lunes, 6 de diciembre de 2010
):
El Miércoles o Jueves subo nuevo cap. ES SEGURO.
(:
Grx x aguantarme (:
- Marii.Trelles
domingo, 14 de noviembre de 2010
Team Jacob. Cap. 81
Aún quedaban en mí algunos resquicios de aquel sopor, el cual parecía borrar todo rastro de dolor y cansancio.
No quería despertar, quizás todo dolería menos así.
Decidí ocupar esos momentos de “tranquilidad” dentro de mi mente para poder pensar un poco en las cosas, ya que sabía que al despertar todo volvería al caos.
No estaba enojada con Ethan, no tenía verdaderos motivos. ¿Qué si él había hecho que aquella estúpida pelinegra huyera? Si, pero probablemente igual hubiera huído con o sin la presencia de Ethan; la única diferencia era que al menos yo no había salido lastimada… físicamente hablando.
Estaba decidida a no darme por vencida. Jacob querría que no me diera por vencida. Un punto de dolor apareción en burbuja de sopor, con la amenaza de romperla, pero la ignoré.
Quería a Ethan, y estaba consciente de que él actuaba por el puro impulso de cuidarme, pero no iba a permitir que ese instinto sobreprotector me separara de mi razón de vivir.
A pesar de que el sol no me calentaba mucho – debido a mi temperatura corporal-, sentía cómo los rayos de sol provenientes de alguna parte me acariciaban suavemente la cara, invitándome a despertar.
Abrí perezosamente los ojos y la posición del sol me desconcertó: estaba a la mitad del cielo, un poco orientado hacia el Oeste. ¿Cuánto tiempo había dormido?
Miré a mi alrededor y todo me resultaba completamente extraño. NO digo que la cabaña que habámos rentado junto al lago me fuera extremadamente familiar pero ya había memorizado algunas características: El suelo de madera, las cortinas de gasa y seda color hueso, los peuqeños muebles hechos de madera, el gran tragaluz en la entrada.
Aquí era un tanto distinto, me hacía sentir vulnerable. El piso era de una loseta color caramelo, las cortinas tenían unos decorados bordados color amarillo, las sábanas de aquella cama eran delgadas y de un color verde claro, como el pasto en primavera.
Bajé con rapidez los pies al suelo y accidentalmente volqué algo de la mesita de noche.
Antes de que ese líquido rojizo se extendiera más por aquella mesa, levanté el vaso.
Aún quedaba más e la mitad.
No necesitaba probarlo con saber que era; tenía ese peculiar aroma archivado en mi mente desde antes de nacer: Sangre.
- Buenos días… o tardes debería de decir. –dijo una voz que provenía de la puerta. Ethan estaba recargado en el marco de la puerta, con las manos hundidas en los bolsillos del pantalón. Sonriendo con esa arrogante sonrisa que ya tanto extrañaba- ¿Terminaste de invernar?.
Le sonreí de vuelta, sinceramente.
Él se acercó y se sentó al borde de la mullida cama. Llevaba otra ropa y sus ojos se veían más claros. Intenté no imaginármelo mordiendo a jóvenes francesas…
El aroma de la sangre quedó flotando en al ambiente y mi estómago rugió levemente.
Me giré y ví el vaso de sangre, tentándome a ser probado… esperaba que fuera sangre animal, ya que en el radio de no 50 km no había ningún hospital para robar algunas bolsas de sangre humana… y tampoco quería pensar en Ethan desangrando a un humano para después vertirlo en un vaso… Un escalofrío me recorrió.
- Es sangre animal – dijo adivinando mis pensamientos – y está calentada a temperatura corporal.
Me guiñó el ojo.
- Eres increíble- le dije en tono de burla, para después de darle un sorbo al vaso.
Noté que curiosamente que en cuanto él entró a la habitación, esa sensación de vulnerabilidad se había ido de mi pecho y un dulce y tibio alivio se extendía por mi cuerpo.
- ¿Dónde estamos? – pregunté mientras bebía las últimas gotas de sangre.
Vaya, sí que tenía hambre.
- Verás, cuando te estabas quedando dormida, ví algunos de tus pensamientos y hubo en especial uno que me llamó la atención: La inevitable visita de tus padres, y por lo que ví … no estarían muy contentos ¿cierto?.
Hice una mueca.
- Lo sé, eres todo una rebelde – dijo en tono de burla – así que decidí que era hora de mudarnos.
El tono en que lo dijo me hizo pensar que la última frase ya la había dicho antes, quizás en su vida humana, quizás a Julie…
- No te preocupes – dijo antes de que pudiera decir algo – traje las cosas de tu … novio también.
Por dentro me sentí un poco triste porque sabía que a pesar de todo este tiempo, a Ethan le seguía doliendo que mi corazón perteneciera a alguien más.
- Gracias – le dije mentalmente mientras ponía mi mano sobre la suya. Él me sonrió con una ligera tristeza. – Veo que haz tomado algo – dije, intentando cambiar la conversación.
- Jum… si – dijo mientras hacía una mueca de desagrado- intenté con la sangre animal… no fue tan malo como pensaba pero no tan buena como la humana. – dijo mientras se encogía de hombros.
- Dímelo a mí. – estaba consciente de que no era justo matar humanos, y era por eso que tomaba sangre animal, pero no podía negar lo bien que sabía la sangre humana.
Para cuando salí de bañarme, el sol se estaba poniendo. Deberían de haber sido alrededor de las 7 de la tarde.
Hurgué entre mis ropas y encontré que entre todas las camisetas estaba una playera de Jacob; simple, color azul cielo. Me mordí el labio inferior mientras me debatía entre volverla a enterrar en el montón de ropa o usarla. Al final me decidí por esta última opción.
Salí del cuarto e Ethan –que estaba haciendo zapping en el televisor- y se quedó mirando fijamente la playera de Jacob, mientras sentía un pequeño incendio en mis mejillas.
Sentía como si tuviera puesto el jersey un equipo de futbol… con un delicioso aroma incluido.
Hubo un silencio incómodo y luego Ethan dijo:
- Y ahora … ¿Qué?.
Su pregunta me tomó desprevenida.
- ¿Qué de qué? – dije.
Él sonrió ante mi muy cliché juego de palabras.
- ¿No vas a ir corriendo detrás de tu príncipe moreno? – n su voz había un dejo de burla, pero no con tono ofensivo – Al parecer sólo te faltan esas rayitas en las mejillas, estilo jugador de futbol americano.
Me hubiera encantado responderle con una buena dosis de sarcasmo, pero su disposición para seguir con este retorcido juego me sorprendió. Incluso ya había preparado el discurso que le planeaba decir cuando se negara a dejarme ir para encontrar a Jake. Algo muy entro de mí me decía que su buena disposición tenía un sentido oculto, pero no pude hallar ninguno en ese momento.
- B-bueno, pues – comencé a decir, aunque la sorpresa seguía haciendo que mis pensamientos chocaran estruendosamente- estaba pensando regresar al parque Fevent. Ya sabes, en caso de que halla olvidado algo…
Lo meditó unos minutos mientras hacía girar rápidamente el control del televisor entre sus blancos dedos. Me regañé a mí misma por tener que esperar su autorización, pero ya tenía suficientes problemas por el momento así que me quedé callada.
Asintió una vez y se paró del sofá.
Se acercó a la mesa que estaba cerca de la puerta de entrada para recoger unas llaves –enseguida adiviné de qué eran- pero yo las tomé primero.
Me miró un poco sorprendido y luego dije:
- Yo manejo - mientras hacía tintinear las llaves en mi mano.
Me lanzó una teatral mirada herida y luego me despeinó un poco.
El hermoso Mustang* ya nos estaba esperando fuera de aquella cabaña de dos pisos, la cual con esa fachada de tablas amarillas me resultaba vagamente familiar… quizás porque se asemejaba un poco a las pequeñas cabañas de La Push.
El conducir resultó un tanto… reconfortante. Al menos, me ayudó a no pensar mucho lo que estaba haciendo; aunque no podía negar que dentro de mí todavía sentía esas mariposillas en el estomago… a pesar de no saber si significaban algo bueno o algo malo, me infundieron un poco de esperanza.
Aunque también estaba el tema de mi familia.
Lo había querido evitar mucho tiempo pero ya no podía cerrar más los ojos. Ellos se acercaban a pasos agigantados a nosotros; sabía que no se darían por vencidos.
Pero tampoco podía permitir que se involucraran en esto; si sólo con Ethan esa pelinegra se había puesto histérica, no quería ni pensar que pasaría si se enfrentara con otros 8 vampiros…
Un escalofrío me recorrío por la columna y apreté más las manos al volante al escuchar el eco de su voz : Esto fue sólo una pequeña prueba para ver si tu eras tan inteligente y perspicaz como tu madre…
El auto dio un bandazo hacia el frente y amenazó con que el motor se apagase. Pestañeé un par de veces y cambié la velocidad correctamente.
