguemos hasta Canadá caminando?-pregunte en tono bromista, ya nos habíamos alejado varios kilómetros.
-¿Porque respondiste por mi?- pregunto
-Por que, no querías ir con el ¿cierto?- no sabia que decir, todo el coraje que había juntado se había esfumado rápidamente.-¿Cierto?-volví a preguntar al ver que no contestaba.
-No puedes decidir sobre mi Jacob. Elegiste tu camino, déjame elegir el mío. –esas palabras me dolieron. Como explicarle que mi camino era junto a ella? ¿Que era lo único que necesitaba para vivir?
-¿Hasta nunca Reneesme?-me recordó, ella estaba sufriendo aun mas que yo. Me arrepentí por todo lo que hice y desee jamás haber pronunciado esas palabras.
-¿Te dije que te odiaba? ¿Te dije que quería dejar todo atrás? – dije mientras me acercaba aun mas a ella hasta quedar a solo centímetros- No puedo quitarte de mi mente.
-Aprenderás- dijo fríamente dijo mirando hacia abajo intentando no cruzar su mirada con la mía
-Pedirle a mi cabeza que deje de pensar en ti es como pedirle a mi corazón que deje de latir.-me acerque mas intentando que vea la sinceridad de mis palabras. No podía dejar de pensar en ella simplemente era algo imposible. Aunque lo intentara no quería olvidar los momentos perfectos que algunas vez habíamos pasado.
-Lo siento por todo lo que dije…e hice-agregué recordando ese día que nos encontramos en la playa.
Cada vez me aproximaba más a ella. Deseaba besarla más que nada en el mundo. Volverla a sentir cerca de mí, y en eso la corriente eléctrica volvió a recorrernos cuando ella poso su mano en mi espalda. La mire a los ojos y en un segundo ya no estaba, había dado un par de pasos alejándose de mi, de nuevo.
-Eres mi sol Jake, no me quemes.-dijo suavemente mientras comenzaba a llorar y empezó a correr a toda velocidad por el bosque.
La hubiera seguido pero me quede paralizado en mi lugar. La había tenido tan cerca, y ahora simplemente no estaba. Me encontraba solo, perdido en mis pensamientos egoístas.
NUNCA ACABARA. CAP 41
Ya nada tenia sentido en mi vida. Solo pensaba en Nessie y en sus últimas palabras. El dolor ya era parte de mí. Ni siquiera correr me calmaba un poco. Intento sacarte de mi mente pero no puedo. No puedo dejar de hacerlo porque cada vez que pienso en ti mi corazón late y recuerda todo lo vivido, lo felices que fuimos juntos. ¿Por qué lo bueno dura poco?
Y lo peor es saber que todo pudo haber sido un hermoso cuento de hadas, pero solo es otro final feliz. Me alimento del pasado. De lo que vivimos juntos, de lo que éramos. Amo lo que solíamos ser y estoy locamente enamorado de nosotros dos juntos.
Ya habían pasado tres semanas o más. Yo seguía tirado en la cama a pesar de ser las cinco de la tarde. Unas pisadas se acercaban a gran velocidad. Supuse que era alguno de los chicos para ver si seguía vivo. Entró Embry con cara de pánico.
-Jake, ella se ira- ¿Qué? Mi cabeza no lograba procesar lo que acababa de oír.
-No puede ser.
-Si, acaba de ir a despedirse de Claire.
-Debo encontrarla-si no lo hacia jamás me lo perdonaría. Ya bastante dolor me causo no verla, si se iba no se como sobreviviría.
Salí por la puerta trasera y entré en fase sin preocuparme por romper toda mi ropa. Supuse que estaría en su cabaña preparando todo así que corrí lo más rápido que pude.
Antes de llegar distinguí su aroma muy reciente. Volví a mi forma humana y me vestí con unos pantalones que teníamos guardados en un tronco de árbol por si había alguna emergencia.
Unas gotas comenzaron a caer y me dejaron empapado de pies a cabezas. Corrí hacia la casa más velozmente. Si no llegaba en cuestión de segundos me derrumbaría allí mismo.
Visualicé la casa a unos pocos metros y no dude al entrar. Mi respiración se hacia cada vez mas entrecortada y mi corazón latina violentamente.
-Dime que no es cierto- dije apenas la vi. Sentí un gran alivio al verla pero pronto al ver su expresión la mía cambio para hacerse notar claramente el dolor que sentía.
-Dime que no es cierto-suplique al ver que no contestaba. Unas gotas saladas cayeron por mi cara y note que no eran de la lluvia.
Ella estiro sus brazos para abrazarme. Luego de tantos días veía una luz al final de este túnel gris y oscuro. Pero todo volvió a ser como antes cuando de repente bajo sus brazos para pegarlos a su cuerpo.
-Sabias que este día llegaría Jacob- su voz denotaba cansancio y angustia.
-Por favor no te vallas, no me puedo acostumbrar a un mundo sin ti. Probablemente me mataría.-su rostro se crispo de horror. Camino en mi dirección pero me esquivo y apoyo una mano sobre la puerta.
-Debo terminar de empacar
-No Reneesme, tu no vas a ningún lado-camine rápidamente hasta situarme junto a ella-Eres única y te amo ¿Qué no lo entiendes? –la tome de los brazos e intente mirar sus hermosos ojos color chocolate pero mantenía su cabeza gacha.
-¿Que tienes Jacob?-pregunto de repente
-¿Qué?- no entendí lo que pretendía decirme
-¿Qué tienes Jacob? ¿Qué tienes que me haces pensarte a diario? ¿Qué tienes que me haces recordarte en cada respirar?- mi respiración se corto al escuchar esas palabras. Empezó a sollozar y creí que todo esto pasaría. Que seria como había sido desde siempre.
-Lo siento Jacob, mi decisión esta tomada.
-Esta bien me voy-logré articular, la respiración aun me fallaba. La solté y vi como su rostro se bañaba en lágrimas.
-Solo tengo que preguntarte algo- necesitaba saber eso o no podría seguir viviendo. Nuestros ojos por fin se encontraron y me vi reflejado en ellos.
-¿En verdad se acabó?
-Y-yo-tartamudeó ante mi pregunte. No sabía que decir pero yo sabía la respuesta. No.
-Estoy parado bajo la lluvia, por ti; Y necesito saber si esto en verdad terminó. –Avance más y más hasta quedar a centímetros de ella. Necesitaba oírlo de sus labios.
-Contéstame con el corazón- le dije el ver como dudaba.
-Nunca se va a acabar- me prometió, mientras sus brazos se enlazaban a mi cuello y juntaba sus labios con los míos en ese tan esperado beso.
Volví a sentir que respiraba, que vivía. Sabia que esto no podía terminar de esa forma, estábamos destinados a estar juntos y esto lo probaba. Fue el beso más hermoso de toda mi vida y volver a sentirla cerca mío era como estar en el cielo.
Luego de un rato nos separamos y juntó nuestras frentes.
-Lo siento…y te amo.
-Yo también te amo-dijo y luego volvió a posar sus labios contra los mios.
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"Y aléjate de mí amor. Yo sé que aún estás a tiempo. No soy quien en verdad parezco y perdón, no soy quien crees, yo no caí del cielo.."
Aléjate de mí - Camila
(Esta canción me hace llorar XD)
jueves, 8 de abril de 2010
Llegaron. Cap.59.
Sentí como me empezaban a temblar las manos, de ira. Mi visión se puso ligeramente roja por los bordes y en la boca tenía un ligero pero constante sabor a metal.
Había perdido todo sentimiento de culpa y afecto hacia Ethan…
Escuché que Ethan se acercaba a mí. Traté de ver por encima de mi ira y dirigirme a mi destino original: La biblioteca.
Terminé de recorrer el pasillo y crucé rápidamente las grandes y pesadas puertas e madera, adornadas con oro sólido.
Tomé asiento en la primera mesa que ví; era de mármol sólido, en las patas delanteras tenía esculpidos dos ángeles, quienes tenían una mueca de dolor desgarradoramente hermosa.
Abrí la libreta en un intento de aparentar que estaba haciendo algo. Sabía que Ethan no tardaría en buscarme para seguir con su farsa.
La decepción y la ira me estaban llenando por dentro, mientras yo, tenía que apretar los dientes y concentrarme en la suave superficie rosada del escritorio para evitar levantarme y armarle un griterío a Ethan. No podía hacer eso. Los Vulturis se enterarían de que yo ya sabía su plan, y sin pensarlo dos veces, se desharían de mí.
Sentía la adrenalina corriendo a una velocidad extraordinaria corriendo dentro de mí, llenando cada espacio de mi ser.
En medio de mi torbellino de sentimientos, escuché las suaves y casi silenciosas pisadas de Ethan acercándose a la biblioteca.
Tomé aire una vez más. Aunque doliera.
-¿Encontraste algo bueno? – preguntó mientras se recargaba en la parte delantera del escritorio; quedando cara a cara.
- Sí –contesté con frialdad.
Él notó mi hostilidad y en su rostro se desdibujó la sonrisa que traía, para ser remplazada por un gesto de desconcierto.
-Pero si no estás leyendo nada – dijo.
Me estaba acercando más al borde del alféizar.
- No siempre leyendo te enteras de cosas Ethan – dije mientras hacía garabatos en la hoja – A veces sólo tienes que… escuchar.
La última parte, la dije con la frente en alto mientras examinaba su reacción. Un brillo de preocupación centelleó en sus ojos color carmín.
- Y…¿de qué te enteraste?.
Sin pensarlo, me lancé al vacío.
- De que, no todo es lo que parece; de que ya hay un nuevo significado para la palabra egoísta y de que tus “amigos” te pueden usar como carnada. – solté con toda la hostilidad que pude.
La mandíbula de Ethan se cayó y pareció que le hubieran dado un golpe en el estómago, sacándole todo el aire.
- N…Nessie – balbuceó – no…
- “¿¡Nessie, no es lo que piensas!?” – dije imitando su voz a la perfección - ¿Entonces que era Ethan? ¿Su reunión de té? – dije alzando la voz. – Por que yo no ví ninguna tetera.
-No, Nessie, no – dijo, con un ligero tono de súplica.
Me paré del asiento.
- ¡¡Me utilizaste Ethan!! – dije mientras algunas lágrimas se acumulaban en mis ojos, por la ira y decepción - ¡Los utilizaste a ellos!. Les diste un plan para obtener lo que ellos querían, y a cambio, tenerme por un tiempo. Pero ¿adivina qué Ethan? ¡Mi familia es demasiado lista! ¡Demasiado lista como para lanzarse en una misión suicida!.
- No Renesmee... – dijo mientras llegaba a mi lado y trataba de tomar mi rostro entre sus manos.
- No me toques – le dije entre dientes cuando ví su intención.
Bajó sus manos, en un ademán cansado.
- No te utilicé a ti – dijo, y la muda súplica de sus ojos, brilló – fue a tu familia – susurró.
- ¡Vaya!, Eso definitivamente cambia las cosas – dije con sarcasmo mientras le impregnaba una buena dosis de ácido.