Ethan me miro con ojos preocupados.
Ella conocía a mi familia, la había estado vigilando; incluso mucho antes de que yo naciera…
Al parecer esto era personal; tenía un saldo pendiente con la familia Cullen.
Pero ¿por qué yo?, no es que le desea esto a alguien más de mi familia pero bueno, al menos ellos son vampiros completos…
Eso es, me dije repentinamente, soy el eslabón más frágil de la familia; soy la forma más rápida y fácil de herir a los Cullen; soy un pase directo a su venganza…
No sabía si llorar de coraje o de tristeza. Me gustaría pensar que siempre supe que ser semihumana me traería problemas, pero la verdad es que no era así. Mi madre me había dicho que estaba bien ser como era.. y le creí. No la estoy culpando a ella pues estoy segura de que ella también lo creía asi…
Estaba enojada conmigo misma por ser tan débil.
Con un chirrido de llantas aparcamos en el viejo y descuidado estacionamiento del parque Fevent.
La última vez que había estado allí había sido a oscuras, salvo por la luz de la luna tenuamente iluminando todo; pero ahora en el atardecer, se veía el verdadero esplendor de aquel parque.
Las esculturas adquirían un matiz casi real cuando la luz naranja les daba de costado, y por entre los árboles secos, se filtraba como rendijas la luz.
Comencé a caminar, con Ethan junto de mí y por unos minutos en silencio hasta que algo captó su atención y comenzó a caminar unos pasos por delante de mí.
Inhalé profundamente, con la intención de hallar el rastro de aquella chica. Tuve que hacerlo un par de veces para captar un ligero olor. Pero bueno, sido guardia de los Voulturi, Ethan tenía que estar entrenado ¿cierto?.
Casi tenía que correr para poder seguirlo y aunque él de vez en cuando me lanzaba miradas – como para comprobar que siguiera allí – iba al menos 100 metros lejos de mí.
Pasamos por una parte que yo desconocía, la cual se notaba que en sus buenos tiempos había sido un laberinto para niños; ahora ya sólo quedaban ramas secas y retorcidas; ennegrecidas por el tiempo y el clima. Bruscamente, él se detuvo. Me acerqué y miré por encima de su hombro y localicé allá en el fondo, una cajita de madera negra.
Era sencilla, sin decorativos ni nada parecido, sólo una nota en la tapa.
Podía jurar que esa nota tenía mi nombre. Avancé un par de pasos para tomarla, pero el brazo de Ethan me detuvo…
---------------!!!
Me gustó el título :) Ja, quizás no es tan profundo pero queda con lo de la camiseta ¿cierto? ;)
Comenten y si paseen el link a sus amigas ;) Ja
Las/os quiero! :D
*No estoy segura si era un Mustang u otro coche; el archivo donde tengo los otros caps está en la otra compu :/ asi que no pude checar.
Make your heart drop and come alive
Five minutes to midnight – Boys Like Girls
sábado, 6 de noviembre de 2010
Siempre te cuidaré. Cap.80
Sentía el corazón detrás de mis oídos, retumbando.
Bajé la vista hacia el folleto, y cuando la volví a alzar … allí estaba ella.
Una extraña y fría sensación me recorrió al verla de nuevo. A pesar de tener un desgastado vestido rojo, seguía viéndose tan etérea, con esa belleza que sólo los inmortales poseen.
A pesar de que estaba bastante lejos, podía notar – y sentir – esa feroz mirada que me atravesaba por completo.
Se moviío tan rápido que por un momento si silueta se vió borrosa, y en menos de un latido, ya estaba frente a mí, eso si , siemore guardadno cierta distancia.
No pude evitar que mi instinto vampírico emergiera y mi cuerpo se tensara, listo para atacar. Y aunque debía de admitir que de las cosas que más quería era arrancarle la cabeza a esa tipa que me arrebató a Jacob, sabía que si lo hacía, nunca lo encontraría.
El sólo volver a pensar en Jacob hizo que esa fría y oscura sensación me invadiera de nuevo.
Estaba conciente de que aquella chica me seguía observado fijamente, pero aún así intenté olfatear el aire discretamente, tratando de identificar si el aroma de Jacob estaba cerca.
Sólo olí lluvia, tierra mojada y hojas secas.
Aquella chica lanzó una risilla divertida.
La miré fijamente y noté un brillo de malicia en sus ojos.
Reuní algo de mi valor y me atreví a hablar:
- Jacob, ¿Dondé está? –mis manos se convirtieron en puños para evitar que mi voz se quebrara – Ya jugué tu estúpido juego; devuélvelo.
Ella enarcó una ceja.
- Vaya, vaya, vaya. Creo que tratas demasiado ser una chica ruda ¿eh? – dijo mientras alargaba si delgado dedo para tocarme la barbilla. Me limité a desviar el rostro – Pero lamento informarte linda, que estás rota; rota por dentro. Y no te queda esa pose de chica ruda.
- No estoy intentando ser una chica ruda – dije mientras ignoraba la terrible verdad de que estaba rota por dentro – sólo lo quiero devuelta. Ahora.
Estaba conciente de que a cada segundo ese capullo de pánico se iba abriendo en mi pecho, pero no podía dejar que ella se diera cuenta.
Sentía como si cada segundo que pasara fuera un eternidad que me alejaba cada vez más de Jacob.
Esa estúpida sonrisa no se borraba del bello rostro de la joven; definitivamente esata disfrutando del momento.
A estas alturas no me interesaba por qué lo hacía, sólo quería a Jacob sano y salvo, junto a mí.
- Lamentablemente, para ti claro está , - dijo mientras comenzaba a caminar hacia el Sur del parque. Sin pensarlo la seguí – este juego no ha terminado Renesmee.
Sentí como si me sacaran todo el aire de los pulmones de un solo golpe; quería decir algo, protestar, pero no podía podía articular ni una sola oración coherente.
- Esto fue sólo una pequeña prueba para ver si tu eras tan inteligente y perspicaz como tu madre. La cual me sorprendió mucho ¿sabes? Era bastante más despierta que los demás de su … especie.
Enredados pensamientos y confusas preguntas comenzaron a nublar mi mente.
- Tu … ¿conoces a mi madre? – dije con un hilo de voz, temiendo que no sólo ahora Jacob estuviera en peligro.
- ¡Oh claro! – dijo mientras pretendía estar aburrida con esa pregunta al parecer tan obvia- Cuando era humana y ahora que ya es un hermosa inmortal… pero ese no es el caso Renesmee. El caso es que vas a seguir jugando MI juego. Te guste o no; lo harás por ÉL.
Tomé una gran bocanada de aire, tratando de manejar el pánico y las lágrimas.
Genial Renesmee, me dije, ahora tienes dos fichas que mover en este estúpido juego.
No podía permitir que mi madre también se viera involucrada en esto. Aunque sabía que seguramente no tardarían más de 48 horas en encontrarme, tenía que alejarme, para salvarlos. No necesitábamos más víctimas en este retorcido juego. La única solución: huir de mi familia.
- ¿Trajiste a alguien? – el repentino cambio de tono de voz de aquella joven me sacó de mis pensamientos.
Levanté la vista y ella miraban cautelosa a su alrededor, incluso podría decir que con un poco de recelo.
Agudicé el oído y escuché cómo unas hojas secas se rompían por el peso de alguien.
Mi corazón comenzó a latir frenéticamente y nuevamente mis sentidos se agudizaron.
Si yo no había traído un acompañante y ella tampoco eso significaba que…
¿Sería que los Voulturis querían que su pequeña prófuga –osea yo- se mantivuera callada…para siempre? Ellos no estaban acostumbrados a perder ¿O quizás había más vampiros no-amigables en la zona?.
Cualquiera de las posibilidades que había pensado no era demasiado alentadora.
Por el rabillo del ojos noté como los músculos de aquella chica se tensaban, lista para huir; y con ella la posibilidad de tener de vuelta a Jacob. Estaba conciente de que lo que estaba a punto de hacer no era más que una locura, pero bueno unas cuantas locuras y estupideces no creo que cambiaran mucho mi historial…
Con un movimiento rápido me lancé sobre la chica de cabellos negros, no pretendía atacarla, simplemente derribarla para evitar que escapara.
Caímos al suelo de piedra, yo quedando encima de ella. Como era de esperarse, ella no lo tomó bien.
Con un siseó me quitó sobre ella, mientras salió rodando por el suelo. Rápidamente se puso en posición de ataque y a mí sólo me dio el tiempo suficiente para rodar de ese lugar y evitar que me cayera encima. Intentaba levantarme cuando sentí su fría mano alrededor de mi tobillo. Solté un grito ahogado que se vió opacado por un rugido gutural de su parte. Me jaló del tobillo haciéndome caer de boca y puedo jurar que escuché tronar un hueso de mi muñeca. Eso sin mencionar que me mordí la lengua.
Me giré lo más rápido que pude sin apoyar mi muñeca lastimada y ví que ella ya estaba parada¸ mirándome desafiante desde arriba, mientras de su pecho salía un ligero gruñido.
Noté que sus ojos eran de un roja más claro y comprendí el porqué de su fuerza; por alguna razón un escalofrío me recorrió la columna.
Un borrón pálido pasó rápidamente entre nosotras y derrumbó a aquella chica pelinegra. Sólo se escuchó un ligero grito de sorpresa.
Me incorporé como pude un tive que pestañear un par de veces para reconocer a quien estaba sometiendo a aquella vampira.
- ¿Ethan? – su nombre salió de mis labios, no si ese tono de sorpresa.
- No es por ofenderte, pero me gustaría que dejaras a un lado ese papel de “damisela en peligro debido a su necedad” – en su voz se escuchaba un poco de esfuerzo.
- Déjala – dije en un susurro.
Él me volteó a ver como si estuviera loca.
- Por favor Ethan – aunque estaba hablando en susurros se notó la desesperación en mi voz. Sabía que si la mataba nunca podría encontrar a Jacob.
Me hizo una mueca de decepción y la soltó. Enseguida tomó lugar frente a mí, como un escudo.
Ella se levantó despeinada y maltrecha, en medio de siseos.
- Lo conoces – obviamente no era una pregunta, y la indignación estaba bien clara en su voz- Sabías que no debías de traer a nadie más – casi me gritó.
- Tu .. no – comencé a decir.
- Si no mal recuerdo escribí “Juega” no “jueguen” ¿comprendes? Al parecer tu medio cererbro no funciona tan bién como pensaba, fenómeno. –todas y cada unas de sus palabras estaba impregnadas de veneno.
- Hey … - dijo en tono amenazador Ethan.
Ella se limitó a sisearle y enseñar los colmillos.
- Si no eres capaz de seguir las reglas quiere decir que no lo amas lo suficiente como para salvarlo…
- No y.. –comencé a decir, pero me volvió a interrumpir.
- Müller – dijo en un susurró.
Por un segundo nada se escuchó y no comprendí nada, pero un latido después, un grito desgarrador rompió el silencio de la noche.
No pude pensar en más que una cosa: Jacob.
Lo reconocería incluso dormida.
Hasta ese día no había conocido lo que en realidad era el miedo. No había conocído esa fría sensación que te hiela hasta los huesos y hasta que te paralices, que tu mente comienze a quebrase en pedazos y a caer, para hacerse añicos. Nunca habaía conocido el VERDADERO miedp de perder a alguien.
Miré a aquella joven y a pesar de tener una cortadura en la mejilla sonreía diabólicamente, disfrutando de mi dolor.
Todos los sonidos del mundo se apagaron y lo único que podía escuchar era auqellos gritos incesantes de dolor.
¡Déjalo!, quería gritar, pero parecía estar encerrada en un mundo donde todo se movía perezosamente, excepto mi frenético corazón y aquella fría sensación que iba desplazándose por mi cuerpo.
No quería imaginar que le estaba sucediendo a Jacob. Nunca lo había escuchado gritar así, nisiquera cuando Paul le dislocó el hombro accidentalmente.
Era un grito tras otro, cada uno como una cuchillada directo a mi corazón.
No comprendí lo que estaba pasando hasta que las manos de Ethan sujetaban mi rostro con fuerza y me obligaban a mirarlo a los ojos.
Todo pasó muy rápido, como si después de ese estupor todo hubiera marchado en cámara rápida.
Lágrimas nublaban mis ojos, mientras estiraba los brazos tratando de alcanzar a esa chica pelinegra; Ethan me sujetaba muy fuerte, no sabía si para protegerla a ella o para protegerme de mí misma; de mi pecho salía ese retumbante gruñido amenazador…
Él me dio la vuelta, sin soltarme, y me tomó el rostro; esa muda súplica en sus ojos me desbarató, y quedé como una muñeca de trapo, mientras me caía a pedazos por dentro.
Pero no, no me iba a rendir de nuevo por Jacob. No debía abandonarlo en manos de esa psicópata.
Ethan me arrastró lejos de allí, mientras mis desesperados gritos llamando a Jacob se iban apagando.
- ¿Porqué Ethan? – sollocé.
- Es sólo una loca – dijo.
- ¡No Ethan! ¡¿Por qué apareciste?! - le grité con las mejillas perladas de lagrimas- Yo me las había podido arreglar sola. Ahora sólo estoy aún más lejos de encontrarlo.
Hizo un gesto de dolor, pero a pesar de eso, me miró a los ojos cuando me respondió:
- Ya sé que todo tu estúpido mundo gira entorno de él Renesmee, pero no me lo tienes que restregar en la cara ¿sabes?- en su voz estaba más que clara esa amarga nota de dolor-. Lo único que hago es salvarte una y otra vez de ti misma, pero al parecer tienes muy arraigada esa cualidad de masoquista; supomgo que nunca podrás cambiar, nisiquiera cuando te estas derrubando , como ahora.- Comenzó a caminar al lado opuesto donde to estaba, como si lo repeliera- Si quieres que me vaya esta bien, sólo pidelo; pero te recuerdo que te necesito tanto como tú amí, aunque lo quieras negar. Pero si en verdad lo que deseas es quedarte solo de nuevo, sólo pídelo.
Me miró durante unos segundos, segundo en los cuales yo me limité a llorar en silencio y temblar ligeramente, incapaz de articular o pensar algo.
Ethan, siempre había sido sinsero conmigo, pero esa era lo más duro que me había dicho hasta el momentos y lo que más me dolía, es que todo lo que había dicho era la pura verdad.
Suspiró comenzó a alejarse de mí, con la intención de perderse en la oscuridad. Non no lo podía perder, no de nuevo. Tambaleando me levante y seguí su tenue olor a menta, hasta que le dí alcance.
- Ethan – fue todo lo que atiné a decir antes de lanzarme a sus brazos y coemnzar a llorar.
Él con gusto me recibió con los brazos abiertos.
- Sabes que te amo, y sé que me amas, no exactamente como yo quisiera pero … es suficiente para mí. – susurró contra mi cabello – Y sé que siempre serás esa chiquilla terca y curiosa que siempre conocí. No vas a cambiar y no te voy a tratar de cambiar; y siempre ¿Lo escuchaste? Siempre estaré allí para ti…
Después de eso, me dediqué a berrear entre sus brazos y mojarle todo el pecho de la chaqueta…
----------*
“A veces se hacen locuras por amor, Meg”
-Hércules
¿Mucho rollo por parte de Ethan? Lo sé, pero hay tantas cosas que él necesitaba decirle… para reforzar esa unión… pfft ustedes saben ;) Ja
-Aviso para las chicas que siguien nuestro FanFic (Ale y mio): Alee ha conseguido un trabajo!! (Lo sé, al fin traerá dinero a la casa y podremo dejar de trabajar en las esquinas :D) Ja así que será un POCO mas difícil subir el cap. NO LO ABANDONAREMOS, sólo les avisamos para que no digan que nos olvidamos de ustedes ¬¬
Buenoooo dejen sus comentarios
Las quiero
P.D: Pasen a ver el blog de Majoo! Los Restos de mi Vida
miércoles, 27 de octubre de 2010
Gracias... y adiós. Cap. 79
- Lou Fevent
Lo miré perpleja.
- ¿Qué? – dije en un susurro.
Sacó una pluma de su bolsillo y comenzó a poner en diferente orden las letras de la frase Le vent soufle. Aquella frase que había pensado que era un callejón sin salida, éra tan solo una clave … un anagrama.
Formó la palabra – o el nombre –Lou Fevent.
Escruté su rostro en busca de alguna señal que me diera entender que lo que estaba diciendo era coherente, pero su mirada parecía perdida, como si estuviera tratando de recordar algo muy borroso… o muy doloroso.
Me mordí el labio inferior mientras esperaba ansiosa que regresara a la realidad.
Me dirigió una dulce sonrisa.
- Un escultor – dijo con tono calmado.
Lou Fevent. Lou Fevent.
Rebusqué en mi mente algo que se relacionara con ese nombre; una escultura, un libro, algo … pero no encontré nada. O al menos, en todas las bibliotecas donde había estado, no había encontrado nada sobre él.
- ¿Tiene que sonarme? – pregunté, un poco cautelosa.
- No necesariamente. Era un artista… local.
Asentí lentamente.
- Y tu … ¿Cómo sabes? – inquirí.
- A mediados de los cincuentas ya había guías turísticas.. – respondió mientras miraba a otro lado. Lo capté al vuelo.
Bien, debía de admitir que aunque me sentía mal por Ethan, quien ocupaba mis pensamientos era Jacob. Quizás sabrían algo de Lou Fevent en la recepción de las cabañas …Tenía que encontrar algún parque, escultura o lo que fuera, donde pudiera ir. Estaba casi segura que allí era donde me esperaba la chica de cabello color carbón … junto con Jacob.