Lo rodeé mientras él estaba en un estado de shock. Justo cuando cruzaba el umbral de la biblioteca, Ethan corrió hacia mi a velocidad vampírica y me tomó del brazo, girándome para que lo viera de frente.
Una sensación de remordimiento me apretujó el estómago. Nunca había visto a Ethan tan desesperado y…vulnerable. Su usual expresión de alegría y confianza en sí mismo habían desaparecido por completo. La expresión de rostro era tan sincera, que me hizo preguntarme si la anterior solo era una máscara.
- Tienes que entenderlo – susurró – te necesito.
- Yo no soy… – pensaba en decir el nombre de Julie, pero sabía que sólo empeoraría las cosas. –ella, Ethan. No puedes vivir en el pasado.
Con un ligero movimiento de hombros me quité su brazo de encima, mientras él se quedaba congelado con la misma expresión desoladora.
Ni si quiera había dado cinco pasos cuando el estruendo de algo rompiéndose lo inundó todo. Algunos pequeños golpes secos le siguieron y en menos de un latido, capté que eran: astillas.
Astillas. De una puerta de madera rompiéndose. De la puerta del vestíbulo principal. Tumultuosamente mi mente empezó a relacionar cosas.
Por encima de el revoltijo que había en mi mente noté que alguien gruñía. Los escuché tan nítidamente como si estuvieran a mi lado.
Con escalofrío de pánico, me dí cuenta de que reconocía esos gruñidos. Vampiros. Mi respiración se aceleró y sin pensarlo me encaminé de vuelta por el pasillo en donde había escuchado la conversación de Ethan. A la mitad se abría para entrar al vestíbulo.
Algo frío me tomó por los brazos, impidiéndome seguir. Solté un gritito y una de las manos que estaba en mis brazos me tapó con fuerza la boca.
- No hagas escándalo – susurró Ethan a mi oído. Sentí su frío aliento contra mi piel.
- Suéltame – le dije mentalmente mistras luchaba por liberarme.
No me había dado cuenta de que era más fuerte de lo que parecía.
“No falta mucho para que vengan.” Las palabras de Ethan se repitieron en mi mente.
Mi familia. Jacob. Cuando comprendí en verdad lo que pasaba, me dieron ganas de gritar como histérica.
Los ruidos en el vestíbulo se hicieron más fuertes y supuse que la pelea ya había empezado. Ni siquiera quería imaginarme a mi familia peleando contra los poderosos vampiros de la guardia; pero la imagen ya estaba formada en mi mente. Unas lágrimas se escaparon de mis ojos y la mano de Ethan se apretó más en contra de mi boca cuando un grito se me salió.
Varios miembros de la guardia, pasaron junto a nosotros, como sombríos fantasmas.
Sabía que Ethan no me iba a soltar, no me iba a dejar ir tan fácilmente; pero tenía que ir a luchar, eso estaba a mi favor.
Farfulló algo que no pude descifrar y un segundo después, estaba corriendo hacia la torre de los dormitorios, conmigo en sus brazos.
Con dificultad me quité la mano de mi boca.
- ¿Qué haces? Tengo que ir allá.
Me dirigió una mirada de. “Estasfueradetuscasillas” y siguió corriendo hasta llegar al último cuarto de la torre.
Era un pequeñísimo cuarto de madera que olía a moho. Tenía una cama desvencijada y un tragaluz sucio, por el cual sólo apenas y entraba un poco de luz. Puso mis pies en el suelo y con un empujoncito me metió.
- Está bien que no tenga la misma fuerza que un vampiro completo, pero puedo romper una puerta ¿lo sabes? – dije, molesta.
- Es por eso – dio dos pasos hacia atrás y alzó las palmas – que te pondré una pequeña protección.
Acto seguido noté como una capa casi invisible nos separaba.
Había pasado suficiente tiempo viendo practicar a mamá con sus escudos para saber que a eso se refería Ethan con “protección”.
- Puedes pelear todo lo que quieras pequeña, tú te quedas aquí. – dijo Ethan.
Quería responderle, pero él ya se había ido.
Tomé una lamparita de neche sin foco que estaba cerca y la arrojé contra el muro de madera. Haciéndose añicos.
No podía quedarme allí sentada sin hacer nada; una fisura debería de tener ese escudo…
-------------------------------------
Aquí en México son las 9.05 p.m .No es tan tarde. :D
Me gistó mucho mucho el cap.
Espero que a uds tmbn
Nos estamos viendoo
P.D: SI leo sus coments y quien dijo que mis "excusas" son tontas, se ve que no tiene vida social, por que cuando la tienes, te la pasa mucho tiempo en la calle, asi como yo [ja] :D
Grx a todas las demás por su incondicional apoyo! Besos
Había perdido todo sentimiento de culpa y afecto hacia Ethan…
Escuché que Ethan se acercaba a mí. Traté de ver por encima de mi ira y dirigirme a mi destino original: La biblioteca.
Terminé de recorrer el pasillo y crucé rápidamente las grandes y pesadas puertas e madera, adornadas con oro sólido.
Tomé asiento en la primera mesa que ví; era de mármol sólido, en las patas delanteras tenía esculpidos dos ángeles, quienes tenían una mueca de dolor desgarradoramente hermosa.
Abrí la libreta en un intento de aparentar que estaba haciendo algo. Sabía que Ethan no tardaría en buscarme para seguir con su farsa.
La decepción y la ira me estaban llenando por dentro, mientras yo, tenía que apretar los dientes y concentrarme en la suave superficie rosada del escritorio para evitar levantarme y armarle un griterío a Ethan. No podía hacer eso. Los Vulturis se enterarían de que yo ya sabía su plan, y sin pensarlo dos veces, se desharían de mí.
Sentía la adrenalina corriendo a una velocidad extraordinaria corriendo dentro de mí, llenando cada espacio de mi ser.
En medio de mi torbellino de sentimientos, escuché las suaves y casi silenciosas pisadas de Ethan acercándose a la biblioteca.
Tomé aire una vez más. Aunque doliera.
-¿Encontraste algo bueno? – preguntó mientras se recargaba en la parte delantera del escritorio; quedando cara a cara.
- Sí –contesté con frialdad.
Él notó mi hostilidad y en su rostro se desdibujó la sonrisa que traía, para ser remplazada por un gesto de desconcierto.
-Pero si no estás leyendo nada – dijo.
Me estaba acercando más al borde del alféizar.
- No siempre leyendo te enteras de cosas Ethan – dije mientras hacía garabatos en la hoja – A veces sólo tienes que… escuchar.
La última parte, la dije con la frente en alto mientras examinaba su reacción. Un brillo de preocupación centelleó en sus ojos color carmín.
- Y…¿de qué te enteraste?.
Sin pensarlo, me lancé al vacío.
- De que, no todo es lo que parece; de que ya hay un nuevo significado para la palabra egoísta y de que tus “amigos” te pueden usar como carnada. – solté con toda la hostilidad que pude.
La mandíbula de Ethan se cayó y pareció que le hubieran dado un golpe en el estómago, sacándole todo el aire.
- N…Nessie – balbuceó – no…
- “¿¡Nessie, no es lo que piensas!?” – dije imitando su voz a la perfección - ¿Entonces que era Ethan? ¿Su reunión de té? – dije alzando la voz. – Por que yo no ví ninguna tetera.
-No, Nessie, no – dijo, con un ligero tono de súplica.
Me paré del asiento.
- ¡¡Me utilizaste Ethan!! – dije mientras algunas lágrimas se acumulaban en mis ojos, por la ira y decepción - ¡Los utilizaste a ellos!. Les diste un plan para obtener lo que ellos querían, y a cambio, tenerme por un tiempo. Pero ¿adivina qué Ethan? ¡Mi familia es demasiado lista! ¡Demasiado lista como para lanzarse en una misión suicida!.
- No Renesmee... – dijo mientras llegaba a mi lado y trataba de tomar mi rostro entre sus manos.
- No me toques – le dije entre dientes cuando ví su intención.
Bajó sus manos, en un ademán cansado.
- No te utilicé a ti – dijo, y la muda súplica de sus ojos, brilló – fue a tu familia – susurró.
- ¡Vaya!, Eso definitivamente cambia las cosas – dije con sarcasmo mientras le impregnaba una buena dosis de ácido.
Lo rodeé mientras él estaba en un estado de shock. Justo cuando cruzaba el umbral de la biblioteca, Ethan corrió hacia mi a velocidad vampírica y me tomó del brazo, girándome para que lo viera de frente.
Una sensación de remordimiento me apretujó el estómago. Nunca había visto a Ethan tan desesperado y…vulnerable. Su usual expresión de alegría y confianza en sí mismo habían desaparecido por completo. La expresión de rostro era tan sincera, que me hizo preguntarme si la anterior solo era una máscara.
- Tienes que entenderlo – susurró – te necesito.
- Yo no soy… – pensaba en decir el nombre de Julie, pero sabía que sólo empeoraría las cosas. –ella, Ethan. No puedes vivir en el pasado.
Con un ligero movimiento de hombros me quité su brazo de encima, mientras él se quedaba congelado con la misma expresión desoladora.
Ni si quiera había dado cinco pasos cuando el estruendo de algo rompiéndose lo inundó todo. Algunos pequeños golpes secos le siguieron y en menos de un latido, capté que eran: astillas.
Astillas. De una puerta de madera rompiéndose. De la puerta del vestíbulo principal. Tumultuosamente mi mente empezó a relacionar cosas.
Por encima de el revoltijo que había en mi mente noté que alguien gruñía. Los escuché tan nítidamente como si estuvieran a mi lado.
Con escalofrío de pánico, me dí cuenta de que reconocía esos gruñidos. Vampiros. Mi respiración se aceleró y sin pensarlo me encaminé de vuelta por el pasillo en donde había escuchado la conversación de Ethan. A la mitad se abría para entrar al vestíbulo.
Algo frío me tomó por los brazos, impidiéndome seguir. Solté un gritito y una de las manos que estaba en mis brazos me tapó con fuerza la boca.
- No hagas escándalo – susurró Ethan a mi oído. Sentí su frío aliento contra mi piel.
- Suéltame – le dije mentalmente mistras luchaba por liberarme.
No me había dado cuenta de que era más fuerte de lo que parecía.
“No falta mucho para que vengan.” Las palabras de Ethan se repitieron en mi mente.
Mi familia. Jacob. Cuando comprendí en verdad lo que pasaba, me dieron ganas de gritar como histérica.
Los ruidos en el vestíbulo se hicieron más fuertes y supuse que la pelea ya había empezado. Ni siquiera quería imaginarme a mi familia peleando contra los poderosos vampiros de la guardia; pero la imagen ya estaba formada en mi mente. Unas lágrimas se escaparon de mis ojos y la mano de Ethan se apretó más en contra de mi boca cuando un grito se me salió.
Varios miembros de la guardia, pasaron junto a nosotros, como sombríos fantasmas.
Sabía que Ethan no me iba a soltar, no me iba a dejar ir tan fácilmente; pero tenía que ir a luchar, eso estaba a mi favor.
Farfulló algo que no pude descifrar y un segundo después, estaba corriendo hacia la torre de los dormitorios, conmigo en sus brazos.
Con dificultad me quité la mano de mi boca.
- ¿Qué haces? Tengo que ir allá.
Me dirigió una mirada de. “Estasfueradetuscasillas” y siguió corriendo hasta llegar al último cuarto de la torre.
Era un pequeñísimo cuarto de madera que olía a moho. Tenía una cama desvencijada y un tragaluz sucio, por el cual sólo apenas y entraba un poco de luz. Puso mis pies en el suelo y con un empujoncito me metió.
- Está bien que no tenga la misma fuerza que un vampiro completo, pero puedo romper una puerta ¿lo sabes? – dije, molesta.
- Es por eso – dio dos pasos hacia atrás y alzó las palmas – que te pondré una pequeña protección.
Acto seguido noté como una capa casi invisible nos separaba.
Había pasado suficiente tiempo viendo practicar a mamá con sus escudos para saber que a eso se refería Ethan con “protección”.
- Puedes pelear todo lo que quieras pequeña, tú te quedas aquí. – dijo Ethan.
Quería responderle, pero él ya se había ido.
Tomé una lamparita de neche sin foco que estaba cerca y la arrojé contra el muro de madera. Haciéndose añicos.
No podía quedarme allí sentada sin hacer nada; una fisura debería de tener ese escudo…
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Aquí en México son las 9.05 p.m .No es tan tarde. :D
Me gistó mucho mucho el cap.
Espero que a uds tmbn
Nos estamos viendoo
P.D: SI leo sus coments y quien dijo que mis "excusas" son tontas, se ve que no tiene vida social, por que cuando la tienes, te la pasa mucho tiempo en la calle, asi como yo [ja] :D
Grx a todas las demás por su incondicional apoyo! Besos
lunes, 5 de abril de 2010
Conversación Ajena. Cap.58
- ¿Y no te aburres? – le pregunté de repente.
Carmine ladeó su cabeza, en un significativo gesto de no entender.
- Ya sabes, de estar aquí todo el tiempo. No creo que Aro reciba visitas muy a menudo ¿cierto?.
Ella soltó una risita musical y los rizos sueltos de su moño se movieron hacia delante. Con un movimiento de cabeza los quitó de su cara.
- Buono, eso en parte es certo. Ya que la mayoría que entrare no salen; al menos no vivos. – dijo con toda tranquilidad, mezclando palabras en italiano y español.
Me había desconcertado la tranquilidad y normalidad con la cual lo había dicho. Como si comentara el clima o el color de su ajustada camisa.
Bajé la mirada y seguí garabateando el trozo de papel que tenía.
Aunque la recepcionista de el castillo y yo no habláramos mucho, se sentía bastante bien estar con alguien con el cual no te has besado en un patético intento de olvidar a alguien más…
Sacudí mi cabeza, como si eso ayudara a alejar el recuerdo.
Las cosas entre Ethan y yo no habían sido las mismas desde aquel desastroso día de mi cumpleaños. Aunque él me había repetido una y otra vez hasta el cansancio que me comprendía, que no estaba enojado ni se sentía utilizado; quedaba en mí una sensación de egoísmo…. Pero aún asi, lo necesitaba. Era mi apoyo. Me sentía protegida y acompañada cuando estaba con él.
- ¿Por qué sigues aquí? –dijo ella sacándome de mis pensamientos. Alcé la mirada y noté que me veía con ojos curiosos.
Una sensación de furia me recorrió de pronto.
- Mejor dime que me vaya – dije por lo bajo mientras me paraba de cómodo sillón de piel. Dejé que mi voz destilara un poco de ácido.
- No, no. No fue eso lo que quise decir. Scusa – dijo con gesto repentinamente asustado.
Me volví a sentar, dudosa.
- Me refería a por qué no te han dejado andare.- dijo con su fuerte acento italiano- Con tu famiglia.
- Ni yo lo sé – respondí con absoluta sinceridad. - ¿Y tú? ¿Po qué sigues acá? ¿No te dá miedo terminar como … el postre?
Noté cómo se estremeció ligeramente con la última parte de lo que había dicho.
- Alec me lo prometió – dicho eso, su semblante cambió por completo, y se volvió confiado y arrogante. – él ha detto que voy a ser uno de ellos.
“Él no toma las decisiones. Te está usando” Me dieron ganas de gritarle. En vez de eso, sólo asentí una vez y alejé mi mirada de su arrogante sonrisa.
- Y de todos modos, aunque quisiera, no podría salir de aquí. Me matarían – dijo Carmine. Era la primera vez que había dicho una frase larga sin ninguna palabra en italiano – Ni siquiera tú puedes huir.
Hundí con fuerza en bolígrafo en el papel.
- Protejo a mi familia – dije con los dientes apretados. Por suerte no logró escucharlo. – ¿Sabes qué? – dije más alto – creo que me tengo que ir. – dijo en tono molesto en incómodo.
Tomé la libreta y el bolígrafo con rudeza y me paré lo más rápido que pude para salir de allí.
Se despidió en italiano pero su voz ya era un murmullo suave. Por suerte ya me había alejado lo bastante de ella.
Todavía sentía el ramalazo de dolor que me había golpeado cuando Carmine me hizo recordar a mi familia.
No tenía ánimos para subir a mi habitación, tampoco para vagabundear; así que decidí ir a la biblioteca.
Me encaminé a la parte Norte del castillo. El largo pasillo de mármol que estaba justo detrás del vestíbulo principal llevaba a la biblioteca.
No eran como las que existían en Seattle, con diferentes secciones, diferentes estilos. Aquí sólo había miles y miles de libros. La mayoría en lenguas muertas como el latín. Por lo que suponía eran de conocimientos, leyendas y mitos. Me conformaba con pasar el tiempo tratando de descubrir de qué tema era cierto libro o mirando alguna vieja ilustración hecha con acuarelas en un libro de hojas amarillentas y tapa de cuero gastado.
Estaba tratando de dejar de pensar en mi familia, su recuerdo me aguijoneaba duro; cuando escuché unas voces que parecían estar discutiendo.
- Aro, tienes que confiar en mí – inmediatamente reconocí la voz de Ethan – No falta mucho para que vengan.
“¿Vengan?” me pregunté. La curiosidad me estaba picando, por lo cual me acerqué un poco más sin que me vieran.
- ¡¡Ya pasaron casi dos meses!! – gritó exasperado Cayo.
- Tranquilo, hermano – dijo la amable voz de Aro – Ethan, debes de comprender que, tú nos aseguraste que los Cullen vendrían pronto por ella.
Mi mente se tornó confusa y luché por entender el significado de las palabras.
Ethan se mordió el labio inferior.
- Aro, sólo denme un poco más de tiempo.- suplicó- Tengo un gran presentimiento de que ellos vendrán por Nessie y ustedes podrán aprovechar para tomar lo que necesiten. No creo que vengan precisamente a negociar.
- Alice y Edward – dijo Aro por lo bajo. Como su estuviera disfrutando u futuro próximo.
- Una – remarcó Cayo - semana. Es lo único que tienes.
- Sé que la quieres conservar – dijo Aro en tono comprensivo – pero ella no es Julie. – agregó con un repentino tono mordaz y cruel.
Ethan se estremeció los labios labios se le fruncieron en una mueca de dolor.
Algo más se dijo, pero ya no lo alcancé a oír. Trataba de entender lo que acababan de decir, pero mi mente se negaba creer que Ethan me había traicionado, que me había usado como carnada.
“Alice y Edward” la voz de Aro se repitió en su mente.
En ese instante, un recuerdo llegó a mi memoria y todo encajó perfectamente…
… Las frías manos de Aro, aprisionando mi rostro.
El denso aroma a humo.
El regusto de cuerpos carbonizados.
La alarmada voz de Ethan, pidiéndole a Aro que esperara.
El suave murmullo entre Aro e Ethan, en el cual sólo distinguí dos palabras: Alice y Edward…
El recuerdo me cayó como bofetada y regresé a la realidad.
Sentí como me empezaban a temblar las manos, de ira. Mi visión se puso ligeramente roja por los bordes y en la boca tenía un ligero pero constante sabor a metal.
Había perdido todo sentimiento de culpa y afecto hacia Ethan…
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Lo sientoo po no haber publicadoo, pero mi madre no trabajó los días anteriores, entonces quizo que pasáramos TODO [literalmente] el día fuera.
Pero buehn aquí está el cap que seguro les resolverá algunas dudas que tenían :D
Espero que las palabras en italiano estén bien; si no, es culpa del traductor de Google XD
Díganme quee tal les pareció eh! haha
Buenoo See ya!
p.d: Me enteré qe hubo un terremoto muy fuerte en Baja California, aquí mismo, en México. Espero que todas las chicas de por allá o que tengan familia allá se encuntren bien.
Es arrogante, violento, aveces raya en lo grocero, reprime sus sentimietos...
Pero también es tierno, dulce, se preocupa por las demás personas en un modo no obvio... creo que me estoy empezando a enamorar de Jace...
Pensamiento de mí sobre Jace, protagonista de la saga: Cazadores de sombras por Cassandra Clare. Les hablaré sobre ello después ;D
Carmine ladeó su cabeza, en un significativo gesto de no entender.
- Ya sabes, de estar aquí todo el tiempo. No creo que Aro reciba visitas muy a menudo ¿cierto?.
Ella soltó una risita musical y los rizos sueltos de su moño se movieron hacia delante. Con un movimiento de cabeza los quitó de su cara.
- Buono, eso en parte es certo. Ya que la mayoría que entrare no salen; al menos no vivos. – dijo con toda tranquilidad, mezclando palabras en italiano y español.
Me había desconcertado la tranquilidad y normalidad con la cual lo había dicho. Como si comentara el clima o el color de su ajustada camisa.
Bajé la mirada y seguí garabateando el trozo de papel que tenía.
Aunque la recepcionista de el castillo y yo no habláramos mucho, se sentía bastante bien estar con alguien con el cual no te has besado en un patético intento de olvidar a alguien más…
Sacudí mi cabeza, como si eso ayudara a alejar el recuerdo.
Las cosas entre Ethan y yo no habían sido las mismas desde aquel desastroso día de mi cumpleaños. Aunque él me había repetido una y otra vez hasta el cansancio que me comprendía, que no estaba enojado ni se sentía utilizado; quedaba en mí una sensación de egoísmo…. Pero aún asi, lo necesitaba. Era mi apoyo. Me sentía protegida y acompañada cuando estaba con él.
- ¿Por qué sigues aquí? –dijo ella sacándome de mis pensamientos. Alcé la mirada y noté que me veía con ojos curiosos.
Una sensación de furia me recorrió de pronto.
- Mejor dime que me vaya – dije por lo bajo mientras me paraba de cómodo sillón de piel. Dejé que mi voz destilara un poco de ácido.
- No, no. No fue eso lo que quise decir. Scusa – dijo con gesto repentinamente asustado.