Ambos parecíamos tan sumergidos en nuestros pensamientos que no me dí cuenta cuando una ligera llovizna comenzó a cubrirnos, hasta que estuve casi empapada. Aún así no me moví, no tenía ni la fuerza ni las ganas.
Fue como si despertara de un sueño, algo surrealista. Después de tanto tiempo me habría imaginado que estar con Ethan me habría hecho sentir mejor; pensaba que todo sería como pasar por la casa de Claire, charlar un rato e instantáneamente sentirte reconfortada.
Me había sorprendido al descubrir que el encontrar a Ethan sólo había traído más problemas. Una pequeñísima parte de mí susurró egoístamente: “Sabías que no debías venir a buscar a Ethan, Jacob te lo dijo, también tus padres y ahora has perdido a ambos …”.
Apreté los dientes para tratar de no llorar… porque sabía que era cierto.
¿Pero qué podía hacer?¿Simplemente dejarlo por allí desgarrándose de dolor? . Lo miré de reojo y vi que aunque se había calmado un poco, seguí teniendo esa postura preocupada en sus hombros.
Había algo tan sincero ahora en Ethan, que me atrevería a decir que te ayudaba a pensar con claridad… o quizás simplemente fueran mis ideas.
Las gotas de caian en forma perezosa, pero constante y hacían que la noche adquiriera un tino brillante.
Quizás no era exactamente el recuentro que esperaba –o quería- pero tener a Ethan de vuelta no estaba tan mal.
Eran alrededor de las seis de la madrugada y el tiempo se había escurrido rápidamente como agua entre las manos. Nuestras ropas estaban casi secas, ya que a eso de las tres estábamos hechos una sopa, entonces Ethan sugirió que por mi bien entráramos al cobertizo de la cabaña. Volví a sentirme protegida por él, como en aquellos tiempos –que ahora parecían tan curiosamente lejanos- cuando estaba encerrada en el castillo de los Voulturi; aunque quizás fuera él quien necesitaba un poco de consuelo.
No necesitábamos hablar, había tanto que contar pero ambos sabíamos que no era precisamente lo que queríamos explicar en ese momento. Preferíamos disfrutar la silenciosa compañía del otro, mientras vagábamos por nuestra mente. No éra algo que acostumbráramos hacer cuando estábamos en Volterra, pero quizás fuese porque n había mucho en que pensar, y también porque quería mantenerme alejada de todos aquellos pensamientos que nublaban mi cabeza en esos momentos; Necesitaba una distracción e Ethan estaba más que dispuesto a dármela..
Algunos rayos rosados de luz comenzaban a asomarse por el horizonte, señal de que estaba amaneciendo.
Una ligera sonrisa se asomó en la comisura de mis labios.
Bien . Pensé. En un par de horas la recepción abrirá y podé pedir informes sobre ese tal Lou Fevent.
Ethan pareció darse cuenta de lo que pensaba, por lo cual me miró curioso.
Decidí comenzar la búsqueda en la red. No quería que Ethan también se viera envuelto en esto. Si, estaba decidida que lo mejor sería mantener el secreto… cosa que quizás resultaría difícil, contado con lo bien que me conocía.
- Quizás deberías dormir un poco – me sugirió al tiempo que se levantaba de los escalones y me ofrecía una mano.
- Quizás tu deberías de ir de caza – respondí mientras tomaba su mano para levantarme y miraba fijamente el rojo intenso –casi negro- de sus ojos.
Me respondió con una risa cansada y un alborotamiento de cabello.
Entramos a la cabaña y aunque estaba cansada hasta los huesos no fui a la habitación por dos simples razones: Primera: No había tiempo para dormir, debía de encontrar a Jacob. Y segunda: Allí sólo había recuerdos de él, recuerdos que por mi bien emocional me convenía apartar por un tiempo.
Me senté en el mullido sillón y fue como si todo el cansancio me llegara de golpe. No estaba segura de cuánto tiempo tenía sin dormir, pero fácil… unas 24 hras. Ya que aquel estada de aletargamiento no se lo podía considerar precisamente un descanso, ya que aquel vacio me atosigaba incluso dormida.
Me ví tentada a cerrar los ojos un rato… pero la falta de Jacob era mi alarma personal.
Ethan se recostó en la esquina y con una palmadita en si hombro me invitó a usarlo como almohada.
Maldito Ethan, dije internamente con un toque de humor, me estaba tentando… y lo sabía.
- Vamos Nessie, sabes que tienes que dormir, aunque sea un poco. Más tarde los buscaremos. – dijo.
Ebtebdí a quién se refería y se me hizo un nudo en la garganta; también por que ése era el tono un tanto condescendiente que ÉL usaba cuando yo era pequeña e intentaba dormirme.
Tragué un poco de saliva y le respondí.
- También tu tienes que tomar algo. ¿Cuánto llevas?¿Tres semanas? – pregunté con una ceja enarcada mientras me sentaba junto a él.
Ethan tocó esas enormes ojeras que tenía debajo de sus ojos, como si con ese simple hecho pudiera borrarlas.
- ¿Si te prometo que iré a cazar algo dormirás un rato? – preguntó con una sonrisa traviesa en los labios.
- Hecho – dije mientras extendía mi mano.
- Hecho – repitió mientas estrechaba mi mano y yo tenía mucho cuidado en que no le viera a través de mi don que había cruzado los dedos detrás de mi espalda…
La almohada estaba tan cómoda y la manta tan suave, que varias veces casi caigo en las manos de Morfeo.
Ethan iba y venía. Se sentaba por un rato para luego pararse. Parecía bastante nervioso … pero ¿de qué?
A ratos me echaba miraditas, como para verificar que seguía “durmiendo”. Obviamente no estaba durmiendo, pero era lo suficientemente buena actriz como para despistarlo.
Los minutos pasaban y él no se decidía a ir de caza, mientras que el nerviosismo crecía en mí, pensé que no cumpliría con su parte del trato aunque bueno, viéndolo desde ese punto, yo tampoco estaba cumpliendo el trato … pero había cruzado los dedos así que mi parte del trato no era necesariamente válida. Sonreí por dentro con malicia.
Después de un rato, Ethan salió con paso decidido por la puerta de madera, eso si, sin olvidarse de echarme una ultima miradita.
Esperé alrededor de cinco minutos, sin moverme; asegurándome que ya estaba lo suficientemente lejos.
Pasando esos cinco minutos, me paré del sillón de un brinco y me dirigí a velocidad inhumana a la recepción. Al entrar la señora pareció un poco sorprendida al verme.
Claro, con el cabello alborotado, la ropa arrugada y el poco de maquillaje que llevaba, corrido, quien no se asustaría al ver esa pinta.
Me sonrió amablemente y me preguntó que si se me ofrecía algo –en francés, claro está-. Unas marcas de risa alrededor de los labios se le formaron y por un momento pareció una simpática abuelita.
- Ehm si gracias – respondí apresurada – estaba buscando algo sobre Lou Fevent. Una exposición, un museo .. Jm.. lo que sea.
Ella frunció el ceño mientras pensaba. Me indicó con el dedo que esperara un minuto y se volví a un estante de folletos turísticos.
Instintivamente, movía deprisa mi pierna mientras miraba cautelosamente hacia la puerta , vigilando que no viniera Ethan. Sabía no armaría una escenita pero definitivamente me llevaría de vuelta a la cabaña y redoblaría la seguridad... era más que obvio de Ethan clasificaba la locura que estaba cometiendo en “Muy-peligroso” Pero bueno … todos hacemos locuras en nombre del amor ¿cierto?.
La recepcionista regresó a mí con un folleto, que parecía bastante viejo y un poco maltrecho.
Se disculpó por el estado del folleto pero explicó que desde los años 50’s y 60’s casi no se escuchaba hablar de aquel artista.
Le agradecí rápidamente y salí del lugar.
Escruté el folleto turístico con cuidado, en busca de algún indicio.
Finalmente en la ultima parte del folleto aparecía la foto de un parque, con grandes árboles de florecillas moradas y magnificas piezas de arte –esculturas- en el centro de los andadores.
Lo metí a mi bolsillo trasero y salí corriendo a toda velocidad mientras la adrenalina fluia por mis venas…
… Tenía que admitir que aunque el parque estaba abandonado,m aún conservaba un poco de su esplendor actual. Y también tenía que admitir que esas esculturas eran de las mejores que había visto; podían ser comparadas con La Venus de Milo o alguna otra invaluable pieza de arte.
Lástima que su arte no llegó a las grandes masas, me lamenté en silencio.
El sol caía como rendijas atravéz de las ramas semi-desnudas de los árboles. Pasé el primer andador y la primera glorieta sin encontrar nada sobresaliente, nada que estuviera buscando; y comencé a preocuparme..