Me volví a sentar, dudosa.
- Me refería a por qué no te han dejado andare.- dijo con su fuerte acento italiano- Con tu famiglia.
- Ni yo lo sé – respondí con absoluta sinceridad. - ¿Y tú? ¿Po qué sigues acá? ¿No te dá miedo terminar como … el postre?
Noté cómo se estremeció ligeramente con la última parte de lo que había dicho.
- Alec me lo prometió – dicho eso, su semblante cambió por completo, y se volvió confiado y arrogante. – él ha detto que voy a ser uno de ellos.
“Él no toma las decisiones. Te está usando” Me dieron ganas de gritarle. En vez de eso, sólo asentí una vez y alejé mi mirada de su arrogante sonrisa.
- Y de todos modos, aunque quisiera, no podría salir de aquí. Me matarían – dijo Carmine. Era la primera vez que había dicho una frase larga sin ninguna palabra en italiano – Ni siquiera tú puedes huir.
Hundí con fuerza en bolígrafo en el papel.
- Protejo a mi familia – dije con los dientes apretados. Por suerte no logró escucharlo. – ¿Sabes qué? – dije más alto – creo que me tengo que ir. – dijo en tono molesto en incómodo.
Tomé la libreta y el bolígrafo con rudeza y me paré lo más rápido que pude para salir de allí.
Se despidió en italiano pero su voz ya era un murmullo suave. Por suerte ya me había alejado lo bastante de ella.
Todavía sentía el ramalazo de dolor que me había golpeado cuando Carmine me hizo recordar a mi familia.
No tenía ánimos para subir a mi habitación, tampoco para vagabundear; así que decidí ir a la biblioteca.
Me encaminé a la parte Norte del castillo. El largo pasillo de mármol que estaba justo detrás del vestíbulo principal llevaba a la biblioteca.
No eran como las que existían en Seattle, con diferentes secciones, diferentes estilos. Aquí sólo había miles y miles de libros. La mayoría en lenguas muertas como el latín. Por lo que suponía eran de conocimientos, leyendas y mitos. Me conformaba con pasar el tiempo tratando de descubrir de qué tema era cierto libro o mirando alguna vieja ilustración hecha con acuarelas en un libro de hojas amarillentas y tapa de cuero gastado.
Estaba tratando de dejar de pensar en mi familia, su recuerdo me aguijoneaba duro; cuando escuché unas voces que parecían estar discutiendo.
- Aro, tienes que confiar en mí – inmediatamente reconocí la voz de Ethan – No falta mucho para que vengan.
“¿Vengan?” me pregunté. La curiosidad me estaba picando, por lo cual me acerqué un poco más sin que me vieran.
- ¡¡Ya pasaron casi dos meses!! – gritó exasperado Cayo.
- Tranquilo, hermano – dijo la amable voz de Aro – Ethan, debes de comprender que, tú nos aseguraste que los Cullen vendrían pronto por ella.
Mi mente se tornó confusa y luché por entender el significado de las palabras.
Ethan se mordió el labio inferior.
- Aro, sólo denme un poco más de tiempo.- suplicó- Tengo un gran presentimiento de que ellos vendrán por Nessie y ustedes podrán aprovechar para tomar lo que necesiten. No creo que vengan precisamente a negociar.
- Alice y Edward – dijo Aro por lo bajo. Como su estuviera disfrutando u futuro próximo.
- Una – remarcó Cayo - semana. Es lo único que tienes.
- Sé que la quieres conservar – dijo Aro en tono comprensivo – pero ella no es Julie. – agregó con un repentino tono mordaz y cruel.
Ethan se estremeció los labios labios se le fruncieron en una mueca de dolor.
Algo más se dijo, pero ya no lo alcancé a oír. Trataba de entender lo que acababan de decir, pero mi mente se negaba creer que Ethan me había traicionado, que me había usado como carnada.
“Alice y Edward” la voz de Aro se repitió en su mente.
En ese instante, un recuerdo llegó a mi memoria y todo encajó perfectamente…
… Las frías manos de Aro, aprisionando mi rostro.
El denso aroma a humo.
El regusto de cuerpos carbonizados.
La alarmada voz de Ethan, pidiéndole a Aro que esperara.
El suave murmullo entre Aro e Ethan, en el cual sólo distinguí dos palabras: Alice y Edward…
El recuerdo me cayó como bofetada y regresé a la realidad.
Sentí como me empezaban a temblar las manos, de ira. Mi visión se puso ligeramente roja por los bordes y en la boca tenía un ligero pero constante sabor a metal.
Había perdido todo sentimiento de culpa y afecto hacia Ethan…
-----------------------------------
Lo sientoo po no haber publicadoo, pero mi madre no trabajó los días anteriores, entonces quizo que pasáramos TODO [literalmente] el día fuera.
Pero buehn aquí está el cap que seguro les resolverá algunas dudas que tenían :D
Espero que las palabras en italiano estén bien; si no, es culpa del traductor de Google XD
Díganme quee tal les pareció eh! haha
Buenoo See ya!
p.d: Me enteré qe hubo un terremoto muy fuerte en Baja California, aquí mismo, en México. Espero que todas las chicas de por allá o que tengan familia allá se encuntren bien.
Es arrogante, violento, aveces raya en lo grocero, reprime sus sentimietos...
Pero también es tierno, dulce, se preocupa por las demás personas en un modo no obvio... creo que me estoy empezando a enamorar de Jace...
Pensamiento de mí sobre Jace, protagonista de la saga: Cazadores de sombras por Cassandra Clare. Les hablaré sobre ello después ;D
martes, 30 de marzo de 2010
Cordura. Cap. 57.
- Nessie, ¿Puedo pasar? – dijo Ethan mientras tocaba a la puerta…
Su voz se escuchaba extrañamente lejana, como si estuviera al final de un túnel. No pude contestarle. Los sollozos salían descontroladamente de mi garganta y sentía que las lágrimas nunca iban a parar. El dolor me estaba consumiendo. Éra peor que cualquier otro que había sentido, peor que hace diez años cuando los Vulturis nos visitaron por primera vez, peor que cuando Jacob huyó de mí al verme besar a Chris, peor que cuando tuve que rechazarlo para intentar olvidarlo y peor que cuando lo dejé en el claro.
Era como si yo fuera una estrella y mi luz se extinguiera poco a poco, quemándome más a cada segundo. Me sentía perdida en la oscuridad.
Apenas y noté cuando Ethan se sentó a mí lado en la cama.
Estaba hecha un ovillo y apenas y podía respirar. Nunca me perdonaría a mí misma por haberle roto el corazón tan cruelmente a Jake. Trataba de consolarme con la idea de que lo había salvado, pero había llegado un punto de puro egoísmo donde hubiera preferido que nos matasen juntos a separarme de él.
Paro el daño ya estaba hecho, ambos corazones estaban destrozados y no había nada que pudiera hacer para volverlos a unir.
Ese boquete que Ethan había empezado a cerrar, ahora estaba abierto, al descubierto y quemándome como hiero al rojo vivo.
Cada inhalación era una invitación a sólo avivar más el dolor. Un par de veces me planteé el dejar de hacerlo…
Su voz cargada de desesperación se repetía una y otra vez en mi cabeza, como un disco rayado.
“¡Mírame a los ojos Nessie! ¡Mírame a los ojos y dime que no me amas!” – cada palabra que recordaba llegaba hasta lo más profundo de mi ser, haciéndome sentir el ser más cruel del mundo. Podía ver a través de sus negros ojos y ví que le dolía y le dolía de verdad; que yo lo hubiera dejado de amar. Pero no me importó. Había tomado su corazón, jugado con él hasta romperlo en mil pedazos, para después dejarlo tirado allí. Me odiaba.
-Tranquila Nessie – susurró Ethan cerca de mí.
Traté de responderle, pero de mi garganta no salió más que un sollozo gutural, terriblemente patético.
Sentí como los brazos de Ethan me rodeaban, en un intento de consolarme.
Era oficial, Ethan no me había visto en peor estado.
Intenté calmarme, aunque el dolor fuera creciendo a cada segundo. Necesitaba estar sola. Era demasiado orgullosa como para permitir que me vieran sufrir, y también para que alguien sufriera por mi dolor. No quería que me tuvieran lástima. Y aunque sabía que él no lo hacía por lástima, había una pequeña parte de mí que me impulsó a tratar de tomarlo con más calma.
Me limpié las lágrimas rudamente con la manga de mi sudadera color azul cielo y después giré sobre mí misma, para quedar acostada en mi costado derecho.
Una sensación imposible de describir me hormigueó la columna cuando ví a qué distancia habíamos quedado Ethan y yo.
En sus ojos apareció un brillo que nuca había visto en sus ojos y mi corazón empezó a palpitar desbocadamente.
Mi mente empezaba nublarse.
Él miró mis labios y luego mis ojos, con ese brillo chispeando en él.
No pedí permiso, no dí aviso alguno cuando mis labios se estamparon contra los suyos. Él ni siquiera se mostró indeciso, parecía igual de decidido que yo.
Estaba cegada de tanto dolor.
Sentí como sus manos se dirigían a mi espalda y sin pensarlo giré sobre mi misma, para quedar encima de él.
Nos envolvía una especie de deseo, mezclado con dolor y amargura.
Puse mis manos en su frío pecho y una electrizante sensación nos recorrió, haciendo estremecernos. Ethan bajó sus labios hasta mi cuello y me dio un dulce besito en la yugular. Después giramos de nuevo, ésta vez para que él quedara sobre mí. Sentía mis labios más necesitados, deseosos de más.
Se alejó unos milímetros de mis labios y me miró fijamente a los ojos, en los cuales sólo ví el reflejo de lo mismo que yo sentía: dolor.
Ambos teníamos el corazón roto; ambos estábamos concientes que sólo utilizábamos al otro en un patético intento de olvidar a nuestra alma gemela.
Antes de que alguno pudiera duda, él volvió a posar sus labios contra los míos.
Ethan no era Jake…pero pensándolo bien…ya no importaba mucho.
Mis manos descubrieron una curva en sus hombros, la cual dirigió mis manos hasta su espalda baja.Sin saber bien que hacía metí mis manos por debajo de su capa color negro y su camisa blanca.Mis manos se deleitaron extrañamente con lo perfecto con lo de su abdomen, aunque nunca tan perfecto como el de.. Jake.
Jake.
Sentí una corriente fría al acordarme de él y algunos recuerdos comenzaron a volver a mi mente.
Mis labios se volvieron dudosos e Ethan lo notó, por lo cual dejó de besarme con tanta euforia, para pasar a besos más dulces.
Nuca había notando cuan suaves eran los labios de Ethan, pero no tanto como los de …Jake.
Jake.
Volví a sentir esa fría corriente; ésta vez con más fuerza. Más recuerdos me volvieron a caer como balde de agua fría.
No paraban de reproducirse en mi mente. No podía encontrar en botón de Stop.
Unas cálidas lágrimas empezaron a salir lentamente por mis ojos.
Los labios de Ethan estaban en mi cuello.
Ésas cristalinas lágrimas rodaron lenta y dolorosamente por mis mejillas hasta caer con un par de golpes sordos.
Recobré la cordura y no pude creer lo que estaba haciendo.
Los labios de Ethan volvieron a rozar los míos, pero yo, envés de seguirlos, los evité.
Tomé su rostro entre mis manos y lo alejé de mí, al mismo tiempo que yo me quitaba de abajo suyo y me sentaba en la orilla de la cama, dándole la espalda.
- No puedo – dije – te mereces algo mejor Ethan – las lágrimas seguían saliendo, silenciosas – no a alguien terriblemente egoísta tratando de sacar un clavo con otro. Te mereces algo mejor.
Lo volteé a ver y noté que su camisa estaba semiabierta y sus cabellos un tanto revueltos. “¿Yo hice eso?” – pensé. Nisiquiera quise pensar que aspecto tendría yo. Y llena de culpabilidad giré mi rostro.
Pasaron unos segundo y ninguno de los dos se movió.
Sin pensarlo me paré de la cama y salí del cuarto con paso rápido. No sabía a donde me dirigía, sólo corría por los enrredadizos pasillos del castillo mientras mi cabeza y mi corazón estaban hechas una maraña de sentimientos y recuerdos…
----------------
No estaba muerta. Sólo andaba de parranda. XD
Lo siento por no haber publicadooo pero llevaron a vacunar a mi compu ^^ .
Me gustó este cap. espero y no haberme pasado lemmon* XD bueno, díganme su opinión y nos vemos pronto vale?
Bueno se cuidan besos
p.d: estas vacaciones tendre de propósito escribir más ^^ Ah! y por cierto ... ya tengo preparado otro concurso, sólo falta estructurarlo un poco más y estará listoo, así que váyanle pensandoo ^^.
*Lemmon = situaciones sexuales
"And here we go again, with all that this we said, and now I'm wondering..."
Here we go again - Paramore.
Su voz se escuchaba extrañamente lejana, como si estuviera al final de un túnel. No pude contestarle. Los sollozos salían descontroladamente de mi garganta y sentía que las lágrimas nunca iban a parar. El dolor me estaba consumiendo. Éra peor que cualquier otro que había sentido, peor que hace diez años cuando los Vulturis nos visitaron por primera vez, peor que cuando Jacob huyó de mí al verme besar a Chris, peor que cuando tuve que rechazarlo para intentar olvidarlo y peor que cuando lo dejé en el claro.
Era como si yo fuera una estrella y mi luz se extinguiera poco a poco, quemándome más a cada segundo. Me sentía perdida en la oscuridad.
Apenas y noté cuando Ethan se sentó a mí lado en la cama.
Estaba hecha un ovillo y apenas y podía respirar. Nunca me perdonaría a mí misma por haberle roto el corazón tan cruelmente a Jake. Trataba de consolarme con la idea de que lo había salvado, pero había llegado un punto de puro egoísmo donde hubiera preferido que nos matasen juntos a separarme de él.
Paro el daño ya estaba hecho, ambos corazones estaban destrozados y no había nada que pudiera hacer para volverlos a unir.
Ese boquete que Ethan había empezado a cerrar, ahora estaba abierto, al descubierto y quemándome como hiero al rojo vivo.
Cada inhalación era una invitación a sólo avivar más el dolor. Un par de veces me planteé el dejar de hacerlo…
Su voz cargada de desesperación se repetía una y otra vez en mi cabeza, como un disco rayado.
“¡Mírame a los ojos Nessie! ¡Mírame a los ojos y dime que no me amas!” – cada palabra que recordaba llegaba hasta lo más profundo de mi ser, haciéndome sentir el ser más cruel del mundo. Podía ver a través de sus negros ojos y ví que le dolía y le dolía de verdad; que yo lo hubiera dejado de amar. Pero no me importó. Había tomado su corazón, jugado con él hasta romperlo en mil pedazos, para después dejarlo tirado allí. Me odiaba.
-Tranquila Nessie – susurró Ethan cerca de mí.
Traté de responderle, pero de mi garganta no salió más que un sollozo gutural, terriblemente patético.
Sentí como los brazos de Ethan me rodeaban, en un intento de consolarme.
Era oficial, Ethan no me había visto en peor estado.
Intenté calmarme, aunque el dolor fuera creciendo a cada segundo. Necesitaba estar sola. Era demasiado orgullosa como para permitir que me vieran sufrir, y también para que alguien sufriera por mi dolor. No quería que me tuvieran lástima. Y aunque sabía que él no lo hacía por lástima, había una pequeña parte de mí que me impulsó a tratar de tomarlo con más calma.
Me limpié las lágrimas rudamente con la manga de mi sudadera color azul cielo y después giré sobre mí misma, para quedar acostada en mi costado derecho.
Una sensación imposible de describir me hormigueó la columna cuando ví a qué distancia habíamos quedado Ethan y yo.
En sus ojos apareció un brillo que nuca había visto en sus ojos y mi corazón empezó a palpitar desbocadamente.
Mi mente empezaba nublarse.
Él miró mis labios y luego mis ojos, con ese brillo chispeando en él.
No pedí permiso, no dí aviso alguno cuando mis labios se estamparon contra los suyos. Él ni siquiera se mostró indeciso, parecía igual de decidido que yo.
Estaba cegada de tanto dolor.
Sentí como sus manos se dirigían a mi espalda y sin pensarlo giré sobre mi misma, para quedar encima de él.
Nos envolvía una especie de deseo, mezclado con dolor y amargura.
Puse mis manos en su frío pecho y una electrizante sensación nos recorrió, haciendo estremecernos. Ethan bajó sus labios hasta mi cuello y me dio un dulce besito en la yugular. Después giramos de nuevo, ésta vez para que él quedara sobre mí. Sentía mis labios más necesitados, deseosos de más.
Se alejó unos milímetros de mis labios y me miró fijamente a los ojos, en los cuales sólo ví el reflejo de lo mismo que yo sentía: dolor.
Ambos teníamos el corazón roto; ambos estábamos concientes que sólo utilizábamos al otro en un patético intento de olvidar a nuestra alma gemela.
Antes de que alguno pudiera duda, él volvió a posar sus labios contra los míos.
Ethan no era Jake…pero pensándolo bien…ya no importaba mucho.
Mis manos descubrieron una curva en sus hombros, la cual dirigió mis manos hasta su espalda baja.Sin saber bien que hacía metí mis manos por debajo de su capa color negro y su camisa blanca.Mis manos se deleitaron extrañamente con lo perfecto con lo de su abdomen, aunque nunca tan perfecto como el de.. Jake.
Jake.
Sentí una corriente fría al acordarme de él y algunos recuerdos comenzaron a volver a mi mente.
Mis labios se volvieron dudosos e Ethan lo notó, por lo cual dejó de besarme con tanta euforia, para pasar a besos más dulces.
Nuca había notando cuan suaves eran los labios de Ethan, pero no tanto como los de …Jake.
Jake.
Volví a sentir esa fría corriente; ésta vez con más fuerza. Más recuerdos me volvieron a caer como balde de agua fría.
No paraban de reproducirse en mi mente. No podía encontrar en botón de Stop.
Unas cálidas lágrimas empezaron a salir lentamente por mis ojos.
Los labios de Ethan estaban en mi cuello.
Ésas cristalinas lágrimas rodaron lenta y dolorosamente por mis mejillas hasta caer con un par de golpes sordos.
Recobré la cordura y no pude creer lo que estaba haciendo.
Los labios de Ethan volvieron a rozar los míos, pero yo, envés de seguirlos, los evité.
Tomé su rostro entre mis manos y lo alejé de mí, al mismo tiempo que yo me quitaba de abajo suyo y me sentaba en la orilla de la cama, dándole la espalda.
- No puedo – dije – te mereces algo mejor Ethan – las lágrimas seguían saliendo, silenciosas – no a alguien terriblemente egoísta tratando de sacar un clavo con otro. Te mereces algo mejor.
Lo volteé a ver y noté que su camisa estaba semiabierta y sus cabellos un tanto revueltos. “¿Yo hice eso?” – pensé. Nisiquiera quise pensar que aspecto tendría yo. Y llena de culpabilidad giré mi rostro.
Pasaron unos segundo y ninguno de los dos se movió.
Sin pensarlo me paré de la cama y salí del cuarto con paso rápido. No sabía a donde me dirigía, sólo corría por los enrredadizos pasillos del castillo mientras mi cabeza y mi corazón estaban hechas una maraña de sentimientos y recuerdos…
----------------
No estaba muerta. Sólo andaba de parranda. XD
Lo siento por no haber publicadooo pero llevaron a vacunar a mi compu ^^ .
Me gustó este cap. espero y no haberme pasado lemmon* XD bueno, díganme su opinión y nos vemos pronto vale?
Bueno se cuidan besos
p.d: estas vacaciones tendre de propósito escribir más ^^ Ah! y por cierto ... ya tengo preparado otro concurso, sólo falta estructurarlo un poco más y estará listoo, así que váyanle pensandoo ^^.
*Lemmon = situaciones sexuales
"And here we go again, with all that this we said, and now I'm wondering..."
Here we go again - Paramore.
miércoles, 24 de marzo de 2010
Ganadora del segundo lugar del conc. "Jacob's POV"
Hola pequeñinas! [como si io estuviera muy grande XD] Ja.
Bueno aquí les traigo la ganadora del segundo lugar:
Salomé
[no mandó mas información XD]
Su blog es: Después del Amanecer
La verdad me encantó ya que reflejó dolor [:D] y en contraste del primer lugar, era en uno de los momentos en los que la relación de Nesiie y Jake se tambaleaba peligrosamente.
Aquí está y espero que les guste. [ La primera linea me mató, la amé! ]
Jacob´s POV: No me quemes.
Vendo cuerpo sin alma, el corazón roto y la inteligencia agotada. Así estaba, en cierto modo, se podría decir que estaba muerto, porque el corazón no muere cuando deja de latir; el corazón muere cuando los latidos no tienen sentido, y mis latidos no tenían sentido desde hace mucho tiempo. Sin ella, mi mundo entero no tenía sentido. Aunque durante todo este tiempo, me gusto estar triste, entonces comprendí las estupideces de la humanidad. También comprendí que era verdad el famoso dicho de: “Si ríes, el mundo ríe contigo, si lloras, lo haces solo”.
Mi tristeza no está sólo en mí, sino en el mundo que me rodea, en el aire que respiro, en la certeza de saber que las cosas nunca cambiarán, que no hay un sitio en el universo donde para mi pueda haber felicidad…
- ¡Ness!, ¡Espera! – gritó el estúpido humano siguiéndola como un perrito faldero.
Le mire estupefacto, con rabia y con ira, el era el que había provocado nuestra separación, el que había provocado tanto dolor a tantas personas. A Nessie, a Bella y Edward, por ver a su hija sufrir, y a toda su familia. A toda la manada. Pensar que un simple humano era el que había causado todo eso era ridículo.