Sentía el corazón detrás de mis oídos, retumbando.
Bajé la vista hacia el folleto, y cuando la volví a alzar … allí estaba ella.
----*
I know ._.
Estaba pensando, Que les parece si llegamos a un acuerdo?? J para evitar tanto desmadre e inconformidades :D
Publicaré una vez a la semana. Es un plazo que puedo cumplir y es un tiempo que ustedes pueden aguantar … ¿cierto? J
No les drié un día fijo para publicar, pero publicaré antes del las 12 p.m del Domingo de esa semana J (Horario centro de México)
Por ejemplo, este sería el capitulo de esta semana, pero no por que lo haya subido en Miércoles, quiere decir que el próximo también será en Miércoles. Entendido?
OK bueno, déjen sus coments y díganme que tal les pareció este vid :D
Nos vemos la próxima semana!
Besos
P.S: Follow me on Twitta! (Acento Británico) @LePaprike haha :PP
*Gracias ... y adios: Por que Nessie agradece la ayuda de Ethan, pero lo va a dejar atras
sábado, 9 de octubre de 2010
Confesión. Cap. 78
- ¡Julie! – escuché a lo lejos, e inconscientemente giré la cabeza en dirección a esa voz…
La voz se escuchaba tan desesperada, perdida, agotada, destrozada y en cierto modo… familiar.
No ví nada fuera de lo común así que pasé de ella, pero seguí mirando el oscuro bosque.
Un borrón pálido serpenteó a través de los árboles con rapidez.
Mi instinto surgió a la superficie y cautelosa y lista para escapar me puse de pie. Metí la mano en mi bolsillo, tocando la fotografía; intentando sentir algún tipo de seguridad, pero me equivoqué. El volver a sentirla me hizo recordar todo el dolor que el subidón de adrenalina me había hecho olvidar. Me quedé allí, congelada; intentando hacer que mis pies volverán a responder y poder escapar de allí. En mi mente se retorcían posibles teorías de lo que podría estar pasándole a Jacob en esos momentos…ninguna me reconforto. De hecho, sólo hicieron que me sintiera más vacía; más rota por dentro.
Ese borrón llegó frente a mí y se paró. Sus ojos se encontraron con los míos y un nombre llegó a mi mente: Ethan.
Pero había algo extraño en él. Sus ojos parecían sin vida y opacos. No se veía seguro de sí mismo y un tan arrogante como siempre se había mirado; me pareció tan frágil que pensé que en cualquier momento se desmoronaría.
Al verlo a los ojos – aunque hubiera sido por una fracción de segundo – pude darme cuenta de que mi dolor era sólo un reflejo atenuado del suyo.
Creía conocer lo que era el dolor, la oscuridad y esa fría soledad, pero me equivocaba; Ethan sí los conocía.
Sus fríos y pétreos brazos me encerraron con delicadeza y yo le devolví el abrazo. Una vocecilla dentro de mí me decía que debería de sentirme más tranquila, ya que había encontrado a Ethan; pero eso no sucedió, lo único que sucedió fue que esa desesperación por recuperar mi felicidad de vuelta se hiciera más fuerte. Siempre había pensado en Ethan como un apoyo constante, pero ese Ethan no era el mismo… y era lo que me hacía sentir ansiosa.
Él comenzó a susurrar algo pero los frenéticos latidos de mi corazón me impedía escuchar algo más.
Intenté regularizarlos y escuché la incesante letanía que Ethan decía: Julie.
El molesto golpeteo de mi corazón se calló y todo a mi alrededor parecía detenerse mientras una corriente tan fría y amarga como el pánico me recorría.
- Eth… - comencé a decir mientras intentaba separarme de él.
No, no, no. Esto estaba lejos de estar bien.
- No – la voz de Ethan cuando me interrumpió fue casi una súplica que me dejó congelada mientras tomaba mi rostro entre sus manos – Por favor Juls, perdóname. No sabía lo que hacía yo no… no podía controlar la sed. Sé que prometí cuidarte siempre… pero ¿quién iba a saber que el peligro sería yo? – la voz se le quebró en la ultima palabra – No merezco tu perdón pero ya no puedo cargar con esta culpa…
Cada palabra estaba envuelta en esa maraña de sentimientos dolorosos y desesperantes. El tan sólo escucharlo hizo que mis ojos se nublaran por una cortina de lágrimas…
…Mientras algunas piezas sueltas del rompecabezas comenzaban a encajar.
- Si pudiera regresar el tiempo, juro que lo haría. Hubiera preferido matarme antes de tan siquiera pensar en lastimarte… No quería dejarte allí tendida pero no podía regresar por que sabía que sólo te dañaría… más. – Hablaba en un susurro pero era suficiente para identificar ese inimaginable dolor que carcomía de dentro hacia fuera, en una lenta agonía – Yo no pedí ser lo que soy Juls; no pedí ser un monstruo al despertar; no pedí tener tan poca fuerza de voluntad y acabar mordiendo a la persona ala cual le entregué mi corazón…
Esa sensación de pánico me volvió a inundar al comprender la última frase.
Debía de estar escuchando mal. Ethan había dicho que ellos habían estado en el lugar y momento incorrecto. Que sólo él había sobrevivido…
… Aunque nunca había mencionado exactamente quién mató a Julie...
¿Ethan la había …matado?
Mi mente capia por una espiral de conclusiones y teoría confusa; incapaz de pensar algo coherentemente.
- No soy Julie, Ethan- antes de que hubiera tomado la decisión de hablar, mi boca ya había pronunciado esas fatídicas palabras.
Un pensamiento que se había fugado de mi mente terminar en mis labios. En cuando me escuché me arrepentí de siquiera haberlo pensado. Dejó caer sus frías manos de mi rostro.
Algo por dentro de él se rompió y sus ojos parecieron enfocar mi rostro por primera vez. En sus ojos apareció la culpa y una silenciosa disculpa. Parecía estar en un estado de shock.
Me mordí el labio inferior mientras me quebraba la cabeza tratando de hallar las palabras correctas. Decidí no decir nada.
Con mis brazos, rodeé su cintura y me apreté a él lo más que pude, intentando darle algo de consuelo y al mismo tiempo… encontrar un poco para mí.
- Ness y-yo… lo siento. No quería que te enteraras de que soy un .. mountro –dijo él en un susurro mientras me estrechaba entre sus brazos.
- No te preocupes – contesté contra su pecho. Probablemente mi teoría con respecto a Julie estaba en los cierto, pero necesitaba escucharlo de sus labios. – Ethan… ejm.. tú la…?
Dejé la frase incompleta, ya que era demasiado cobarde como para pronunciarla entera. Él lo captó al vuelo.
- Fue un accidente. – dijo él a la defensiva mientras me soltaba. Pero eso definitivamente era una afirmación…
Me senté en el pasto húmedo y ví a la nada. Él se sentó junto a mí. Lo miré y noté que ya no llevaba esa fea y pasada de moda capa de los Vulturi… y también ví que seguía cargando con ese sentimiento de culpa.
- No eres un monstruo. – le dije mientras ponía mi mano sobre la suya, en un patético intento de hacerlo sentir bien.
- No sabes lo que es un monstruo… - dijo en tono sombrío.
Saqué la arrugada y quemada fotografía de mi pantalón y me pregunté si era un monstruo por pensar en rendirme a Jake.
- Así que… - la voz de Ethan interrumpió mis cavilaciones. No había notado que le había mostrado mis pensamientos accidentalmente - ¿Eso fue lo que realmente te trajo aquí? – dijo refiriéndose al repentino secuestro de Jake.
No tenía ganas de hablar así que simplemente le mostré todo lo que había sucedido desde que había tomado la decisión de ir a buscarlo.
- ¿Todo eso por…mí? – su voz sonaba incrédula.
- Se que hubieras hecho lo mismo por mí – respondí en un encogimiento de hombros.
Silencio.
- No quiero causarte problemas con tu familia – su voz sonaba un tanto… preocupada.
Lo medité durante un segundo.
- No creo poder tener más de los que ya me gané. Además aún así… todavía no me pudo ir. No sin él.
Entendió que me refería a Jacob. Con delicadeza tomó la fotografía de mis manos. Por reflejo sujeté con fuerza la foto y lo miré con la incertidumbre en el rostro. Asintió levemente y solté poco a poco la fotografía.
La examinó durante un momento y luego musitó:
- Lou Fevent.
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¿Que tal? ¿Que tal? ¿Que tal? :))
Quiro saber que piensan de estee cap! :O hehe
y lo siento x tardarme en publicar :(
Laaas AMO :D
'You waste your chance to rock my night away'
I don't wanna dace - Hey Monday
jueves, 23 de septiembre de 2010
Sálvalo. Cap. 77
Esa negrura no me dejaba respirar. Me comprimía el pecho, lentamente sacando el poco oxígeno que me quedaba.
No entendía que hacía allí no recordaba nada anterior a esa negrura. Lo único que quería era escapar.
Desperté con los dedos aferrados a la cama e intentando tomar bocanadas de aire, como compensación de todo el oxígeno perdido.
Unas lágrimas tibias se deslizaron por mis mejillas, no supe si de miedo o si de alivio.
Lentamente abrí los dedos, los cuales ya los tenía adoloridos de la fuerza con la cual había estado sujetando las sábanas.
Me senté y noté que estaba en la cama de aquella cabañita que había rentado.
Miré a mi alrededor. Todo seguía igual, pero algo faltaba. Había un vacío en mi pecho que no desaparecía cuando suspiraba o cuando tomaba aire, al contrario cada vez se hacía más grande. No dolía, pero era … incómodo. Tener la sensación de que algo no anda bien.
Abracé la almohada contigua y una punzada de dolor me atravesó al reconocer que andaba mal: Jake no estaba.
Sin pensarlo, salté de la cama y me dirigí a la cocina. No estaban.
Revisé las cuatro habitaciones de aquella cabañita y no estaba, incluso, salí a buscarlo a la terraza – lo cual trajo recuerdos que hicieron que me sonrojara -, recorrí el lindero del bosque y tampoco estaba.
Su adictivo aroma, lo había dejado impregnado en aquella suave almohada, y al reconocer ese aroma, los recuerdos llegaron a mi mente inesperadamente.
El bosque lleno de árboles desnudos por el otoño.
El pánico en los ojos de Jake.
Su voz llamándome con una desgarradora preocupación.
Las frías hojas caídas contra mi mejilla.
La feroz mirada de aquella chica con cabello color carbón.
Abrí los ojos y me pregunté que hacía allí. Mi último recuerdo era estar en el bosque; y ahora, despertaba en aquella cabaña. ¿Cuánto tiempo había estado inconsciente?.
Pensaba que no se podía perder a todas las personas que te importan en un lapso menor de una semana; pero el destino pero había demostrado lo contrario.
Había perdido a Ethan; estaba huyendo de mi familia, y ahora, había perdido a Jacob también.
Las lágrimas caían por mis mejillas mientras que el aire nocturno me acariciaba el rostro. Como un zombie, regresé a la habitación y me senté a la orilla de la cama, miles de preguntas y suposiciones de amontonaban en mi mente, haciéndome pensar incoherentemente.
Inconscientemente giré mi cabeza hacia la mesilla de noche y noté un cofrecillo de madera. Podía jurar que no estaba allí antes… o quizás ya estaba delirando.
Tenía una tarjeta recargada contra ese cofre y junto, una llave. Tomé la tarjeta con la mayor delicadeza, como si fuera de vidrio y la abrí. Había sólo una palabra escrita, pero hizo que unos escalofríos me recorrieran.
Renesmee.
La caligrafía era tan elegante y perfecta… escrita en tinta china.
La volví a depositar en la mesita de noche y tome el cofrecillo entre mis manos.
Sin pensarlo, tomé la llave de plata y la introduje en la cerradura.
No sabía a ciencia cierta que esperaba encontrar dentro, pero ciertamente, lo que había dentro me desconcertó un poco.
Una cuidad colección de fotos estaba dentro.
Algunas estaba arrugadas, como si las hubieran estrujado con furia.
Una niña de cabellos negros como la tinta china estaba sentada en una banca de un parque; su vestido era hermoso. De los años 20’s.
Era la misma persona, pero en diferentes etapas de su vida … y me aterró reconocerla.
Si bien los ojos habían cambiado a un rojo intenso, sus demás rasgos eran los mismos: era la joven que había visto en aquel claro, la de los cabellos tan negros como la tinta china.
Sabía que esto no estaba bien… para nada bien.
Un capullo de pánico comenzó a abrirse en mi pecho mientras sentí como me escocían los ojos por las lágrimas.
Le dí vuelta a la foto, y encontré otro mensaje:
Joue avec moi
Juega conmigo, en francés, recordé.
¿Qué juegue con ella?. Debajo de esa frase venía el número: 1800.
Mi pulso comenzó a aumentar, mientras intentaba comprender qué significaba ese número…
… ¡Las 18:00 horas! La respuesta apareció como por arte de magia en mi mente.
Busqué la linterna que traía en mi maleta y me dirigí a la ventana.
Ya estaba oscureciendo, así que no hubo necesidad de apagar las luces.
Cerré los ojos e intenté recordar aquellas interminables tardes que había pasado viendo el atardecer con …Jake. El simple hecho de mencionar su nombre hizo que una punzada de dolor me diera en el pecho. Casi solté la linterna. La sujeté con más fuerza.
Posicioné la linterna imitando el Sol de las cinco de la tarde y la luz se proyectó en un lugar de la pared de enfrente. Recordé la posición y rogué por que fuera lo que estaba pensando.
Inhalé profundamente. Dí un ligero golpecito en donde antes había estado la luz y sonó hueco. Una sonrisa se extendió por mi rostro.
Rompí un poco el papel tapiz y metí mi mano en aquello hoyo.
Toqué algo frío y delgado. Esperando lo peor, lo saqué.
Podía haberme encontrado con algo podrido, incluso el cadáver de un animal, y lo habría soportado; pero definitivamente no estaba preparada para lo que encontré: Una foto.
Pero no era cualquier foto; yo sonreía cálidamente mientras abrazaba por la cintura a Jacob, mientras que una fogata hecha con troncos arrojados por el mar chisporroteaba detrás de nosotros. Era la foto que Jacob siempre llevaba consigo. Pero lo que más pánico me causó fue el ver que donde estaba Jacob, la foto estaba quemada.
Se veían los lengüetazos de fuego, quemando esa sonrisa que me derretía.
No, no, no, no. Comencé a murmurar. Aplasté la foto contra mis pecho, como si con ese simple gesto pudiera sentir de nuevo a Jacob; pudiera asegurarme a mí misma que estaba bien.
Nuevamente metí mi mano al hoyo que había creado, en busca de algo más que me pudiera decir donde estaba… o si estaba bien. Pero no encontré nada.
Un pitido molesto apareció en mis oídos y todos los demás sonidos parecieron amortiguados. Sólo podía escuchar el frenético latido de mi corazón.
Bajé la mirada y noté que había algo escrito en el reveso de la foto.
Sauve le.
Sálvalo, de nuevo escrito en francés.
No necesité razonar mucho para saber a qué se refería. Una ola de ira me invadió y con la foto en mano salí a la terraza, dispuesta a enfrentarla, pero cuando llegué me dí cuenta que no sabía dónde estaba o qué tenía que hacer; cómo jugar su juego.
Inspeccioné el reverso de la foto en busca de otra pista, y la encontré justo en el borde inferior, escrito en letras pequeñísimas, pero con la misma elegancia que todas las notas anteriores: Le vent soufle
El viento sopla.
Lágrimas de frustración comenzaron a derramarse de mis ojos. ¿Qué significaba eso? No era una dirección, no era una persona, no era nada.
Me quebré la cabeza intentando encontrarle un significado coherente.
Era un callejón sin salida.
No quería darme por vencida pero admití que esa no era una pista, era sólo una frase escrita al azar.
De pronto, el lugar me incomodó.
Sólo quería huir de allí y encontrar a la tipa causante de todo eso.
Encontrar respuestas… y a Jacob.
Guardé la fotografía en mi bolsillo y comencé a correr sin rumbo. Sólo quería que el espeso bosque me tragara, y conmigo todo mi dolor.
No sé cuanto tiempo corrí, no sabía donde estaba; pero había llegado un momento donde sólo quería tirarme y llorar. Era patético lo sé, pero no sabía que otra cosa hacer, me sentía tan frustrada y en cierto modo… dolida. Una pequeñísima parte de mí se preguntaba ¿por qué Jacob no luchó? ¿Por qué simplemente dejó que esa tipa arruinara nuestras vidas?
El pasto estaba mojado por el rocío y al contacto con mi piel, sentí un poco de tranquilidad, aunque las preguntas seguían rodando por mi cabeza, tan hirientes como cuchillas.
Escuché unos pasos cerca de mí y cautelosa alcé el rostro, pero no pude ver otra cosa que la inmensa oscuridad y algunos árboles con ramas desnudas.
Volví a recostar mi cabeza contra el pasto húmedo.
- ¡Julie! – escuché a lo lejos, e inconscientemente giré la cabeza en dirección a esa voz…
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Hello SeaMonkeys!!! XD
Si después de tanto tiempo de abstinencia de escritura he vuelto a esta adicción. Recaí :(
¿Que les pareció el cap? ¿Cumplió sus expectativas? ;))
hahaha
Bueh, grx a todas LAS AMOOO!
Y después de leer y comentar estee cap, pásensee x el blog de Majoo (si! ya tiene un blog!!)