- Eh… Hola – contesto intentando hablar con normalidad, aunque en verdad estaba molesta, eso me causo alegría, tal vez podría recuperarla más fácil de lo que pensaba, aunque no lo mereciera. Mi vista se alego un momento de mi amada Ness, Iliana corría desesperadamente hacía mi. Le gire la cabeza y me volví a centrar en Ness, era la única que me importaba.
- ¿Qué quieres? – dijo Nessie un poco ruda. No estaba cómoda.
- Sólo quería preguntar si aceptabas – dijo sonriendo. ¿Qué tenía que aceptar? Mi cabeza se formo su propia película, intentando no pensar que habían quedado.
- ¿Aceptar? –pregunto un poco confundida.
- Ir a Port Angels conmigo mañana a ver una película. No, no pensaba dejar que ese inútil me la robara. No quería que saliese con él. Me hacía daño tan solo con pensar lo mucho que me había alejado de ella, lo muy distanciados que estábamos por culpa de él. No dejaría que él saliese con ella, ni pensarlo.
Entonces Iliana llego a mi lado. No le presté atención. Me tomo de la mano, con repugnancia me separe unos cuantos pasos de ella, separándola de mí lo más que pudiese. Empecé a caminar unos pasos hacía Nessie.
- Eehh… y-yoo … -dijo sin saber muy bien que estaba haciendo. Corrí hacía ella los últimos metros y me interpuse entre los dos.
- No – un rugido fiero salió de mi boca.Nessie se quedo como congelada, sin moverse como una piedra. Estaba sorprendida, tal vez asustada por la pequeña intervención que estaba haciendo. Unos segundos después llegó Iliana corriendo y al hablar, hizo que reaccionara.
- Jake, ¿Qué te sucede? – dijo mientras me jalaba del brazo como una niña pequeña. El desconcierto se escuchaba claramente en su voz.
- Ya te dije que me dejes en paz Iliana – gruñí mientras me la quitaba de encima - O como quiera que te llames – la última parte apenas fue un susurro, lo dije sin pensar.
La mandíbula se me cayó al suelo mientras veía la reacción de Ivanna, eso es, ese era su nombre; después de unos segundos todos la ignoraron.
- No eres su dueño, ya no eres parte de su vida – dijo Chris con crueldad.
Eso era verdad, ya no tenía nada que hacer, ella no era mía, la había perdido. Ella era libre de elegir lo que quería hacer. Pero no me daba tan fácil por vencido. Si había pelea, yo ganaría, le sacaba una cabeza, por lo menos.
- Aléjate de ella, si quieres conservar tu cabeza en su sitio – gruñí, mi ego supero mi paciencia.
- ¿Me estás retando? – dijo con una ceja alzada; se acercó un paso hacía mi.
Gruñí amenazador y me acerque más a él, retándolo. Una buena cantidad de alumnos empezó a formarse a nuestro alrededor, expectantes.Mire de reojo a Nessie, estaba asustada, nerviosa, seguro que lo último que quería que pasase ahora era una pelea. Pero él empezó provocándome. Una cosa tenía seguro, la recuperaría, fuera como fuera. No me imaginaba un mundo, donde ella no existiera. Si ella no estaba, yo tampoco.
Entonces, ella, con su fría mano, me tomo por el brazo. Su contacto con ella mío hizo estremecerme. Era reconfortante, lo había necesitado durante tanto tiempo.Me jaló por el brazo. Trato de no ponerse tensa y se hizo sitio entre el montón de alumnos acumulados a nuestro alrededor, expectantes. Se adentró en el bosque, a sabiendas que yo la seguiría, no se equivoco, me conocía demasiado bien.
Literalmente, le pisaba los talones mientras el silencio reinaba en el bosque. Me estaba matando la cabeza por saber lo que le diría.
- ¿Planeas que lleguemos hasta Canadá caminando? – dije serio, pero bromista a la vez. Se paró en seco y estuvo un rato en silencio.
- ¿Por qué respondiste por mí? – preguntó algo fría. - Porque, no querías ir con él ¿cierto? – dije suplicando por dentro que fuera verdad lo que terminaba de decir- ¿Cierto? –pregunté suplicante otra vez.
- No puedes decidir sobre mí, Jacob. Elegiste tu camino, déjame elegir el mío.Cada palabra que decía, la apreciaba, me alegraba de volver a oír su voz. Aunque fueran malas, estaba lleno de felicidad por volver a estar con ella, si así se podría decir. Mi rostro se crispó, no lo pude evitar, ese día se parecía al de Halloween, aunque había una diferencia; había menos ira y más dolor.Pude notar como ella se apenaba por decir esas palabras, era muy observadora, como su madre, y veía que me hacía daño cada una de sus crueles palabras.
Sentía cómo las lágrimas empezaban a acumularse en mis ojos.
- “Hasta nunca Renesmee” – me recordó, mi cuerpo se volvió a estremecer, ¿no veía que me hacían daño cada una de sus palabras? ¿Qué ella era mi mundo? ¿Qué sin ella estaba perdido? ¿Qué era la dueña de mi corazón? ¡¿Acaso no se daba cuenta?!
- ¿Te dije que te odiaba?, ¿Dije que quería dejar todo atrás? – dije un poco desesperado mientras me acercaba a ella – No puedo quitarte de mi mente. – susurré muy cerca de ella.
- Aprenderás. –dijo fríamente mientras apartaba la vista de mi, cobarde de enfrentarse a mis ojos negros como el carbón.
- Pedirle a mi cabeza que deje de pensar en ti es como pedirle a mi corazón que deje de latir… - susurré mientras me acercaba lentamente a ella, sin darme por vencido.Lo dije tan sinceramente que por un momento sus pies volvieron a estar sobre la Tierra, volvieron a ver la cruda realidad.Estaba abrumado, sin perder una oportunidad me acerque a ella. Puse mi mano firme sobre su espalda y me acerque a ella.
- Lo siento, por todo lo que dije… e hice –me disculpe, diciendo la verdad.Nos miramos fijamente perdidos en nuestras miradas. Ese momento era el que tanto estaba deseando durante tanto tiempo.
Una corriente de aire hizo que su pelo se alborotara, en su rostro vi la confusión. Se quitó mis manos de encima y retrocedió dos pasos.- Eres mi Sol Jake, no me quemes… -me suplico mientras una lagrima caía acariciando su perfecto rostro, dicho esto, echo a correr por el bosque.
Quizá me había equivocado con pensar que sería fácil recuperarla, era más difícil de lo que pensaba. Espero que un día de estos me llegara a perdonar, la necesitaba, mi mundo no existía si ella no estaba.
Pensé en seguirla, pero tal vez había llegado la hora de darme por vencido, ¿algún día ella se daría cuenta de que la necesitaba? ¿De que ella me necesitaba a mi? ¿O acaso la segunda pregunta no era así? ¿Ya me había olvidado?
Una lagrima cayó de mis ojos, sin poderlo evitar. Esa fue la gota que colmó el vaso. En ese instante, mi mundo cayó al suelo.
Bueno aquí les traigo la ganadora del segundo lugar:
Salomé
[no mandó mas información XD]
Su blog es: Después del Amanecer
La verdad me encantó ya que reflejó dolor [:D] y en contraste del primer lugar, era en uno de los momentos en los que la relación de Nesiie y Jake se tambaleaba peligrosamente.
Aquí está y espero que les guste. [ La primera linea me mató, la amé! ]
Jacob´s POV: No me quemes.
Vendo cuerpo sin alma, el corazón roto y la inteligencia agotada. Así estaba, en cierto modo, se podría decir que estaba muerto, porque el corazón no muere cuando deja de latir; el corazón muere cuando los latidos no tienen sentido, y mis latidos no tenían sentido desde hace mucho tiempo. Sin ella, mi mundo entero no tenía sentido. Aunque durante todo este tiempo, me gusto estar triste, entonces comprendí las estupideces de la humanidad. También comprendí que era verdad el famoso dicho de: “Si ríes, el mundo ríe contigo, si lloras, lo haces solo”.
Mi tristeza no está sólo en mí, sino en el mundo que me rodea, en el aire que respiro, en la certeza de saber que las cosas nunca cambiarán, que no hay un sitio en el universo donde para mi pueda haber felicidad…
- ¡Ness!, ¡Espera! – gritó el estúpido humano siguiéndola como un perrito faldero.
Le mire estupefacto, con rabia y con ira, el era el que había provocado nuestra separación, el que había provocado tanto dolor a tantas personas. A Nessie, a Bella y Edward, por ver a su hija sufrir, y a toda su familia. A toda la manada. Pensar que un simple humano era el que había causado todo eso era ridículo.
- Eh… Hola – contesto intentando hablar con normalidad, aunque en verdad estaba molesta, eso me causo alegría, tal vez podría recuperarla más fácil de lo que pensaba, aunque no lo mereciera. Mi vista se alego un momento de mi amada Ness, Iliana corría desesperadamente hacía mi. Le gire la cabeza y me volví a centrar en Ness, era la única que me importaba.
- ¿Qué quieres? – dijo Nessie un poco ruda. No estaba cómoda.
- Sólo quería preguntar si aceptabas – dijo sonriendo. ¿Qué tenía que aceptar? Mi cabeza se formo su propia película, intentando no pensar que habían quedado.
- ¿Aceptar? –pregunto un poco confundida.
- Ir a Port Angels conmigo mañana a ver una película. No, no pensaba dejar que ese inútil me la robara. No quería que saliese con él. Me hacía daño tan solo con pensar lo mucho que me había alejado de ella, lo muy distanciados que estábamos por culpa de él. No dejaría que él saliese con ella, ni pensarlo.
Entonces Iliana llego a mi lado. No le presté atención. Me tomo de la mano, con repugnancia me separe unos cuantos pasos de ella, separándola de mí lo más que pudiese. Empecé a caminar unos pasos hacía Nessie.
- Eehh… y-yoo … -dijo sin saber muy bien que estaba haciendo. Corrí hacía ella los últimos metros y me interpuse entre los dos.
- No – un rugido fiero salió de mi boca.Nessie se quedo como congelada, sin moverse como una piedra. Estaba sorprendida, tal vez asustada por la pequeña intervención que estaba haciendo. Unos segundos después llegó Iliana corriendo y al hablar, hizo que reaccionara.
- Jake, ¿Qué te sucede? – dijo mientras me jalaba del brazo como una niña pequeña. El desconcierto se escuchaba claramente en su voz.
- Ya te dije que me dejes en paz Iliana – gruñí mientras me la quitaba de encima - O como quiera que te llames – la última parte apenas fue un susurro, lo dije sin pensar.
La mandíbula se me cayó al suelo mientras veía la reacción de Ivanna, eso es, ese era su nombre; después de unos segundos todos la ignoraron.
- No eres su dueño, ya no eres parte de su vida – dijo Chris con crueldad.
Eso era verdad, ya no tenía nada que hacer, ella no era mía, la había perdido. Ella era libre de elegir lo que quería hacer. Pero no me daba tan fácil por vencido. Si había pelea, yo ganaría, le sacaba una cabeza, por lo menos.