Los Restos de mi vida
See ya! :)
OK! Neta grx a todas las chicas que sin confian en mi y qe si me creen. Si solo vas a comentar pura MAMADA neta hazte el p*to favor de irte a la verch y no comentes ok? :)
Y se ve que las personas que comentan pura mamada estilo: "Hay, en vez de poner pretextos hubieras escrito el cap" Ok, se nota qe no saben lo que es escribir. No digo qe sea fácil ni difícil, pero toma su tiempo y yo quiero un trabajo BIEN HECHO es por eso qe me tardo aveces, por que exijo mucho de mí y quiero crecer como escritora y persona cosaa qe se ve qe a ustedes les vale MADRES :)
Y bueno, gracias por dejarme ese tipo de coments por que solo hacen que valoore más mi trabajoo y me exija más para restregarles en sus caras de p*tas la calidad de mi trabajo :)
Lo sientoo para todas las chicas que si me apoyan, neta no tienen que estar leyendo esto ya qe es un poco... agresivo XD pero no tengo otra manera de hacerles llegar mi mensaje a estas tipas, ya que ni el VALOR tienen para poner su cuenta :(
Bueh, ya sabes neta nunca dejaré de estar agradecida por todo su apoyo y comprencion :D
pd: Cúlpen al traductor de Google si están mal las palbras en francés =/ haha
sábado, 18 de septiembre de 2010
Reportándome.
Estas dos semanas fueron comoo unas vacaciones improvisadas. No salí ni nada peroo me aleje de blogger, youtube y asi (menos de face x qe sin el face, muero).
Y pues me permitió replantearme la historia. Y con ayuda dee algunas personas, cambió de dirección a una zona un tanto más .. complicada, osea un poco más compleja de escribir. Pero sé qe les gustará. ¡Les gusta Criminal Minds? Esto será algo así pero en una escala menor.
Es lo primero que escribiré en estee... calibre.
Es por eso que les pido paciencia. Nadamás. :)
Les haré un espacio chicas , para seguir escribiendo. Lo prometo :)
Love & Rockeets [MTV no me demandes por derechos de autor :P]
- Marii.Trelles
BTW, dénse una vueltecita por el blog del cual soy madrina:
Los Restos De Mi Vida la autora es Majoo, si.. con quien comparto el blod de los más pedidos :))
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Sorry
La tarea tiene un lugar más alto en la escala de prioridades de lo que había creído. Así que ahora se me juntó la tarea y tengo que terminar de editar un video para la clase de Liderazgo.
El profesor dijo: "para la proxima clase quiero que me demuestres algo en lo que eres mejor que un millon de demás personas" Y no es por ser egocéntrica o algo así, pero lo primero que se me vino a la mente fue la escritura. Pero ésa es SAGRADA para mí, así que no quiero compartir un escrito con personas que seguramente no les interesará. ése también es un motivo por el cual mi familia no sabe que escribo un blog y un Fic. Sólo me dirán que bien, me darán una palmadita en la espalda y contuniarán con sus cosas. Así que ¿para qué decirles si aún así actuarían como si no hiciera nada?. Así que decidí elegir la segunda cosa que hago mejor qe un MILLON de personas (al menos chavos de mi edad, y claro, según yo)
Bueno, bueno, Ya me desvié mucho del tema.
El objetivo de este post era informarles que probablente postee hasta el Viernes.
Ojalá las tardes tuvieran más horas :(
Pero bueno, espero que lo comprendan y si no... ¡a chingar a su madre! Ja no se crean :))
LAS AMO (como amigas, no de una manera retorcida y espeluznante) Ja
viernes, 27 de agosto de 2010
Tinta china. Cap. 76
Su aroma amaderado sobresalía entre todos los demás, quizás por que era el aroma al cual era adicta.
No quería abrir los ojos, pues tras mis párpados se seguían reproduciendo recuerdos de la noche pasada. A cada recuerdo, volvía a sentir esa corriente de inexplicable calor que me inundaba, haciéndome desear más a Jacob.
Sentí unos pequeños y suaves puntos de calor a lo largo de mi espalda descubierta y mi corazón se aceleró.
- No quería despertarte – me sususrró Jake al oído. Me dio otro besito en la espalda y continuó – pero no podía resistirme.
Soltó una risita por lo bajo y me dio un beso en los labios.
Abrí los ojos la imagen de Jake que tenía frente a mí me quitó el aliento.
Una deslumbrante sonrisa abarcaba todo su rostro mientras me veía con esos ojos que me hacían derretir; su piel se veía exquisitamente tentadora bajo aquellos rayos de luz y su cabello estaña tiernamente despeinado. No me pude contener.
Estampé mis labios contra los suyos, en un intento de volverlo a sentirlo como la noche anterior. Ya lo había probado y se había convertido en una adicción.
Él era mi adicción personal.
La noche anterior había sido, la mejor de mi existencia, eso por decir lo menos. Podía decir con certeza que lo amaba con toda mi alma; que era para él y él para mí. Me sentía libre de dudas, de preocupaciones, flotando el un mar pacífico, eso si, siempre tomada de su mano.
Podía enfrentarme a mis padres sin miedo alguno, ahora, podía morir en paz.
Sus manos se entrelazaron en mi cabello y un ligero crujido sonó.
Se separó un poco de mi y desenredó su mano de mi cabello y al sacarla, había una hoja seca entrelazada en sus dedos.
Con rapidez comenzó a quitarme varias hojas que se habían quedado enredadas entre mi cabello. Me limité a reír como tonta, hasta que recordé cómo habían llegado esas hojas allí; y otra ola de ese placentero calor me recorrió.
Silencié sus risas con un beso, mientras sus manos me pegaban más contra su cálido y perfecto cuerpo.
**
Los dos días siguientes fueron de los más increíbles de mi existencia; gritando al aire a escondidas de Jake, cuánto lo amaba, para después descubrir que me había estado escuchado a escondidas; paseando en su suave lomo por las frescas mañanas; sus labios sobre los míos cada noche; las hojas secas crujiendo bajo nuestro peso…
… Era tan feliz que por un momento olvidé que nos había arrastrado hasta París: Ethan.
Jacob me abrazó con más fuerza de lo normal cuando mi pesadilla recurrente – la cual yo creía pasado- me volvió a visitar.
Era exactamente igual que la primera: el paisaje etéreo que daba un giro de 180°. El sabor de sangre en mi boca, el terror que sentía y el cuerpo lívido a mis pies.
Creí que se habían terminado. – le susurré mentalmente a Jake mientras lágrimas rodaban por mis mejillas y él me abrazaba.
- Yo también lo creí – confesó en voz baja – Mañana a primera hora, saldremos a dar una vuelta, a ver si encontramos algo, ¿qué te parece?.
Me sorprendió un poco que fuera él quien propusiera comenzar a buscarlo, pero me limité a asentir con la cabeza aún enterrada en las sábanas.
A la mañana siguiente nos levantamos cuando casi estaba amaneciendo. Tomé una ducha rápida y me puse unos jeans y una pleyera. Jake hizo lo mismo.
Quizás era muy temprano, pero teníamos bastante terreno por cubrir, aparte sabía que mi familia ya no tardaría en descubrir mi mentira; y cuando sucediera eso, probablemente sólo tendríamos dos días para: O huir de ellos o encontrar a Ethan. La primera opción se me hacía más probable, a pesar de no ser exactamente lo que deseaba.
No sabía si me estaba volviendo paranoica pero sentía una especia de tensión entre Jacob y yo cuando salimos rumbo al bosque.
Sabía que no quería encontrar a Ethan, pero aún así lo intentaba… sólo por mí. Eso me hizo sentir terriblemente egoísta.
No noté el paso de las horas, ya que estaba enfrascada en mis pensamientos, en todos los problemas y cómo nuestra situación había dado un giro de 180° con el tan sólo recuerdo de Ethan, y por un momento me pregunté que si esto pasaba con tan sólo su recuerdo… ¿qué pasaría cuando lo encontrara?...
Estaba punto de darme por vencida cuando noté que una sombre se movía entre los árboles. Una rara mezcla de miedo, cautela y alegría inundó mi pecho.
Jake también notó el movimiento y nos acercamos hacia ella, eso sí, el siempre por delante, protegiéndome.
Había alguien parado en medio de un pequeño claro, de espaldas a nosotros. Podía asegurar que era mujer y que era vampira, ya que ese tipo de belleza etérea raramente se encuentra entre los humanos.
Era alta, y tenía una de las cinturas más pequeñas que haya visto. Su cabello era tan negro como la tinta china y caía hasta su cintura, en un lacio perfecto. Su ropa estaba un poco gastada, pero era de un color rojo sangre, con pantalones negros. Me recordó a Volterra de un modo que no supe describir.
Quizás ella podría haber visto a Ethan…
Dí dos pasos hacia el frente, en dirección a aquella chica, pero Jake me tomó suavemente del brazo para detenerme.
Lo miré confundida y él susurró:
- ¿Qué tus padres no te enseñaron a no hablarle a extraños? – en su voz había un dejo de diversión.
- Ethan era un extraño… y me salvó la vida. – le recordé mentalmente.
Noté que le molestó que le hubiera recordado, pero a pesar de eso, no dijo nada y me soltó.
Avancé dos pasos más hacia ella.
- Ejm… Disculpa estoy buscando a alguien y pues… no sé si de casualidad tu lo has visto, es…
- Renesmee Carlie Cullen – dijo, interrumpiéndome.
La sorpresa me llenó. Yo no la conocía pero al parecer ella sí.
Giró su cabeza y me encontré con unos ojos rojos tan oscuros que casi parecían negros, eran ligeramente rasgados y con un brillo malicioso en ellos.
- Te he estado esperado. – dijo, escuché algo de satisfacción en su voz.
Sonrió un poco y en menos de un latido, todo se volvió negro para mí.
- Nessie – la alarmada voz de Jacob fue lo último que pude escuchar….
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Don't kill me! D:
I still love you girls! XD
I went to León Guanajuato :)
If you're wondering why is that the title, is because the hair of that misteryous girl ;)
miércoles, 18 de agosto de 2010
Finally. Cap.75
Tardé un poco en procesar sus palabras, pues todavía me sentía abrumada.
Pasaron unos segundos y comprendí lo que decía.
- ¡Eres un imbécil Jacob! – dije mientras lo apartaba de mí. – Me hiciste sentir como una idiota; pensaba que era por mi falta de .. experiencia en el tema.
Él sólo me observó con paciencia.
- ¿Y tu crees que yo soy un experto en esto Nessie? – preguntó – No puedes quejarte ya que tú me hiciste sentir igual.
- Fue por una buena causa – me excusé.
- Eso no cambia nada.
Sus palabras podrían ser duras, pero el tono de su voz hacía que se escucharan más… amables. Sabía que él no pretendía hacerme daño o hacerme sentir mal; simplemente quería hacerme ver la realidad. No puedes jugar con los deseos de una persona.
- Lección aprendida – dije mientras lo volvía a abrazar – Prometo no hacerlo nunca más; a pesar de que eso signifique una batalla campal contra mi familia.
- No creo que puedan estar más enojados de lo que estarán en un par de días- dijo riendo.
- Lo vale – dije mientras me encogía de hombros.
Tomó la punta de mi barbilla y la alzó para obligarme a mirarlo.
Me miró con esos ojos color marrón y por un momento me perdí en ellos.
Su mandíbula cuadrada estaba en una postura tensa, señal que estaba nervioso. Ambos sabíamos lo que estaba por pasar y el simple hecho de imaginármelo hacía que mi corazón latiera tan deprisa que casi dolía.
En sus ojos ví que él no planeaba dar el primer paso…
Tomé su rostro con mis manos y lo atraje hacía mí.
En cuanto sus labios se estamparon contra los míos una sensación extraña pero placentera me recorrió; haciéndolo desearlo más.
Su manos se cerraron entorno a mi cintura y no pude evitar que mis manos buscaran los botones de su camisa.
Sentía el barandal de madera clavándose en mi espada baja, pero no me importó; lo único en lo que podía pensar era en Jacob, y en lo que iba a suceder.
Mis dedos inexpertos pero seguros intentaban desabrochar los botones cuando Jake metió su cálida mano por debajo de mi playera y acarició lenta y tortuosamente mi espalda.
Sus labios se movían con más fuerza contra los míos y a veces, sus dientes mordían suavemente mi labio inferior logrando que sólo lo deseara más.
Esto no es un partido justo. Le dije a Jacob através de mi don.
- ¿Ah no? – rió entre beso y beso- ¿Y por qué?
No quiero ser la única débil en este juego. Respondí mientras le hacía sentir cómo me sentía ante sus caricias.
- Inténtalo – me retó mientras dejaba de besarme. Aún así su rostro quedó muy cerca del mío.
Me mordí el labio inferior tratando de encontrar alguna forma de... seducirlo que no resultara patética.
Decidí intentar algo que sólo se veía en las películas.
Me separé de él y comencé a caminar hacia el porche lentamente; moviendo las caderas de un lado a otro. Antes de cruzar la puerta le dirigí una mirada pícara y seguí. No dudaba que él me seguiría.
Me recargué en la pared. Ví cómo cruzó el umbral un tanto cauteloso pero decidido y no pude evitar sonreír; en especial al ver su cabello un tanto alborotado.
Lo tomé de la mano y lo puse contra la pared, de modo que no tenía forma de escape.
Me puse de puntillas para estar cerca de sus labios y puedo jurar, que escuché cómo su ritmo cardiaco aumentaba ligeramente.
Te voy a explicar las reglas. Le dije mentalmente. No puedes moverte y no puedes tocarme ¿Entendido?.
Él asintió y puse sus manos detrás de su espalda.
Sonreí casi malévolamente y junté nuestros labios mientras mis manos subían por su pecho para encontrar sus botones.
Uno a uno los fui desabrochando mientras sentía cómo él se estremecía con cada una de mis caricias. Era una lenta tortura; para él, claro está.
Un pude evitar estremecerme – por un motivo diferente al miedo o frío – cuando logré quitarle la camisa. Su abdomen y su pecho estaban perfectamente formados y de ese color moreno que tanto amaba.
Dejé que mis manos se resbalaran por su six-pack hasta llegar al botón de su pantalón.
Dejé un caminito de besos mojados desde sus labios hasta su cuello, donde me entretuve un rato.
Su vena yugular latía con fuerza y supe que estaba sufriendo de placer.
Acercó su mano a mi cintura, pero la agarré en el aire y la volví a poner detrás de su espalda.
Recuerda las reglas. Dije mentalmente.
Se mordió fuertemente el labio inferior.
Mis manos comenzaron a moverse a lo largo de su cadera, mientras mis manos iban rozando cada vez más cerca de su “paquete”.
- Irás al infierno ¿sabes? – dijo y en su voz se escuchó el dejo de un gemido.
- ¿Ha si? ¿Y por qué? – le pregunté mentalmente.
- Es un pecado intentar corromper la virginidad de un pobre muchacho. – dijo y ambos reímos quedamente.
- Es un precio que estoy dispuesta a pagar y déjame recordarte, que tú fuiste quien primero intentó corromper la virginidad de una pobre joven como yo – le respondí con un susurro en el oído.
- Para locos y pecadores, tu yo, amor. – dijo.
En menos tiempo del que me dí cuenta, me tomó por la cintura, me sentó en el barandal de madera y me estampo un beso en los labios. Su manos se movieron rápidamente para sacarme la playera. No puse objeciones, es más, incluso alcé gustosa los brazos para ayudarle a que la playera saliera más fácilmente. Ahora sólo tenia una ligera playera de tirantes.
- Por cierto, me rindo – dijo antes de besarme de nuevo…
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Lo siento.
Ayer in p*to Internet no entrba a blogger. Daniela está de testigo ;)
Bueno, algunas preguntaron qe por que me cambie de escuela y que contara más de mi vida así que aquí estaaaaa un resumen de estos últimos días:
Me cambié de escuela por que neta mi vieja escuela era un desmadre total y mis papas se dieron cuenta de que solo estaban gastando su dinero a lo wey, así que me cambiaron. Entré a tercer semestre o a segundo de bachillerato. Mi nueva escuela no es MUY grande pero tiene muchos salones y muchos alumnos, son 6 grupos por grado de alrededor de 25 alumnos.
Mi mamá me ha estado pasando a recojer a la salid, pero la tengo que esperar mucho tiempo asi qe apartir de mañana me regreso sola. Una vez que me regrese sola me perdí. Caminé alrededor de 6 cuadras para encontrar otro camión que si me dejara en mi casa.
Quiero una compu portátil y con cámara, la mía como se han de dar cuenta está medio obsoleta, bueno la neta no tanto pero yo quiero una nueva XD
ODIO levantarme temprano y los cólicos :((
Mi perrita Sam ladra mucho y se duerme en mi cama por las noches. Pero su consentido es mi hermano ¬¬ es una hipocrita Ja no se crean.
Estoy un poco enojada por que hubo un pedo (problema) en mi grupo de los Scouts y probablmente la tropa de guias se disolvera. Me tendré qe cambiar de gpo D:
Me gustan los pants del uniforme. Son más cómodos. Por cierto desde el año pasado ya no llevo uniforme. Es bueno y malo.
No me gusta la fruta, bueno no toda. Odio las manzas rojas. Son muy simples XD
Me gustan los lechees ( o como se escriba) pero te bates mucho al comerlos. XD
Pensé que los smoothies te fruta con bolitan de tapioca eran geniales pero cuando los probé las bolitan era babosas y chiclosas. Casi vomito.
Bueno, puse puras cosas random XD si quieren pondre mas pa' la prox. ;)