- Aléjate de ella, si quieres conservar tu cabeza en su sitio – gruñí, mi ego supero mi paciencia.
- ¿Me estás retando? – dijo con una ceja alzada; se acercó un paso hacía mi.
Gruñí amenazador y me acerque más a él, retándolo. Una buena cantidad de alumnos empezó a formarse a nuestro alrededor, expectantes.Mire de reojo a Nessie, estaba asustada, nerviosa, seguro que lo último que quería que pasase ahora era una pelea. Pero él empezó provocándome. Una cosa tenía seguro, la recuperaría, fuera como fuera. No me imaginaba un mundo, donde ella no existiera. Si ella no estaba, yo tampoco.
Entonces, ella, con su fría mano, me tomo por el brazo. Su contacto con ella mío hizo estremecerme. Era reconfortante, lo había necesitado durante tanto tiempo.Me jaló por el brazo. Trato de no ponerse tensa y se hizo sitio entre el montón de alumnos acumulados a nuestro alrededor, expectantes. Se adentró en el bosque, a sabiendas que yo la seguiría, no se equivoco, me conocía demasiado bien.
Literalmente, le pisaba los talones mientras el silencio reinaba en el bosque. Me estaba matando la cabeza por saber lo que le diría.
- ¿Planeas que lleguemos hasta Canadá caminando? – dije serio, pero bromista a la vez. Se paró en seco y estuvo un rato en silencio.
- ¿Por qué respondiste por mí? – preguntó algo fría. - Porque, no querías ir con él ¿cierto? – dije suplicando por dentro que fuera verdad lo que terminaba de decir- ¿Cierto? –pregunté suplicante otra vez.
- No puedes decidir sobre mí, Jacob. Elegiste tu camino, déjame elegir el mío.Cada palabra que decía, la apreciaba, me alegraba de volver a oír su voz. Aunque fueran malas, estaba lleno de felicidad por volver a estar con ella, si así se podría decir. Mi rostro se crispó, no lo pude evitar, ese día se parecía al de Halloween, aunque había una diferencia; había menos ira y más dolor.Pude notar como ella se apenaba por decir esas palabras, era muy observadora, como su madre, y veía que me hacía daño cada una de sus crueles palabras.
Sentía cómo las lágrimas empezaban a acumularse en mis ojos.
- “Hasta nunca Renesmee” – me recordó, mi cuerpo se volvió a estremecer, ¿no veía que me hacían daño cada una de sus palabras? ¿Qué ella era mi mundo? ¿Qué sin ella estaba perdido? ¿Qué era la dueña de mi corazón? ¡¿Acaso no se daba cuenta?!
- ¿Te dije que te odiaba?, ¿Dije que quería dejar todo atrás? – dije un poco desesperado mientras me acercaba a ella – No puedo quitarte de mi mente. – susurré muy cerca de ella.
- Aprenderás. –dijo fríamente mientras apartaba la vista de mi, cobarde de enfrentarse a mis ojos negros como el carbón.
- Pedirle a mi cabeza que deje de pensar en ti es como pedirle a mi corazón que deje de latir… - susurré mientras me acercaba lentamente a ella, sin darme por vencido.Lo dije tan sinceramente que por un momento sus pies volvieron a estar sobre la Tierra, volvieron a ver la cruda realidad.Estaba abrumado, sin perder una oportunidad me acerque a ella. Puse mi mano firme sobre su espalda y me acerque a ella.
- Lo siento, por todo lo que dije… e hice –me disculpe, diciendo la verdad.Nos miramos fijamente perdidos en nuestras miradas. Ese momento era el que tanto estaba deseando durante tanto tiempo.
Una corriente de aire hizo que su pelo se alborotara, en su rostro vi la confusión. Se quitó mis manos de encima y retrocedió dos pasos.- Eres mi Sol Jake, no me quemes… -me suplico mientras una lagrima caía acariciando su perfecto rostro, dicho esto, echo a correr por el bosque.
Quizá me había equivocado con pensar que sería fácil recuperarla, era más difícil de lo que pensaba. Espero que un día de estos me llegara a perdonar, la necesitaba, mi mundo no existía si ella no estaba.
Pensé en seguirla, pero tal vez había llegado la hora de darme por vencido, ¿algún día ella se daría cuenta de que la necesitaba? ¿De que ella me necesitaba a mi? ¿O acaso la segunda pregunta no era así? ¿Ya me había olvidado?
Una lagrima cayó de mis ojos, sin poderlo evitar. Esa fue la gota que colmó el vaso. En ese instante, mi mundo cayó al suelo.
lunes, 22 de marzo de 2010
"Encontré a alguien más". Cap.56
-Feliz cumpleaños Renesmee – dijo Aro mientras se abrían las puertas.
Unos gruñidos se me escucharon por encima de todo el alborto y mi corazón se detuvo. Empecé a temer lo peor.
“No, no ¡¡por favor no!!” gritaba por dentro.
Cuando las puertas terminaron de abrirse sentía que las lágrimas se desbordaban por mis ojos y un sentimiento de pánico me embargaba…
Era Jake. Mis ojos y mi mente apenas y podían comprender lo que pasaba. Tuve una confusa mezcla de alegría y pánico en cuanto lo ví. De los brazos lo agarraban dos vampiros que eran bastante musculosos, casi como Emmett o Felix. Y atrás de ellos, una caravana de más vampiros. Supuse que habían necesitado de todos ellos para controlar y cambiar de fase a Jake.
Él parecía estar desconcertado, ansioso e iracundo cuando lo ví. Traía sólo unos pantalones cortos, lo cual me arrebató una de esas sonrisas que ya tanto extrañaba.
- ¡Jake! –dije por lo bajo, llena de emoción.
Él volteó a verme en cuanto pronuncié su nombre, y en sus ojos apareció una alegría desbordante.
Con un movimiento de hombros, Jake se soltó de las fuertes manos que la agarraban, y yo sin pensarlo dos veces corrí hasta donde estaba a él. Incluso antes de llegar junto a él ya podía sentir su exquisito aroma entrando por mi nariz, deleitando cada parte de mis sentidos. Lo abrace por la cintura lo más fuerte que pude, inhalando su intoxicante aroma y deseando que nunca nada más nos separara. Todo se había esfumado a nuestro alrededor. Él hizo lo mismo, mientras que enterraba su cabeza entre mis cabellos.
- Jake, te extrañé como no tienes idea. – dije mentalmente mientras sentía como algunas lágrimas de felicidad amenazaban con salir.
- No voy a dejar que te hagan daño nunca más, lo prometo – dijo mientras me daba un beso en la coronilla.
Una risita proveniente de Aro rompió nuestra pequeña burbuja de felicidad.
Nos separamos pero seguimos tomados de la mano.
Aro nos veía con esa extraña amabilidad que siempre lo acompañaba.
- Que lindas son las reencuentros ¿cierto?.
Sólo pude asentir.
-En cierto modo me recuerdan a tus padres. – al acordarme de ellos, un escalofrío de dolor atravesó mi columna, pero esta vez no me dolió tanto, ya que estaba con Jake. – por lo que veo te ah encantado tu regalo.
- Mucho, Aro. Gracias – dije con una pequeña sonrisa, mientras que por dentro estaba gritando de alegría.
- ¡Qué lastima que siempre la felicidad de acaba pronto! – comentó
-¿A… qué te refieres? – pregunté dudosa.
- Los vampiros tenemos una natural aversión a los licántropos, como ya sabrás. Y éste, querida, es un castillo lleno de vampiros.
Mi mente se empezó a nublar.
Comprendí la dura realidad: era o Jake o yo. No se podía quedar, simplemente lo matarían. Tuvo un golpe de suerte cuando a Aro se le ocurrió dármelo como sorpresa de cumpleaños, de otro modo lo hubieran… matado.
Jake parecía no entender lo que pasaba me miraba desconcertado, intentando captar el mensaje en las palabras de Aro que yo ya había captado. Sabía que no ganaría nada – excepto hacer enojar los tres vampiros – si me ponía suplicar que me dejaran libre. Así que comprendí que sólo tenía una opción. Me iba a odiar profundamente por lo que iba a hacer, pero no tenía más opción. Cuando amas a alguien, debes dejar de lado tus deseos y empezar a pensar en en su seguridad.
-Jake tenemos que hablar de algo – dije con un nudo en mi garganta y lo soltaba de la mano.
Él trató de tomarla de nuevo, pero yo la moví; poniéndole en claro que no quería, o al menos eso debía de aparentar.
Sentía que las rodillas me temblaban y que la voz se me quebraba, aún así, saqué valor de lo más recóndito de mi ser y continué.
-Tienes que irte. No tiene caso que estés aquí, nuca lo tuvo.
- ¿Q-qué?. ¿De qué hablas Nessie? – me dijo con una risita desconcertada, como si no se lo quisiera creer- Claro que tiene sentido, vine por ti.
- Es por eso que no tiene sentido Jacob, yo no quiero ir contigo. No quiero regresar. – dije fríamente.
Escuché como se le cortaba la respiración, y el brillo de alegría que había aparecido en sus ojos desaparecía por completo.
- Pero, ¿qué hay con nosotros?. – preguntó con el dolor en su voz.
Inhalé y me preparé para contestar y que no se me salieran las lágrimas.
-Ya no hay nada entre nosotros.
Eso fue como en puñetazo para él. Las facciones se le crisparon de puro dolor y noté como y por poco se hacía pedacitos allí mismo.
Me dolía su dolor, ya que ambos estábamos muy conectados y todo lo que le afectara a él, me afectaba a mí.
Quería Decirle que todo era una patética mentira, que lo que más deseaba con toda mi alma era salir de aquí y estar con él, que lo único que intentaba era salvarlo. Pero para salvarlo tenía que mentirle, engañarlo y tal véz, hasta destrozar su corazón.
-Encontré a alguien más – mentí mientras me acercaba a Ethan y le extendía la mano para que me la tomara. Él se mostró dudoso de seguir mi juego, pero aún así, aceptó.
Casi podía escuchar cómo su corazón se resquebrajaba y se caía en pedacitos.
-¿Y qué hay de las veces que me dijiste que me ambas?, ¿fueron sólo palabras sin sentido?, por que si fue así, yo sí me las creí Renesmee
Mi corazón empezaba a latía cada vez más y más fuerte y ya casi no podía contener el deseo de correr a sus brazos y desmentir toda esta farsa.
- A veces es mejor una pequeña mentira que una dolorosa verdad – dije con voz rasposa.
Sus ojos se pusieron vidriosos.
-¡¡No Renesmee!!,Esto no puede ser verdad! – Gritó y empezó a caminar en mi dirección- Tú sabes que me amas y no lo puedes negar. ¡Me imprimé de ti Nessie!. Es un lazo imposible de romper.
- Siempre hay una primera vez para todo. – dije desviando la mirada
Me odio
Me odio
Me odio por romperle el corazón tan cruelmente.
-¡Mírame a los ojos Nessie! – dijo mientras tomaba mi cara entre sus cálidas manos y me acercaba a él con rudeza, que después distinguí como pura desesperación - ¡Mírame a los ojos y dime que ya no me amas! – exigió.
Casi me suelto a llorar allí, pero pude resistir.
- Ya no… te amo – le dije mirándolo a los ojos. Me dolió decir cada una de las palabras, como si fueran grabadas en mi piel, y al parecer a él le dolieron igual … o más.
Él desconcertó por completo y el dolor se inyectó en sus ojos, los cuales se volvieron completamente sombríos. Sentí como si me hubieran dado una puñalada a al corazón con una daga incandescente.
Ya lo había salvado. Los Vulturi se habían tragado toda la mentira, por lo cual se limitarían a echarlo a la calle. Lo había salvado.
No podía resistir más esta estúpida farsa, por lo cual me dí la media vuelta mientras me desmoronaba, pero no sin antes dirigir una última mirada a Jake. Ethan y yo seguimos tomados de la mano hasta que salimos del vestíbulo. De allí lo solté y eché a correr a la torre donde estaba mi habitación, mientras me iba destrozando a cada paso que daba. Alcancé a escuchar como me llamaba Ethan, pero no le hice caso, solo corrí y corrí hasta llegar a mi cuarto y tirarme en la cama. Lloraba descontroladamente, en algunos momentos me faltaba en aire y era allí cuando me acordaba de respirar, aun que a veces me daban ganas de ya no hacerlo…
- Nessie, ¿Puedo pasar? – dijo Ethan mientras tocaba a la puerta…
--------------
Lo sientoo por no haber publicadooo! pero este fin de semena tuve una fista tras otra tras otra y ya saben, las fiestas no se pueden desperdiciaar!!! XD Ja.
Peero bueh, aquí esta estaa el cap. [ un de mis favoritos , si me preguntan [esqe soy masoquista Ja]
Espero que lo disfruten tanto como yo.
Pronto les pondré la ganadora del segundo lugar.
p.d: estoi planeando mi prox. concurso asi que... ¡vallanle pensandoo! XD
"This is how we'ill dance when, when they try to take us down. Oh this is how it be."
Let the flames begin - Paramore
"Sam está tan loca como un tamal & corre más rápido que un ladrón de Tepito* XD"
Pensamiento sobre Sam.
*Tepito: Zona del Distrito Federal, México [Creo] donde venden artículos robados [ -.-"], de baja calidad o piratas. Je.
Unos gruñidos se me escucharon por encima de todo el alborto y mi corazón se detuvo. Empecé a temer lo peor.
“No, no ¡¡por favor no!!” gritaba por dentro.
Cuando las puertas terminaron de abrirse sentía que las lágrimas se desbordaban por mis ojos y un sentimiento de pánico me embargaba…
Era Jake. Mis ojos y mi mente apenas y podían comprender lo que pasaba. Tuve una confusa mezcla de alegría y pánico en cuanto lo ví. De los brazos lo agarraban dos vampiros que eran bastante musculosos, casi como Emmett o Felix. Y atrás de ellos, una caravana de más vampiros. Supuse que habían necesitado de todos ellos para controlar y cambiar de fase a Jake.
Él parecía estar desconcertado, ansioso e iracundo cuando lo ví. Traía sólo unos pantalones cortos, lo cual me arrebató una de esas sonrisas que ya tanto extrañaba.
- ¡Jake! –dije por lo bajo, llena de emoción.
Él volteó a verme en cuanto pronuncié su nombre, y en sus ojos apareció una alegría desbordante.
Con un movimiento de hombros, Jake se soltó de las fuertes manos que la agarraban, y yo sin pensarlo dos veces corrí hasta donde estaba a él. Incluso antes de llegar junto a él ya podía sentir su exquisito aroma entrando por mi nariz, deleitando cada parte de mis sentidos. Lo abrace por la cintura lo más fuerte que pude, inhalando su intoxicante aroma y deseando que nunca nada más nos separara. Todo se había esfumado a nuestro alrededor. Él hizo lo mismo, mientras que enterraba su cabeza entre mis cabellos.
- Jake, te extrañé como no tienes idea. – dije mentalmente mientras sentía como algunas lágrimas de felicidad amenazaban con salir.
- No voy a dejar que te hagan daño nunca más, lo prometo – dijo mientras me daba un beso en la coronilla.
Una risita proveniente de Aro rompió nuestra pequeña burbuja de felicidad.
Nos separamos pero seguimos tomados de la mano.
Aro nos veía con esa extraña amabilidad que siempre lo acompañaba.
- Que lindas son las reencuentros ¿cierto?.
Sólo pude asentir.
-En cierto modo me recuerdan a tus padres. – al acordarme de ellos, un escalofrío de dolor atravesó mi columna, pero esta vez no me dolió tanto, ya que estaba con Jake. – por lo que veo te ah encantado tu regalo.
- Mucho, Aro. Gracias – dije con una pequeña sonrisa, mientras que por dentro estaba gritando de alegría.
- ¡Qué lastima que siempre la felicidad de acaba pronto! – comentó
-¿A… qué te refieres? – pregunté dudosa.
- Los vampiros tenemos una natural aversión a los licántropos, como ya sabrás. Y éste, querida, es un castillo lleno de vampiros.
Mi mente se empezó a nublar.
Comprendí la dura realidad: era o Jake o yo. No se podía quedar, simplemente lo matarían. Tuvo un golpe de suerte cuando a Aro se le ocurrió dármelo como sorpresa de cumpleaños, de otro modo lo hubieran… matado.
Jake parecía no entender lo que pasaba me miraba desconcertado, intentando captar el mensaje en las palabras de Aro que yo ya había captado. Sabía que no ganaría nada – excepto hacer enojar los tres vampiros – si me ponía suplicar que me dejaran libre. Así que comprendí que sólo tenía una opción. Me iba a odiar profundamente por lo que iba a hacer, pero no tenía más opción. Cuando amas a alguien, debes dejar de lado tus deseos y empezar a pensar en en su seguridad.
-Jake tenemos que hablar de algo – dije con un nudo en mi garganta y lo soltaba de la mano.
Él trató de tomarla de nuevo, pero yo la moví; poniéndole en claro que no quería, o al menos eso debía de aparentar.
Sentía que las rodillas me temblaban y que la voz se me quebraba, aún así, saqué valor de lo más recóndito de mi ser y continué.
-Tienes que irte. No tiene caso que estés aquí, nuca lo tuvo.
- ¿Q-qué?. ¿De qué hablas Nessie? – me dijo con una risita desconcertada, como si no se lo quisiera creer- Claro que tiene sentido, vine por ti.
- Es por eso que no tiene sentido Jacob, yo no quiero ir contigo. No quiero regresar. – dije fríamente.
Escuché como se le cortaba la respiración, y el brillo de alegría que había aparecido en sus ojos desaparecía por completo.
- Pero, ¿qué hay con nosotros?. – preguntó con el dolor en su voz.
Inhalé y me preparé para contestar y que no se me salieran las lágrimas.
-Ya no hay nada entre nosotros.
Eso fue como en puñetazo para él. Las facciones se le crisparon de puro dolor y noté como y por poco se hacía pedacitos allí mismo.
Me dolía su dolor, ya que ambos estábamos muy conectados y todo lo que le afectara a él, me afectaba a mí.
Quería Decirle que todo era una patética mentira, que lo que más deseaba con toda mi alma era salir de aquí y estar con él, que lo único que intentaba era salvarlo. Pero para salvarlo tenía que mentirle, engañarlo y tal véz, hasta destrozar su corazón.
-Encontré a alguien más – mentí mientras me acercaba a Ethan y le extendía la mano para que me la tomara. Él se mostró dudoso de seguir mi juego, pero aún así, aceptó.
Casi podía escuchar cómo su corazón se resquebrajaba y se caía en pedacitos.
-¿Y qué hay de las veces que me dijiste que me ambas?, ¿fueron sólo palabras sin sentido?, por que si fue así, yo sí me las creí Renesmee
Mi corazón empezaba a latía cada vez más y más fuerte y ya casi no podía contener el deseo de correr a sus brazos y desmentir toda esta farsa.
- A veces es mejor una pequeña mentira que una dolorosa verdad – dije con voz rasposa.
Sus ojos se pusieron vidriosos.
-¡¡No Renesmee!!,Esto no puede ser verdad! – Gritó y empezó a caminar en mi dirección- Tú sabes que me amas y no lo puedes negar. ¡Me imprimé de ti Nessie!. Es un lazo imposible de romper.
- Siempre hay una primera vez para todo. – dije desviando la mirada
Me odio
Me odio
Me odio por romperle el corazón tan cruelmente.
-¡Mírame a los ojos Nessie! – dijo mientras tomaba mi cara entre sus cálidas manos y me acercaba a él con rudeza, que después distinguí como pura desesperación - ¡Mírame a los ojos y dime que ya no me amas! – exigió.
Casi me suelto a llorar allí, pero pude resistir.
- Ya no… te amo – le dije mirándolo a los ojos. Me dolió decir cada una de las palabras, como si fueran grabadas en mi piel, y al parecer a él le dolieron igual … o más.
Él desconcertó por completo y el dolor se inyectó en sus ojos, los cuales se volvieron completamente sombríos. Sentí como si me hubieran dado una puñalada a al corazón con una daga incandescente.
Ya lo había salvado. Los Vulturi se habían tragado toda la mentira, por lo cual se limitarían a echarlo a la calle. Lo había salvado.
No podía resistir más esta estúpida farsa, por lo cual me dí la media vuelta mientras me desmoronaba, pero no sin antes dirigir una última mirada a Jake. Ethan y yo seguimos tomados de la mano hasta que salimos del vestíbulo. De allí lo solté y eché a correr a la torre donde estaba mi habitación, mientras me iba destrozando a cada paso que daba. Alcancé a escuchar como me llamaba Ethan, pero no le hice caso, solo corrí y corrí hasta llegar a mi cuarto y tirarme en la cama. Lloraba descontroladamente, en algunos momentos me faltaba en aire y era allí cuando me acordaba de respirar, aun que a veces me daban ganas de ya no hacerlo…
- Nessie, ¿Puedo pasar? – dijo Ethan mientras tocaba a la puerta…
--------------
Lo sientoo por no haber publicadooo! pero este fin de semena tuve una fista tras otra tras otra y ya saben, las fiestas no se pueden desperdiciaar!!! XD Ja.
Peero bueh, aquí esta estaa el cap. [ un de mis favoritos , si me preguntan [esqe soy masoquista Ja]
Espero que lo disfruten tanto como yo.
Pronto les pondré la ganadora del segundo lugar.
p.d: estoi planeando mi prox. concurso asi que... ¡vallanle pensandoo! XD
"This is how we'ill dance when, when they try to take us down. Oh this is how it be."
Let the flames begin - Paramore
"Sam está tan loca como un tamal & corre más rápido que un ladrón de Tepito* XD"
Pensamiento sobre Sam.
*Tepito: Zona del Distrito Federal, México [Creo] donde venden artículos robados [ -.-"], de baja calidad o piratas. Je.
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